El Aedes se va despidiendo mientras pone sus huevos en “pausa” para volver a estar activo en septiembre

Todavía se registran casos de infectados con dengue, pero la curva de contagios ha empezado a descender. Algunas recomendaciones.

04 Jun 2020 Por Lucía Lozano
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CAMPAÑAS INTENSAS. El mosquito no ha dado tregua a las fumigaciones durante el verano y el otoño.

La epidemia de dengue ya afectó a más de 6.000 tucumanos, causó cuatro muertes y unos 1.000 casos graves. Hace varios días viene bajando la temperatura y la pregunta que más nos hacemos es: ¿hasta cuándo tendremos mosquitos y seguiremos expuestos a contagiarnos de la enfermedad transmitida por el Aedes aegypti? Hay algunas buenas noticias: los casos de dengue están bajando. Ayer sólo se reportaron 29, cifra bastante baja si tenemos en cuenta que hasta la semana pasada había 140 nuevos enfermos por día. La otra novedad es que, según un estudio de entomólogos del Instituto Lillo, ya casi no hay actividad del Aedes aegypti en nuestro medio. ¡Pero ojo! Algunos mosquitos podrán sobrevivir varios días, e incluso hasta el invierno, adentro de nuestras casas calefaccionadas.

Y hay otra cuestión: el Aedes se va despidiendo, pero deja sus huevos en diapausa. En otras palabras, los programa para que tengan un sueño profundo y no eclosionen en temperaturas desfavorables, sino en primavera, cuando tendrán una mayor supervivencia.

1- Temperatura que mata

“El Aedes aegypti muere a temperaturas cercanas a los 0°C. Los que resistan a la primera jornada fría morirán en las jornadas consecutivas. Actualmente, el mosquito en estado adulto ya casi no está presente en Tucumán, a pesar de que no se han registrado temperaturas cercanas a los 0°C, y esto es debido a que los estados inmaduros del insecto, las larvas y pupas -que son acuáticas-, mueren con temperaturas del agua por debajo de los 12°”, explica Giselle Rodríguez, investigadora del Instituto Superior de Entomología del Lillo.

2- Amplitud térmica, ¿a favor o en contra?

Muchos de nuestros días otoñales se caracterizan por una gran amplitud térmica. Esto nos podría llevar a pensar que le da más oportunidad de sobrevivir al mosquito, ya que durante el día tenemos temperaturas agradables. “Obviamente el frío es un peor escenario para el vector, pero hay que tener cuidado con creer que porque está más fresco se acabó. La amplitud térmica cuenta más que el promedio de temperatura. Si por ejemplo tenés 5°C de noche, pero 18 o 20°C de día, en esas condiciones pueden vivir y desarrollarse. O sea que todo junio podría seguir el mosquito, aunque en menor abundancia. Lo que definitivamente influye es lo que llamamos fotoperíodo: la cantidad de horas de luz y de oscuridad son las que determinan la supervivencia del Aedes”, aclara la investigadora María Victoria Micieli, del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores de la Universidad Nacional de La Plata.

Giselle Rodríguez, por su parte, añade que igualmente la exposición a varias horas del día por debajo de los 12 grados hace que se reduzca la abundancia de los mosquitos.

3- Peligro dentro de casa

¿Es cierto que si tenemos nuestras casas calefaccionadas corremos riesgos todo el invierno? “Es probable que dentro de los hogares aún existan criaderos activos; es decir, que presenten actividad de larvas y pupas. Allí pueden llegar a cumplir el ciclo debido a que las temperaturas son más cálidas y pueden resguardarse. Pero esto no será por mucho tiempo. A la larga, el ciclo de vida dentro de las viviendas también se interrumpirá y se reanudará a finales de septiembre de este año”, explica Rodríguez. Según aclara, las condiciones meteorológicas del invierno terminarán por hacer desaparecer las poblaciones de larvas, pupas y adultos mediante una conjunción de factores, de los cuales, la temperatura forma parte. También regulan el ciclo de vida de los insectos y la transmisión de virus, la humedad y la presión atmosférica.

