Martín Cabrales: “no es el Estado el que debe dar trabajo y crear riqueza”

El vicepresidente de Cabrales S.A. pide garantizar la seguridad jurídica.

08 Jun 2020 Por Hernán Miranda
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CAFETERO. El vicepresidente de Cabrales S.A. es nieto del inmigrante asturiano que fundó la fábrica de café.

Hace 78 años, poco antes del primer Gobierno de Perón, el asturiano Antonio Cabrales arribó a la Argentina para dedicarse a la industria cafetera. Con tiempo y esfuerzo, su apellido se convirtió en sinónimo de café fino y tradicional, y hoy, cuando el peronismo lleva otra vez las riendas del país, la empresa Cabrales permanece bajo la conducción familiar. Al frente de ella está Martín Cabrales (Mar del Plata, 1962), nieto de Antonio y actual vicepresidente de la compañía. Él participará esta semana en el encuentro virtual “Abriendo horizontes para un nuevo hoy”, que organiza la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE Tucumán) y transmitirá en vivo LG Play (el jueves y el viernes, de 18.30 a 20.30).

Por teléfono, Cabrales aclara antes que nada que él prefiere hablar siempre con propuestas, y observa después que hay que encontrar la manera de reactivar la economía. “Yo creo que la pandemia ha partido al mundo en dos y lo ha paralizado -reflexiona-. Es un poco la frase del papa Francisco, cuando dijo que si bien todos somos muy frágiles, no por eso dejamos de ser imprescindibles. Es decir, aunque la pandemia muestra la fragilidad tanto de las personas como de las estructuras, también deja ver cuán necesarios somos todos para la reconstrucción. En el mundo empresarial, por ejemplo, ha puesto en un pie de igualdad a chicos, medianos y grandes, porque no solo es un virus muy potente desde lo sanitario, sino también desde lo económico. Y creo que hay que atacarlo desde lo económico con la misma contundencia y la misma fuerza con las que se lo ataca desde lo sanitario”.

-¿Qué evaluación hace de las medidas para paliar los efectos económicos de la cuarentena?

-Creo que el rumbo es el correcto pero las medidas son insuficientes. Hacen falta medidas más contundentes, de mayor agilidad y más fácil acceso. Por ejemplo, créditos a baja tasa para capital de trabajo, o más ligereza y flexibilidad en el ATP (programa de Asistencia al Trabajo y la Producción), para que la plata vaya directamente al bolsillo de los trabajadores. También creo que no hay muchas más opciones aparte de emitir. Esa es la realidad de hoy en día en la mayoría de los países. En todo caso, los argentinos estamos acostumbrados a trabajar con la inflación alta, pero no a vivir con las fábricas y los negocios cerrados. Entonces hay que ir abriendo de a poco la industria y el comercio, porque Argentina es un país muy grande, federal, con un entramado productivo extenso, y no tiene sentido que la cuarentena se viva de la misma manera en Tucumán y en Capital Federal. Lo correcto es abrir, con los recaudos sanitarios necesarios, en los lugares donde no hay muchos casos.

-El Gobierno planteó varias veces un dilema entre la vida y la economía, en oportunidades con críticas a los empresarios. ¿Le parece que el sector privado está mal ponderado en Argentina?

-Pienso que la sociedad a veces tiene una impresión equivocada acerca del empresario, aunque en parte sea por responsabilidad nuestra. No por nada hoy los empresarios más jóvenes se llaman a sí mismos emprendedores en lugar de empresarios. Pero yo creo también que en esta pandemia se ha demostrado el rol importante que ocupan las empresas, porque han ayudado mucho en las localidades en donde están y han hecho colectas a nivel nacional. Entonces creo que hay que entender que los empresarios somos personas comunes y corrientes de esta sociedad, y que somos los que realmente damos trabajo y los que, conjuntamente con los trabajadores, creamos riqueza.

-¿Qué cambios estructurales necesita el país para fomentar el desarrollo del sector privado?

