Cuando la cuarentena cierra trabajos, más se abren los brazos de la solidaridad

Con rifas y donaciones, el estudiante de educación física Maximiliano Mamaní ayuda a que coman 50 familias.

28 May 2020

Dentro de lo positivo que encierra esta situación de pandemia, se cuentan las iniciativas solidarias que hoy ayudan a sostenerse a cientos de personas en situación desfavorable.

Entre ellas está el comedor que Maximiliano Mamaní, estudiante del profesorado de Educación Física, abrió en La Cañada (Los Nogales). Desde allí les da una mano a los padres de los casi 50 chicos de bajos recursos que asisten de forma gratuita a su escuelita de fútbol, cuyas actividades deportivas hoy se encuentran suspendidas por la cuarentena.

DEPORTE. La Escuelita de Fútbol debió cerrar por la cuarentena; pero los chicos esperan ansiosos volver a patear la pelota. GENTILEZA MAXIMILIANO MAMANÍ

Con una pequeña suma de dinero sobrante que su equipo infantil había logrado recaudar, Maxi decidió poner en marcha el comedor. "Muchos de los padres de los chicos hoy no están pudiendo llevar el pan a la mesa, porque las cosechas o las obras en las que trabajan están paradas por la cuarentena", explica. "Empezamos solamente con los chicos de la escuelita, pero con el tiempo fueron viniendo personas que también necesitaban y me pedían que los anotara a ellos y a su grupo familiar. Así que ahora vienen 150 personas a retirar su plato de comida", cuenta Maxi, de 26 años, quien sigue llevando adelante el comedor pese a también él quedó sin trabajo recientemente.

DONACIONES. La comida se hace gracias a donaciones de vecinos o de comerciantes, y a lo que recaudan con las rifas. GENTILEZA MAXIMILIANO MAMANÍ

Ese pequeño monto inicial alcanzaba sólo para poner en marcha el comedor. Sostenerlo durante tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes) implica buscarle la vuelta para conseguir los alimentos o el dinero para comprarlo; sea por medio de rifas o gracias al aporte de vecinos y de comerciantes de la zona. "Hay gente que nos ha acercado alguna donación o se ha puesto a disposición para ayudarnos a hacer alguna rifa. Por ejemplo, una panadería nos dio tartas, pastafrolas y cosas dulces para que podamos sortear; una chica que vende ropa nos donó algunas prendas, y también una peluquería ofreció cortes y alisados como premio para las rifas. Lo que recaudamos lo usamos para comprar carne y demás cosas que cuesta conseguir", detalla Maxi.

Famosa es la solidaridad de los tucumanos. Quienes estén interesados en colaborar con el comedor de Maxi, pueden comunicarse con él al celular 3815580642, o por medio del Facebook de la escuelita de fútbol: Escuela de Iniciación Deportiva.

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