Es posible matar los mosquitos que están en la casa con insecticidas. Tirar este producto debajo de las camas, en los placares y detrás de los cuadros.

4- En la cápsula del tiempo

El Aedes aegypti es un mosquito que tiene sorprendentes mecanismos de adaptación. Por eso uno de los principales desafíos en la prevención del dengue es seguir trabajando cuando ya no hay contagios. ¿Cómo? Eliminando los huevos que dejan pegados en los recipientes. Esto se puede hacer con un cepillo y agua hirviendo. Esos huevos, que fueron puestos durante la temporada de actividad -especialmente a principios del otoño- quedan activos pero en “diapausa”. Se encuentran en un estado de latencia. Es como una cápsula del tiempo del mosquito. “Pueden resistir las condiciones desfavorables del invierno, temperaturas hasta por debajo de los 0°C y largos períodos de sequía. Estos huevos son los que darán paso a la siguiente fase de adultos cuando se restablezcan las condiciones en la primavera”, especifica Rodríguez.

5- ¿Hasta cuándo hay riesgo de dengue?

Hay menos mosquitos y, en consecuencia, hay menos contagios del virus del dengue. El riesgo de contraer la enfermedad disminuye, pero no desaparece en estos días. Mientras haya un Aedes y esté infectado hay peligro de ser picado y de sufrir la patología. No hay que olvidar que los casos que se están notificando en la actualidad son de pacientes que fueron picados probablemente hace 10 o 14 días, que es lo que tardan en aparecer los síntomas. Andrea Lascano, a cargo de Control y Vigilancia de Arbovirus, de la Dirección de Epidemiología del Siprosa, explicó que después de cuatro semanas sin casos notificados se da por terminada una epidemia. El último brote en Tucumán, en 2016, cerró el 28 de junio.

6- Desde septiembre, ¿otro riesgo?

“En Tucumán, hasta ahora la actividad de Aedes aegypti en su fase adulta, larval y pupal, es estacional y solo los encontramos activos hasta fines de mayo. Luego reaparecen en septiembre. Pueden existir eclosiones ocasionales durante jornadas del invierno cuando las temperaturas son elevadas, pero la actividad no es sostenida sino hasta la primavera”, indicó Rodríguez. Que los mosquitos vuelvan en septiembre no significa que sí o sí otra vez estará circulando el virus. Todavía no se ha probado con seguridad que las larvas del mosquito infectado puedan nacer con el virus. O sea que se necesita que llegue una persona enferma con dengue y que sea picada, y así se reactive el círculo. Pero también hay que tener en cuenta que las epidemias de dengue suelen ser cíclicas. Eso es lo que, según los expertos, nos juega en contra. “El comportamiento epidémico cíclico de estos virus y la desaparición de la fase adulta durante el invierno hace que nos olvidemos de seguir previniendo la transmisión de las enfermedades. Es importante seguir trabajando en el saneamiento ambiental cuando no circulan los virus”, advierte la entomóloga.

Consejos para el invierno

- Aplastar envases vacíos

- Volcar el agua de los recientes. Luego quemar los huevos con agua hervida. Limpiar y poner boca abajo.

- Evitar arrojar recipientes o basura en lugares como patios, terrazas, calles, canales y baldíos, en los que pueda acumularse agua.

- Limpiar las canaletas.

Monitoreo en la capital

Hay menos actividad del mosquito en los barrios afectados
El monitoreo de Aedes aegypti que se realiza desde fines de abril en los barrios más afectados por la epidemia muestra en estos días que es baja la actividad de oviposición. “Llevamos cinco semanas de vigilancia con ovitrampas que nos permiten ver la cantidad de huevos que pone la hembra del mosquito. La mayor abundancia la encontramos en el barrio 11 de marzo”, destacó la investigadora del Lillo Giselle Rodríguez. El seguimiento lo harán todo el año y les permitirá saber en la primavera si los vecinos trabajaron o no durante el invierno para disminuir los criaderos del Aedes. El estudio se hace en coordinación con el Siprosa.

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