El boom de las "flores": el gramo de marihuana premium ya cuesta más que la cocaína en los barrios

En el NOA aumentó un 60% el decomiso de cannabis con respecto a 2024. Cada vez hay más indicios de que la región se transformó en una zona de producción.

EN BURRUYACU. En un campo se encontraron 500 plantas. ARCHIVO EN BURRUYACU. En un campo se encontraron 500 plantas. ARCHIVO

Para los especialistas en la materia, el incremento de más de un 60% en el decomiso de marihuana en el NOA tiene una sola explicación: aumentó la producción de cannabis en la región. Sin embargo, esta hipótesis aún no pudo ser confirmada en el ámbito judicial.

Hasta hace cinco años, el 95% de la marihuana decomisada tenía el mismo origen: las provincias del Litoral que limitan con Paraguay, el mayor productor continental de este vegetal. El año pasado, en esta parte del país se secuestraron 919 kilos que habían partido desde distintas localidades de Salta. Esa cifra supera los 842 kilos que fueron despachados desde Bolivia, mientras que de Corrientes sólo se incautaron 10 kilos.

Los investigadores sostienen que son dos las razones que permiten explicar este crecimiento. Durante la gestión de Mauricio Macri se autorizó el cultivo de cannabis con fines medicinales. Esa política se amplió con la administración de Alberto Fernández. En la de Javier Milei, se restringió el otorgamiento de autorizaciones o las renovaciones comenzaron a demorarse durante meses. “Todas esas personas que dejaron de poder producir no dejaron de consumir, sino que se volcaron al mercado negro para conseguir la sustancia”, explicó una fuente de la Justicia Federal.

La otra razón, siempre según los especialistas, está vinculada al cambio en el mercado del “faso”. Hasta hace una década, en la calle predominaba la marihuana prensada. Los narcos compactaban hojas, flores y hasta semillas para comercializarla. En los últimos años se masificó el consumo de la flor del vegetal, que tiene una mayor concentración de THC. En consecuencia, los vendedores ofrecen un producto de mayor calidad y, por ende, más caro. El gramo de esta sustancia en las calles de Tucumán cuesta entre $8.000 y $9.000, entre un 30% y un 40% más que la cocaína de baja calidad que se vende en los barrios.

OPERATIVO. Autoridades observan la droga secuestrada en Chuscha. ARCHIVO OPERATIVO. Autoridades observan la droga secuestrada en Chuscha. ARCHIVO

En un primer momento se pensó que el cannabis llegaba a la Argentina desde Paraguay a través de Bolivia. Según esa teoría, los paraguayos intercambiaban marihuana por “merca”. Sin embargo, esa hipótesis habría quedado descartada. La droga de origen guaraní suele traficarse en envoltorios rectangulares, mientras que la que se secuestra en el NOA aparece en paquetes redondos u ovalados, muy similares al sistema de envasado de las hojas de coca.

Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que la presencia de cárteles mexicanos, expertos en la materia habría alentado la producción de marihuana a gran escala para diversificar el negocio. En ese marco, existen varias investigaciones en curso que pusieron bajo la lupa los cultivos de gran escala autorizados en la región. En paralelo, también se detectaron importantes plantaciones clandestinas en el NOA.

Por ejemplo, en Burruyacu, al norte de la provincia, se encontró un campo donde se cultivaban 500 plantas, con las que se podría haber obtenido hasta 1.000 kilos de flores. Hasta el momento, no trascendió si se logró identificar al productor. Los transas tucumanos también advirtieron el negocio: en el marco de la lucha contra el narcomenudeo, la Policía decomisó el año pasado 3.470 plantas de marihuana, con las que se podría generar más de 7.000 kilos de flores.

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