Pardal, muy cerca de defender las leyes

Tras custodiar el arco “decano” a fines de los 90, ahora cursa quinto año de Derecho.

21 Jun 2020 Por Miguel Eduardo Décima
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BIEN CUIDADO. Pardal, al fondo de la foto, junto con sus hijas Martina y Delfina y su esposa Teresa, en Puerto Madryn.

“Ponerse la camiseta de Atlético no es para cualquiera. La presión es mucha y no me lo contaron, lo pude comprobar”, dice Nilton Pardal, ahora con 52 años. Con varios menos, fue arquero “decano” durante dos temporadas (1998/99 y 1999/00) y no sólo defendió bien la valla sino que se ganó un nombre entre los hinchas. Actualmente se encuentra viviendo en Puerto Madryn junto con Teresa, su esposa, Martina (19 años y nacida en Tucumán) y Delfina (12). Ellas componen su familia mientras él ahora estudia para ser abogado. La defensa pasará por otra parte pero tiene bien en claro cómo se honra ese accionar.

Por medio de una comunicación telefónica, LG Deportiva se comunicó con quien en 1990 debutó en la Primera división de Argentinos Juniors, para conocer las vivencias que le dejó su carrera profesional.

- ¿Qué te dejó tu paso por Atlético?

- En lo personal fue una experiencia espectacular, porque en lo profesional y afectivo me hicieron sentir como en mi casa. Siempre me trataron como a uno más, por eso no me costó adaptarme. Y era difícil, porque es uno de los mejores clubes del interior del país. Esto se potenció aún más teniendo en cuenta que no pudimos lograr el ascenso que tanto queríamos nosotros y los hinchas. Muchos dicen que es una frase hecha, pero nunca me canso de decir que Tucumán fue y será mi segunda casa. Estar en Atlético es de lo mejor que me pasó en mis 16 años como futbolista profesional. Allí me di cuenta de que es una camiseta que tiene un peso especifico diferente a otros clubes, por eso no cualquiera puede superar la presión que te meten los fanáticos desde las tribunas.

- ¿Cuál es tu recuerdo más especial en el club?

- Uno que me llenó de satisfacción fue cuando le ganamos a San Martín en el estadio de La Ciudadela. Habíamos cortado una racha adversa de 10 años sin poder ganar en un clásico en condición de visitante. Otra de las cosas que no voy a olvidar va a ser el reconocimiento que me hizo la gente cuando en la temporada 2001/02, jugando ya para Almagro, me hicieron un tremendo recibimiento. Esa tarde viví una de las mayores emociones dentro de un campo de juego.

- ¿Qué hacés en la actualidad?

- Estoy trabajando como coordinador del departamento fútbol de Deportivo Madryn, que estaba jugando en el Federal A. Aunque me encanta estar ligado al fútbol, no me veo integrando algún cuerpo técnico, porque eso significaría volver a dejar mi familia y, a esta altura de mi vida, no estoy dispuesto. Además estoy cursando el quinto año de la carrera de Derecho en la Universidad San Juan Bosco. Quiero poner todas las pilas para recibirme lo más pronto posible. Ese es el próximo desafío que me puse.

- ¿Cómo analizás la actualidad de Atlético?

- Con una tremenda alegría por el sentimiento que tengo por el club. Es muy distinto a lo que me tocó vivir en las dos temporadas que jugué ahí. Es una diferencia abismal entre uno y otro ciclo, no sólo en lo deportivo, sino también en lo institucional. En aquellos tiempos, el club vivía una situación caótica que terminó derivando en el descenso de categoría. Atlético hoy se convirtió en un club con roce internacional, lo que demuestra lo bien que se vinieron haciendo las cosas. Asiduamente estoy en contacto con el “Mudo” Andrés Jemio, con Ricardo “Pollito” Márquez y con Gustavo Córdoba. Ellos me cuentan lo bien que se viene trabajando en las inferiores.

-¿Qué sentís cuando a través de la televisión ves los partidos de Atlético?

- Lo vivo como un hincha más, porque puedo estar a más de 2.000 kilómetros de Tucumán, pero mi corazón siempre está cerca del Monumental. En pocos estadios del país se vive el fútbol con la pasión que transmiten los hinchas de Atlético.

- Nadie puede escapar a la incertidumbre en que nos sumergió la covid-19 ¿Qué opinión tenés al respecto?

- El fútbol no puede estar exento de lo que vive el resto de la sociedad. Lo que me preocupa es que quienes están manejando el tema sólo se centran en los jugadores que están en los clubes de Primera y no tienen en cuenta lo que están viviendo el 70% de los futbolistas que no están en Primera y que utilizan lo que ganan en este deporte para sus necesidades básicas. Para eso, los sueldos que tienen son escasos.

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