APOYOS. Una marcha a favor de Bolsonaro se realizó en San Pablo. Reuters

SAN PABLO, Brasil.- La Corte Suprema de Brasil ordenó el arresto de seis militantes de movimientos radicales que apoyan al presidente, Jair Bolsonaro, acusados de haber liderado manifestaciones antidemocráticas en los últimos días. Entre ellas, la Fiscalía investiga el disparo de fuegos artificiales y las amenazas contra el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) en una manifestación para apoyar a Bolsonaro.
Una de las órdenes fue dictada contra Sara Winter, conocida militante de ultraderecha, muy activa en las redes sociales y que fue detenida en Brasilia por agentes de la Policía Federal.
El ministro Alexander de Moraes del TSJ firmó la detención, además, de cinco personas de las cuales no se dio a conocer su identidad. Buscan también a integrantes del grupo armado “300 do Brasil” por la realización de actos antidemocráticos.
La dirigente ultraderechista, que se llama Sara Girom, pero adoptó el sobrenombre de Winter en honor a una militante de la Unión Británica Fascista, muerta en 1944, encabezó a mediados de mayo un acampe armado en la Plaza de los Tres Poderes, vecina al Superior Tribunal Federal (STF), a la Cancillería y al Planalto, sede del gobierno federal.
En rigor, la medida responde a un pedido de la Ministerio Público General realizado el viernes para detener los ultraderechistas y esclarecer si la recaudación de fondos que anunciaron los “300 do Brasil”, incumple la ley de Seguridad Nacional.
Los arrestos se aceleraron luego de que, el sábado, miembros de ese grupo atacaron con fuegos artificiales la sede del TSJ,, lo que derivó en un pedido de investigación. “Prepárense, bandidos del Supremo. Aquí manda el pueblo. ¿Entendieron el mensaje?”, se escucha en un video.
El grupo defiende el cierre del Supremo y del Congreso, por considerar que atacan la labor del presidente Bolsonaro.
El presidente del STF, Dias Toffoli, solicitó la apertura de una investigación contra Renan da Silva Sena y demás implicados por “ataques y amenazas al STF y al Estado Democrático de Derecho, incluso por eventual organización criminal”.
Da Silva Sena sería el narrador del video que se ha difundido por redes sociales con el lanzamiento de los fuegos artificiales. Fue detenido el domingo, acusado por calumnias e injurias, pero fue liberado a la noche tras comprometerse a comparecer ante la autoridad judicial.
Según “Correio Braziliense”, Da Silva Sena confirmó que es la voz en ‘off’. “Dije lo que pensaba, (...) que estamos en una dictadura comunista”, declaró.
Esta pesquisa se enmarca en la pulseada entre el Gobierno de Bolsonaro y el Poder Judicial, que le obligó a difundir un vídeo sobre un consejo de ministros, le ordenó difundir los datos del balance de víctimas del coronavirus e investiga a su entorno por la difusión de noticias falsas. (Reuters-Télam-DPA)







