
Causó profundo dolor en nuestra sociedad el fallecimiento de Luis Iramain, caballero hondamente querido por quienes tuvieron ocasión de tratarlo en sus 79 años de vida.
Nacido en el seno de una familia tradicional de nuestro medio, era hijo de don Jorge Iramain y doña María Isabel López Pondal, de quienes heredó una siempre elegante amabilidad y buen humor, una generosidad admirable que parecía que no conllevara esfuerzo y un permanente interés por las necesidades de los demás.
Tuvo muchos y muy grandes amigos, varios de ellos desde su época colegial, con quienes compartió un afecto profundo cultivado a través de infinidad de charlas sobre los más diversos temas. Su estilo llano y afectuoso derribaba barreras: lo hacía siempre cercano con su familia, sus amigos y las personas de todo tipo que lo trataron a lo largo de su vida.
Ingeniero agrónomo de profesión, se dedicó a las tareas agropecuarias desde muy joven. Eso no impidió que también cultivara su pasión por la política, en la que se involucró activamente para defender -muchas veces con vehemencia- sus ideales republicanos. Tuvo participación activa en la UCD en los años 80 y, más recientemente, en el partido Ciudadanos Independientes.
Casado con Angelina Páez de la Torre, habían cumplido sus Bodas de Oro el pasado diciembre. Juntos formaron un hogar ejemplar que se prolonga en siete hijos y numerosos nietos. Nuestra sociedad despide a un verdadero caballero que será recordado siempre con afecto.







