A la planta de Las Talitas la terminó Macri, no Cristina; fin de un debate político

Chequeado trabajó sobre afirmaciones del Presidente respecto de quién fue el que concluyó la obra. Alberto Fernández había apuntado que la finalizó su compañera de fórmula.

30 May 2020
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FIN DE LOS TRABAJOS. La imagen satelital muestra cómo quedó la planta de tratamiento en Las Talitas.

En su visita a la provincia de Tucumán, en la que inauguró formalmente una planta de tratamiento de líquidos cloacales, el presidente, Alberto Fernández, dijo que estaba contento de ponerla en marcha de una vez por todas. “La verdad es que el mérito de esa planta es de Cristina (Fernández), que la terminó en 2015. El hecho de no habilitar esta planta en 2015 no perjudicó a Juan Manzur, sino a decenas de miles de tucumanos, que no pudieron disfrutar de esa planta. Juan me hablaba de que estaba hecha y que no se ponía en marcha porque el Gobierno nacional no simpatizaba con el Gobierno provincial”, acotó.

Sobre la base de los dichos del Presidente y para determinar responsabilidades de gestión sobre el inicio y desarrollo de la planta de tratamiento, Chequeado presentó una producción especial basada en un trabajo de investigación de la periodista Irene Benito.

Allí se precisa que la obra de la Planta Depuradora de Efluentes Cloacales de Las Talitas comenzó en 2013 durante la presidencia de Cristina Fernández; que continuó y se terminó en 2018 durante la gestión de Mauricio Macri, y fue traspasada este año de la Nación a la provincia. Fernández la inauguró el 21 de mayo junto con Manzur. Lo indican los documentos oficiales y las propias manifestaciones de la gestión de Manzur, además de una serie de imágenes satelitales del predio, publicadas por la cuenta de Twitter @aeropuertotuc.

Un resumen elaborado en 2018 por el Gobierno de Cambiemos refiere que las actuaciones administrativas de la planta constan en el expediente 144/2012 y que fue concebida en el ámbito del Programa de Agua Potable y Saneamiento para Centros Urbanos y Suburbanos (PAyS) mediante la licitación pública internacional 1/2012 del 26 de junio de 2012, que ganó la firma contratista Lo Bruno Estructuras SA. Según aquella síntesis, la firma del contrato aconteció el 16 de enero de 2013. La obra requirió un desembolso final de $ 208.311.844,19 (monto actualizado a 2019: $ 875.941.293,93) y un plazo de ejecución de 1.621 días (los trabajos comenzaron el 18 de marzo de 2013). “Porcentaje físico de ejecución: 100%. Estado de la obra: finalizada”, dice el documento publicado hace dos años por el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) de la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación entonces a cargo de Rogelio Frigerio.

Pero, además, el propio gobierno tucumano reconoce que la obra no se terminó entre 2007 y 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández. En un comunicado, el 6 de mayo último, la administración de Manzur señala: “Durante el gobierno de Macri se construyó el 70% de la obra, que había comenzado a ejecutarse en el gobierno anterior”.

Por su parte, el intendente de Tafí Viejo, Javier Noguera (Frente de Todos), indicó el 6 de mayo de 2020 que “es una obra que hace más de dos años estaba terminada, es decir 2018, durante la gestión de Macri”. Chequeado consultó a Presidencia de la Nación para conocer en qué fuente se basó Fernández, pero no obtuvo respuesta.

Aunque estaba en condiciones de funcionar desde ese momento, la habilitación del proyecto financiado con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) terminó envuelta en la disputa electoral de 2019, donde Manzur fue uno de los principales promotores de la candidatura de Fernández.

El proyecto de Las Talitas es uno de los más relevantes que la administración Cambiemos concretó en Tucumán. “Forma parte del objetivo de que en los próximos años el 100% de los argentinos tenga agua potable y cloacas, y que todos los efluentes se traten”, había manifestado Frigerio en septiembre de 2017, durante una visita a la provincia para potenciar al entonces candidato a gobernador y hoy diputado nacional José Cano.

“Con un monto actualizado superior a los $ 900 millones, esta planta depuradora se encuentra operativa para beneficiar a 130 mil tucumanos. Con esta iniciativa resuelta, luego de dos años de estar paralizada, los líquidos cloacales de los vecinos serán tratados para ser volcados en el río Salí”, informó el Enohsa ya a cargo del Frente de Todos el 22 de mayo de 2020, a posteriori de la inauguración.

La puja por la entrega de la planta tuvo un pico el 30 de septiembre de 2019, cuando el entonces jefe de Gabinete, Marcos Peña, aterrizó en la provincia y cuestionó al gobierno de Manzur y a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) por su falta de colaboración. “Vinimos a visitar (el predio) con la esperanza de poder ya transferir y poner en funcionamiento esta planta de tratamiento”, señaló.

Al día siguiente, el presidente de la SAT, Fernando Baratelli, contestó que el convenio de transferencia de la planta de la Nación a la provincia no había sido firmado aún por la falta de acceso para el control y el inventario de las instalaciones.

El Enohsa desmintió la posición de Baratelli por medio del subadministrador Alejandro Ávila Gallo. Y así, entre reproches cruzados y con miles de tucumanos sin una infraestructura clave para mejorar su calidad de vida y salubridad, fue pasando el tiempo, y terminó la administración de Macri y comenzó la de Fernández.

Paso a paso

1- La obra comenzó en 2013, durante la presidencia de Cristina, pero no se terminó en su mandato sino durante la gestión de Macri.

2- La propia administración de Manzur (Frente de Todos) comunicó que el 70% de la obra se llevó adelante durante el mandato de Cambiemos.

3- En 2019, los representantes de los gobiernos nacional y provincial se enfrentaron por la puesta en marcha de la planta.

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