LA ESCENA. Brito huía en su moto cuando fue interceptado por las víctimas del asalto, que lo habían seguido.

Carlos Brito, de 45 años, fue encontrado sin vida en un calabozo de la comisaría de El Chañar el 2 de mayo. Murió por los golpes que había recibido el día anterior después de haber asaltado una estación de servicio en Las Salinas, al este de la provincia. Por el hecho fueron acusados dos hombres que, después del robo, lo habían perseguido hasta alcanzarlo, lo derribaron del rodado, y por último, le propinaron una feroz golpiza. Sin embargo, la defensa de uno de los imputados pidió que se profundice la investigación, ya que considera que el fallecido podría haber sido castigado cuando estaba alojado en la dependencia policial.
“La víctima fue revisada por tres médicos y ninguno encontró lesiones graves y le terminaron dando el alta. Las enfermeras que lo atendieron también dijeron lo mismo. Entonces, ¿por qué no se puede descartar que haya recibido la golpiza cuando ya estaba detenido?”, opinó Patricio Char, defensor de Ramón Sánchez, quien está detenido, al igual que Rubén Córdoba.
Brito, según el expediente judicial, después de la golpiza fue trasladado hasta el CAPS de El Timbó para recibir atención médica. De allí, por la gravedad de las lesiones que presentaba, fue derivado al hospital Padilla donde fue sometido a diferentes estudios médicos. Luego de estar internado varias horas, los profesionales le dieron el alta. Y, antes de ser trasladado a la comisaría de El Chañar, el médico de la Policía confirmó que estaba apto para ser alojado en un calabozo. Pero el hombre, oriundo de El Colmenar, murió esa noche.
“Según los informes médicos, la víctima no corría ningún peligro de vida. Sin embargo, el resultado de la autopsia, luego de que lo hallaron muerto en el calabozo, da cuenta de que fue golpeado hasta por ejemplo, provocarle un estallido de su riñón y hemorragias internas. ¿Cómo puede ser que en el Padilla no se hayan dado cuenta del grave estado de salud de Brito?”, se preguntó Char en el escrito que presentó en la fiscalía de Adriana Giannoni.
El abogado añadió que es poco común que tres médicos se equivoquen en dar el mismo diagnóstico, y mucho menos después de haberle realizado varios estudios; y que por cuenta separada decidieran darle el alta médica. “¿No será entonces que Sánchez es un chivo expiatorio y que Brito fue víctima de un brutal ataque durante las horas que estuvo detenido en la comisaría de El Chañar?”, reiteró Char, que solicitó a la fiscalía que se autorice la participación de un perito de parte para que realice un informe del caso y sea adjuntado como prueba.
En la fiscalía se confirmó que la investigación se encuentra en plena instrucción. Explicaron que, entre otras medidas, se citó a declarar a todo el personal policial que tuvo algún tipo de participación en la detención, traslado y cuidado de Brito. También se informó que hay un video donde quedó registrada la golpiza que le propinaron los acusados y allí se observa cómo le aplicaron patadas en diferentes partes del cuerpo.
A Sánchez y a Córdoba, que fueron detenidos el 2 de mayo, la Justicia les dictó la prisión preventiva por un mes (Giannoni había solicitado 12 meses) y está próxima a vencer. Si la fiscalía no pide prórroga en los próximos días, ambos quedarán en libertad.