-Hay que bajar la presión tributaria y modernizar la legislación laboral sector por sector. Hoy las compañías llevan una mochila mayor de la que pueden soportar, y su endeudamiento, con respecto al PBI (producto bruto interno), no es significativo. Entonces se necesita bajar la carga tributaria y darles créditos a las empresas para que produzcan más, para que haya nuevas fuentes de trabajo. Y también hay que crear las condiciones macroeconómicas necesarias para que Argentina, nuestra patria, sea un país atractivo, y para que la gente saque los dólares que tiene bajo el colchón y los ponga en circulación. Para todo eso hay que mostrar una seguridad jurídica y productiva para la inversión. La gente tiene que volver a tener confianza.

-¿El oficialismo no va en la dirección contraria cuando proyecta un impuesto a la riqueza o propone estatizar acciones de empresas?

-Creo que sería malo que los capitales que quedan emigren, porque Argentina es un país con recursos, pero no es un país rico. El Estado no debería ser más que un buen administrador de nuestros impuestos, mientras que nosotros, los empresarios, deberíamos tener la responsabilidad de generar trabajo digno, calificado y bien pagado. Hoy es muy difícil para nosotros porque hay más de 160 impuestos. Muchas pymes no trabajan más que para administrar y pagar impuestos. Por eso me parece que es hora de discutir los temas de fondo de la Argentina. Ya no cosas de un Gobierno, sino políticas de Estado que continúen en el tiempo. Tenemos que sentarnos en una mesa los empresarios con el Gobierno, la oposición, los trabajadores, la Iglesia y los movimientos sociales, y discutir entre todos la Argentina del mediano y largo plazo.

-¿Le parece factible pensar políticas de Estado en medio de una crisis?

-Yo creo que este plan integral hay que pensarlo una vez que salgamos de la cuarentena y una vez que la deuda esté negociada y arreglada. El tema de la deuda es fundamental porque es el de la financiación y la credibilidad de Argentina. Por eso yo no creo que esté en la cabeza de este Gobierno caer en un default. Sería tremendo: nos debilitaría mucho, nos cerraría al mundo, nos limitaría el crédito en un momento en que tanto el Estado nacional como las provincias y las empresas lo necesitan. Entonces hay que pensar la negociación de la deuda como la cuestión de Estado más urgente. Una vez que tengamos arreglado ese tema, ahí sí hay que armar una mesa de diálogo para hablar de un plan social y económico que saque a la Argentina adelante y la convierta en un país más justo.

-Con palabras parecidas a las que usted usa ahora, el presidente y la vicepresidenta han hablado de aprovechar la pandemia para hacer “un nuevo contrato social” y construir “un capitalismo más justo”. ¿Qué opinión le merecen esas declaraciones?

-Yo creo que el problema está en la falta de oportunidades. Sí, tenemos que ir a un país más justo y hacia un equilibrio, pero emparejando para arriba. Pienso que hay que invertir mucho en educación y en salud para que todos tengan oportunidades de competir y haya menos pobreza. Y ahí es donde el Estado tiene que poner su parte como administrador de nuestros impuestos. El Estado no es el que tiene que dar trabajo ni el que tiene que crear riqueza, sino el que tiene que garantizar la educación, que es la base de la riqueza de un país. Insisto con esto: Argentina es un país con recursos naturales, pero no es un país rico. Y mientras no tenga buena educación ni seguridad jurídica para los inversores, no va a poder explotar esos recursos.

Abrir horizontes: la charla de ACDE, por LG Play

El viernes a las 19.30 Cabrales participará de una mesa panel junto a Rubén Salim, director ejecutivo de Untech, con motivo del encuentro virtual “Abriendo horizontes para una nuevo futuro” de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE). El vicepresidente de la firma que lleva su apellido comentó que en esta ocasión compartirá algunas ideas sobre la reactivación de la economía. “Voy a recalcar lo importante que son las economías regionales para la reconstrucción y el desarrollo del país -anticipó-. El mundo va a necesitar alimentos y Argentina tiene que aprovechar los productos que cada una de sus regiones tiene para ofrecer”.

Además de Cabrales y Salim, en la conferencia participarán Gonzalo Tanoira, presidente de ACDE y vicepresidente de San Miguel Global; Juan Vaquer, titular de Dupont; Fernando Marengo, socio de Arriazu Macroanalistas; Marcos Pueyrredón, presidente del eCommerce Institute, y la filósofa Paola Delbosco. Los interesados pueden inscribirse gratis en: www.acdetucuman.org. El evento será transmitido el jueves 11 y el viernes 12, de 18.30 a 20.30, en www.lagaceta.com.ar.

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