En un Tedeum atípico, monseñor Sánchez instó a luchar contra la injusticia, la corrupción y la inseguridad

El arzobispo leyó su mensaje ante el gobernador y su esposa. Se refirió a la crítica situación sanitaria por el dengue y por el coronavirus.

25 May 2020

El arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, instó a la ciudadanía a dejar de lado los egoísmos y la indiferencia para superar la pandemia de coronavirus.

En un mensaje atípico, ante el gobernador Juan Manzur y su esposa Sandra Mattar Sabio, el prelado se refirió a la situación social generada por el brote de covid-19 y por la epidemia de dengue.

COMUNICACIÓN PÚBLICA TUCUMÁN

"Nos unimos para suplicar al Seños de la Vida y de la Historia, que nos libre de esta pandemia que azota a toda la humanidad y a nosotros los tucumanos del dengue y de otras muchas epidemias que amenazan la vida y la salud de nuestra sociedad", dijo en el tedeum por el 25 de Mayo.

Luego, prosiguió: "Esta situación sanitaria nos ha sorprendido, nos ha angustiado, nos ha hecho descubrir que somos frágiles, que muchas veces hemos puesto nuestras seguridades en lo superficial y pasajero. Nos ha hecho detenernos, parar obligadamente; nos ha hecho volver a casa, a descubrir el valor de la familia, de los vínculos e igualmente nos ha hecho visibilizar que hay tucumanos que no tienen casa, familia, salud, trabajo, ni oportunidades".

COMUNICACIÓN PÚBLICA TUCUMÁN

Además, advirtió sobre la crítica situación social. "Esta situación sanitaria he puesto en evidencia muchas enfermedades que sufrimos desde años: la indiferencia, la corrupción, la injusticia, los egoísmos, la ambición, la violencia, la inseguridad, y la falta de respeto por la vida, la falta de oportunidades, la ceguera, la sordera y la invalidez que destruye los vínculos", aseveró.

Aprovechó para mencionar, aunque no de manera explícita, a la pulseada de la Iglesia Católica en defensa de la vida

"(Esta crisis) también ha puesto en evidencia muchos valores que tenemos, principalmente el valor de la vida como valor esencial, único e inviolable, que debe ser custodiado siempre y en todas formas, en todas las situaciones y circunstancias y etapas del ser humano, especialmente en los más frágiles y vulnerables. El valor del hogar, la familia, el trabajo, la solidaridad, el servicio, la creatividad, el sacrificio y la responsabilidad social y comunitaria", planteó.

Monseñor Sánchez también citó al Papa Francisco, quien en su mensaje de Pascuas se había referido a que la crisis mundial obligaba a dejar de lado los egoísmos, la indiferencia, la división y la violencia, y el olvido. "Por eso es importante acrecentar la esperanza y la alegría. El compromiso y la fraternidad", instó el arzobispo.

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