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En Tucumán, las sequías y las heladas afectaron la producción de trigo y de maíz

Según Apronor, no será una buena campaña para estos cereales. Salvar los gastos.

11 Jul 2020
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CÁLCULO. Sólo mostrará buenos rindes el maíz sembrado entre el 15 y el 25 de enero -el 60%-, según Apronor.

El panorama del trigo y del maíz en Tucumán dista mucho de ser el ideal para los productores. Respecto del primer cereal, en el más optimista de los casos se podrá salvar el proceso de siembra y de cosecha. En el caso del segundo cultivo, acaso el 60% pueda andar muy bien, pero el resto prácticamente se habrá perdido. Tal síntesis se desgrana del balance que realizó Roberto Palomo, vicepresidente de la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor).

“El trigo está bastante comprometido. Ya sabíamos cuando se sembró que la humedad no era la suficiente; y encima soportó estas heladas, este frío intenso que seca las condiciones del ambiente; y aunque se trata de un cultivo aguantador, igualmente lo golpea”, contó el productor.

Precisó que el cultivo se encuentra, sin embargo, todavía vivo, a la espera de que pasen los fríos y de que caiga alguna lluvia. “Uno ve los lotes, y están bastante sufridos; veremos cuando comience a aumentar la temperatura y cuando tengamos las lluvias que anteceden la primavera; tenemos la esperanza de que caiga alguna agüita y recomponga el trigo”, señaló.

No obstante, admitió que los productores ya no albergan muchas expectativas económicas. “Eso está prácticamente agotado; lo positivo del cultivo es que mantiene los campos ocupados durante el invierno, para no dar lugar a las malezas. Esperamos las lluvias con la idea de tratar de salvar los costos, y no salir tan en rojo con los números; es decir, que se justifique cosechar, al menos para tener semilla para el próximo año”, dijo. Indicó que algunos lotes están medianamente bien, pero afirmó que se trata de los menos: “los que fueron sembrados más temprano lograron desarrollarse antes heladas y no sintieron tanto la falta humedad; pero la mayoría sufrió”.

Preocupaciones

Respecto del maíz, a las cuestiones que tienen que ver netamente con el cultivo se suman los problemas que vienen sufriendo los productores desde que comenzaron las restricciones para menguar la proliferación de la covid-19. En especial, a partir de decisiones de autoridades provinciales, municipales o comunales, que muchas veces marchan a contramano de las disposiciones nacionales.

Por ejemplo, para que se le permita al productor pasar a trabajar en campos de Santiago del Estero, este debe mostrar un certificado de hisopado negativo fechado dentro de las últimas 48 horas. En caso de que lo posea se le permite ingresar, pero a condición de que regrese ese mismo día. Si no cuenta con ese documento, podrá pasar, pero deberá permanecer en cuarentena durante siete días en el campo donde se dirige, y al salir de Santiago del Estero le practican una prueba de hisopado.

“Estamos muy preocupados por esto, porque tenemos maíz para levantar. Esperamos que al menos haya mayor flexibilidad en aquellos pasos que no se usan habitualmente para comunicar con La Banda o con Santiago del Estero”, señaló Palomo. Y aunque precisó que esta situación sólo se manifiesta en los límites, indicó que no se trata de algo menor. “Dentro de la jurisdicción de Tucumán no hay problemas. Pero el área agrícola para granos se fue desplazando de manera fuerte hacia Santiago del Estero, debido al avance de la caña de azúcar y del citrus. Algunos productores tucumanos, incluso, tienen todos sus campos en la vecina provincia”, explicó.

El cultivo

En cuanto a lo agronómico del maíz, contó que la actual campaña mostró la particularidad de tener una ventana productiva muy estrecha. “Lo que se sembró muy temprano, antes de la sequía de diciembre y de enero, fracasó. Los rendimientos son muy bajos. Luego, lo que se sembró entre el 15 y el 25 de enero, está mostrando buenos resultados, buena producción. Y lo que se sembró a posteriori de esas fechas, recibieron las heladas cuando el cultivo aún estaba verde y no había alcanzado la madurez fisiológica; entonces, la calidad del grano se afectó”, dijo.

Según sus estimaciones, lo que se sembró en esos 10 días buenos de enero alcanza el 60% del maíz. “Sucede que se trata de un cultivo con una sola floración; entonces, si esta se da en un momento de buena humedad se genera una espiga productiva. Con la soja hay más chances de pegar una buena, porque tiene varias floraciones; pero con el maíz es todo o nada”, indicó.

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