NUEVA NORMALIDAD. Las clases de teatro podrían volver, con cambios.

Son horas cruciales para saber cuándo volverá el teatro independiente en Tucumán. Con la reapertura de gimnasios, bares, restaurantes y comercios, se potencian las posibilidades de que la actividad artística y cultural se reanuden bajo estrictas medidas sanitarias. La decisión podría ser adoptada mañana por el Comité Operativo de Emergencia (COE) de la provincia, a pedido de distintas instancias que vienen trabajando al respecto.
El impulso más firme lo viene sosteniendo la Agrupación de Salas de Teatro Independiente de Tucumán (ASIT), que ya ha presentado dos protocolos para poder reabrir sus espacios. El 26 de mayo elevó a la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse, una serie de pautas para el dictado de clases presenciales, talleres y ensayos de artes escénicas; y el viernes, otra nota para funciones a público. Ambos planteos fueron girados al Ministero de Salud para que emita un informe oficial, a partir del cual se definirían los próximos pasos a seguir.
Los planteos fueron formulados por los responsables de La Sodería, Luis Franco, El Círculo de la Prensa, La Gloriosa, Casa Luján, La Colorida, Museo Casa Dumit, Sala Ross, El Atelier, Chapeau!, El Refugio del Varón, La Soñada, La Veleta Cultural, Taller Bajo Jardín y Espacio Tole Tole. Destacaron la situación de precariedad que atraviesan por la ausencia de ingresos genuinos de alumnos y funciones, que afrontan el pago de servicios e impuestos y que cada lugar da empleo a entre tres y seis personas. Ante ese cuadro, solicitaron aportes para esos empleados hasta que se normalice plenamente la situación, con la contraprestación del mantenimiento, adecuación y limpieza de cada sala.
En la dinámica para clases y ensayos, plantearon el uso de elementos sanitarios (mascarillas, guantes y barbijo reforzado); un ingreso escalonado; prohibición de entrada en caso de registrar fiebre, refríos o catarros; control de temperatura al ingreso; pulverización de ropa y manos con alcohol al 70/30 y limpieza de la suela de los calzados; mudas de ropa distintas entre la de calle y la que se use adentro; distancia mínima de dos metros y desinfección e higienización del espacio luego de cada actividad. Las clases de teatro, teatro aéreo y danza, entre otras disciplinas, se limitarían a mayores de 15 años, aunque en la nota no está explicitado.
Todas esas medidas de control y ciudado se replican para la reapertura a público en funciones, que se hará “de manera responsable y controlada”, según la propuesta, para las salas de entre 40 y 200 butacas (no hay más grandes en los teatros independientes). Se añade que casa sitio estará desinfectado tres horas antes del inicio de la representación; que el público y los responsables, boleteros y técnicos utilizarán obligatoriamente elementos sanitarios, al igual que los artistas hasta minutos antes de entrar a escena; que en el ingreso se deberá conservar una distancia de 1,5 metros entre los asistentes; y que se dejará una butaca vacía de por medio entre cada persona en la platea.
Por aparte, el COE también tiene en su poder una propuesta que trabajaron en conjunto el Ente Cultural de la Provincia con la delegación local del Instituto Nacional de Teatro, que coincide prácticamente en su totalidad con la formulada por ASIT. Las coincidencias facilitarían la toma de decisiones por parte de las autoridades.
Hasta ahora, tanto el dictado de clases como eventuales representaciones artísticas se realizaron en forma virtual. Pero hubo una evidente merma de alumnos on line, que implicó una caída en los ingresos de los talleristas; mientras que las funciones de artistas tucumanos que se dieron a través de las redes sociales fueron gratuitas.







