La suspensión no vino nada mal

La suspensión no vino nada mal

29 Mayo 2020

“Si estuviera combinando el entrenamiento físico con yudo, mi cuerpo no se estaría desinflamando. Las manos, rodillas y todas esas partes que más usamos los yudocas están desinflamadas y curadas para aguantar un proceso más”, analizó Emmanuel Lucenti. Si bien ningún atleta deseaba que los Juegos Olímpicos se suspendieran, es sano ver lo positivo.

El tucumano está disfrutando este descanso, aunque es a medias porque sigue las indicaciones de su equipo: el entrenador, Adrián Parajón, y el médico deportólogo, Manuel Parajón. Ante la cuarentena en Georgia, Lucenti se las ingenia para realizar su rutina. “Generalmente son ejercicios que puedo hacer con mi cuerpo o los levanto a Camilo o a Agostina. Tengo unas escaleras matadoras que están a unos cuantos metros del cielo”, bromeó. “Con Agostina las subimos dos veces a la semana con Camilo y nos vamos turnando. Pero yudo no volví a hacer, hago sombra y entradas con liga, nada más”, detalló Lucenti, que aguarda el anuncio del nuevo calendario para rediagramar lo que queda hasta los JJ.OO.

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