ATAQUE. Rogers se reconoce “presidente del Ku Klux Klan” en su Estado.

RICHMOND.- Un hombre que chocó a un grupo de manifestantes en Virginia el fin de semana, durante las protestas contra el asesinato del afroamericano George Floyd a manos de un policía de Minnesota, podría enfrentar cargos por el delito de odio, anunció la fiscal general del condado Henrico.
Harry Rogers, de 36 años, autoproclamado “presidente del Ku Klux Klan” de Virginia, compareció ayer ante un tribunal, tras ser detenido por los delitos de agresión y violencia, intento de hacer daño con dolo y vandalismo grave, por los que se le dictó prisión incondicional sin derecho a fianza.
Rogers fue identificado luego de que cargó su camioneta contra un grupo de personas que reclamaban contra lo que denominan racismo estructural en Estados Unidos. El hecho ocurrió el domingo, en la localidad de Lakeside. Una persona fue atendida en el lugar tras el incidente, pero no fue necesaria hospitalización.
“Un ataque contra manifestantes pacíficos es cruel y despreciable y lo perseguiremos con toda la fuerza de la ley”, dijo la fiscal de Henrico, Richmond, Shannon Taylor.
“El acusado, por su propio reconocimiento y por sus redes sociales, en un líder confeso del Ku Klux Klan”, dijo Taylor, quien acusó a Rogers de ser “un propagandista de ideología de la Confederación” (estados secesionistas de Estados Unidos que se levantaron contra la abolición de la esclavitud y que hoy representa la defensa de la supremacía blanca). “Estamos investigando si es apropiado acusarlo de crimen de odio”, dijo Taylor.
“Las acusaciones son increíblemente serias, particularmente en este momento, cuando estamos teniendo conversaciones profundas sobre el racismo, las desigualdades raciales y las injusticias que aún están sucediendo”, dijo Taylor, que recordó un ataque similar durante una marcha de supremacistas blancos en Charlottesville, en agosto del 2017.
Richmond fue noticia cuando un grupo de manifestantes derribó la estatua del general confederado Williams Carter Wickham.
Las protestas en Estados Unidos y luego a nivel global comenzaron tras difundirse un video en el que se ve al policía blanco Dereck Chauvin, de Minneapolis, en el momento en que mata a Floyd, presionándole el cuello con la rodilla durante casi nueve minutos. (Reuters-Especial)







