Siete millones de argentinos llevaron tarea extra al hogar

El aislamiento modificó el patrón de uso de internet. Un reporte puntualiza cómo han sido los cambios registrados en la conectividad.

Siete millones de argentinos llevaron tarea extra al hogar
07 Junio 2020

Desde el punto de vista de la tecnología, y más particularmente de las telecomunicaciones, el aislamiento social preventivo y obligatorio implicó un cambio en los patrones de uso de internet, con mucho del tráfico comercial y organizacional migrando a accesos hogareños.

El cambio se debió a la gran cantidad de personas que siguieron trabajando o estudiando desde sus hogares, afirma un reporte elaborado por Carrier y Asociados, un estudio profesional dedicado a la información y análisis de mercado con el foco puesto en el consumo y uso de productos y servicios vinculados a los medios digitales.

El tráfico de hogares, que es mayormente asimétrico entre lo que se descarga y carga, pasó a tener demandas de carga mucho más altas. Esto se debe a que normalmente el hogar es un ámbito de consumo de contenidos (plataformas de libre transmisión de video, redes sociales, noticias e información). Pero con millones de personas puestas de un día para el otro a trabajar o estudiar desde sus hogares cambió este patrón de consumo.

Para tener una idea de magnitud, se puede estimar que un total de unos 7 millones de personas (entre trabajadores y estudiantes de todos los niveles) agregaron actividades extras a la conectividad en su hogar. Algo que se vio impactado principalmente por el aumento de las videollamadas grupales (caso Zoom y otros), utilizadas no sólo para reuniones laborales o clases a distancia, sino también con el agregado de estas aplicaciones como plataformas de socialización que compensen el aislamiento, puntualiza el reporte al que accedió LA GACETA.

Desde el punto de vista técnico, este cambio en los usos requiere de agregar otro tipo de productos de conectividad para el hogar. Porque, así como siguen siendo importantes los valores de descarga (no sólo por la velocidad sino también para albergar a más usuarios y usos simultáneos), pasaron a ser relevantes también los valores de “subida”, que serán fundamentales para poder transmitir en video nuestra imagen en una videollamada (grupal o individual), indica la firma que dirige Enrique Carrier, analista de mercado especializado en internet, informática y telecomunicaciones.

En líneas generales, y luego de repasar la oferta actual de los principales ISP -por la sigla en inglés de proveedores de servicio de internet-, la velocidad de subida varía entre el 5% y 20% de la velocidad de bajada, siendo más habitual que esté alrededor del 10%. Esto significa que una conexión de 30 megabaudios por segundo (mbps, por muchos considerado como el piso de la banda ancha actual) tendrá una velocidad de subida probablemente de 3 mbps. Esto es lo que se necesita si se va a subir video en calidad HD. Pero es justo. Alcanza con que cualquier persona en el hogar esté usando la conexión para que esos 3 mbps resulten escasos, impactando en la calidad transmitida. Y todo eso asumiendo que se cuenta en la práctica con ese ancho de banda, cosa que no siempre ocurre.

En Argentina, según datos del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), la velocidad media de bajada es de 28 mbps. Aplicando el parámetro del 10%, equivale a una velocidad de subida de 2,8 mbps, justo en el límite para lograr buena calidad en la comunicación. Pero como todo valor medio, implica que son muchos los casos que está por debajo de ese guarismo. De hecho, según los datos del Enacom, un 67% de los accesos son inferiores a los 30 mbps de referencia. Existe, además, una gran diferencia entre la ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires respecto al interior, donde en la primera un 55% de los accesos están por debajo de ese valor, mientras que en el interior trepa al 88%.

Considerando que quizás la “teleeducación” no llegó para quedarse, pero sí seguramente el teletrabajo, es claro que comenzará a haber una demanda por productos que, aunque no sean simétricos (misma velocidad de subida que de bajada), sí van a necesitar que esa relación sea más pareja. Esto abriría las puertas a una mayor segmentación de los productos hogareños, unos con el énfasis en el consumo de contenidos y otros pensados para una mayor versatilidad que incluya a los anteriores más los usos laborales y educativos.

La pandemia y su consecuente aislamiento llegaron para cambiar algunas aristas de nuestra vida Y entre esas, está la tecnología de acceso al hogar, que deberá adaptarse al crecimiento de un nuevo tipo de cliente, que ya no será un simple consumidor de contenidos sino que también los generará. Así como el ancho de banda de bajada fue clave en el modelo entretenimiento e información, el de subida (más oculto para el consumidor) se vuelve fundamental cuando además uno o más integrantes trabaja o estudia desde el hogar. Algo que, ya no quedan dudas, será cada vez más habitual.

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