
Homero: Hijo, quiero que sepas que tengo total fe en ti
Bart: ¿Desde cuándo?
Homero: Desde que tu madre me gritó
Los Simpson
“¿Escucharon algo sobre el cierre de cuentas en dólares en bancos?
Me llamó mi mamá asustada”.
En un mundo rodeado de fake news, la pregunta puso la piel de gallina a más de uno.
Era domingo 12 de julio. Estallaban las denuncias en twitter. Los clientes reclamaban que su banco, había bloqueado sin aviso su caja de ahorro en dólares.
No poder comprar en dólares. No poder disponer de los dólares comprados. Mala palabra para los argentinos.
La respuesta de la entidad financiera no fue instantánea. Alegó que en virtud de movimientos inusuales, se deshabilitó la visualización de los canales automáticos.
Fue el principio del fin de los “coleros digitales”.
Cazando en el zoológico
Con la demanda de dólares solidarios batiendo nuevos récords, el BCRA tomó medidas. Obligó a bancos a diferir la acreditación de segundas transferencias de dólares que se reciban en un mes. Inhabilitó 360 CUILs . Prohibió que beneficiarios del IFE compren dólares.
La cuarenta obligó a los ciudadanos a digitalizarse. Con la facilidad de apertura online de cuentas, surgieron los “coleros digitales”. Individuos que, a cambio de una comisión, prestan su CUILs para que otros compren el cupo de USD 200. Reciben Pesos. Compran Dólares. Transfieren esos dólares a la cuenta de origen.
El dueño de la cuenta madre, vende a $120 los dólares comprados a $95 en un operatoria conocida como PURE. Por ello, la inhabilitación de los coleros explicó la suba del dólar blue, que esta semana tocó nuevamente los $130.
La trazabilidad de estas operaciones hizo que rápidamente se detecten esos movimientos. Ello pone en evidencia el desconocimiento del funcionamiento del sistema financiero.
En la Argentina de los dólares termosellados, que viajan en bolsos desde Venezuela, hacia conventos, o aparecen en cuentas que no pueden explicar sus movimientos, se busca controlar la “fuga” de a USD 200.
Más normas. Más controles. Menos libertad.
Es la Inflación, estúpido
¿Por qué no corregir el problema de fondo? ¿Por qué no “sincerar” el verdadero valor unificando el dólar comercial y el financiero? Porque ello implicaría una aceleración en los precios.
Sin circulación de gente, con precios cuidados, tarifas congeladas y paritarias cerradas, la inflación de Junio fue 2.2%. Dato que inquieta a más de un funcionario de gobierno.
Cuando se reabra la economía, se inyecten los pesos emitidos (esterilizados vía leliqs), la aceleración de precios será importante. Los argentinos, expertos especuladores, se anticipan a ello.
Para el ciudadano promedio, que no conoce de herramientas financieras de cobertura, colocar sus pesos en bienes durables es la mejor protección. Rápido de reflejos, ocupan al máximo los cupos de tarjeta en Planes “Ahora 12/Ahora 18”. Estar endeudados en una crisis, siempre fue la mejor decisión.
No solo las compañías de bienes durables se beneficiaron con esta pandemia. Los brokers (ALyCs) están recibiendo aluvión de pesos en sus cuentas comitentes. El abanico de inversores es amplio. Desde jóvenes que inician sus primeros pasos en el camino de ahorrista a inversor, hasta grandes empresas buscando cobertura.
No es que no quiera. No puedo
Los pequeños ahorristas principalmente compran dólares. Las buenas noticias en torno al canje, empujaron al alza de bonos a través de los cuales se realiza la operatoria de dólar bolsa. Es así como los 5 días de parking, beneficiaron a varios inversores que adquirieron esta semana dólar MEP a un precio alrededor de $100.
La situación de las compañías es diferente. La mayoría, beneficiaria de ATPs, préstamos subsidiados al 24% o bien importadores que acceden al mercado oficial de cambios, tienen restricciones a la dolarización a través de este mecanismo.
Según reza el 2 mandamiento financiero “flujo mata fundamentos”. Los flujos de inversión de empresas se van a activos en pesos, debido a que no pueden adquirir dólares. Ello colabora al éxito del gobierno en “rearmar la curva en pesos”, renovando todos los vencimientos y pesificando voluntariamente, parte de ellos. Esta semana, el canje de letras en dólares tuvo una adhesión de USD 4.000 mm. Asimismo, entró el proyecto al Congreso para dar igual tratamiento a los bonos ley argentina, que el ofrecido a los bonos ley extranjera. Ello renueva la confianza, al menos de corto plazo, a apostar por activos financieros.
Lacalle por la calle
Esta semana, estuvo paseándose en medios de comunicación, el principal opositor del Gobierno. Se trata del otro Alberto. Luis Alberto.
El Presidente uruguayo, Lacalle Pou, levantó suspiros en la platea empresaria argentina. El vecino país está tratando de reactivar su economía atrayendo a inversores argentinos de alto poder adquisitivo.
Marcos Galperín, el número de Mercado ¿Libre?, ya lo hizo. Su compañía, la empresa argentina con mayor valor de mercado, sufrió un bloqueo sindical en sus centros de distribución. Reclamo sinsentido, ya que sus trabajadores se encuentran debidamente encuadrados en el Gremio de Carga y Descargas correspondiente. ¿Por qué destruir a uno de los sobrevivientes de esta cuarentena? Una empresa que sumó 600 empleos en el último mes, generando ocupación para más de 6.500 argentinos. ¿Por qué no concentrar energías en generar más trabajo y no más poder?
Acciones de este tipo sólo generaran incentivos a desinvertir en nuestro país y a evadir al fisco.
De seguir así, el proyecto de blanqueo que se está analizando tendrá éxito, no en Argentina, sino probablemente en Uruguay, cuyo Presidente ya demostró conocer bien como funcionan los incentivos al vil metal.







