Carta de lectores

23 May 2020 Por LA GACETA
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- Evaluación educativa

El Ministro de Educación de la provincia anunció la disposición de evaluar al alumnado para respetar el cronograma del calendario escolar. Expuso que la instancia excepcional de evaluación “pone a las personas como prioridad”. Sinceramente creo que hay una contradicción marcada en las expresiones del funcionario; contradicción que muestra la verdadera prioridad: hace tiempo que en el ámbito educativo tucumano se prioriza la estadística cuantitativa, por ello la imperiosa necesidad de cumplir con lo programado sin aceptar cuestionamientos. Los conceptos vertidos sobre la importancia del proceso evaluativo que se emitieran en el comunicado oficial son muy significativos y elocuentes, pero se desinflan ante la angustia general por la que atravesamos alumnos y docentes en este tiempo de pandemia, crisis económicas y profundas crisis existenciales.

José Rafael Abdala

Manuel Vaquera 376 - Monteros


- LG

Si nos muestran las letras LG, pensaremos en un talle, o que significan La Gloriosa, o quizás La Grandiosa; pero si nos dicen LG Deportiva, enseguida nos ubicamos en la hermanita menor de LA GACETA, la que después de nuestro desayuno, nosotros los hombres, hacemos que nos acompañe en las mañanas; allí la leemos letra por letra, más en esta época de encierro y sin actividad deportiva hay que ser magos para generar información; me los imagino a los periodistas preguntando… “¿y ahora, qué?”. Admirablemente, plumero en mano, se pusieron a desempolvar historias nuestras, algunas ignoradas, otras recordadas de nuestros deportistas. Eso sí, sin descuidar la situación de San Martín y Atlético, informándonos al instante todo relacionado con el deporte local, nacional e internacional. Nosotros, los peloteros que a la hora de opinar somos “los que más sabemos”, ojalá estemos equivocados. Debemos felicitar a los periodistas deportivos de LG, LA GACETA, por acompañarnos y hacer más llevaderos estos días de encierro. Sigan rememorando nuestra historia, para que no olvidemos a los que hicieron el camino y marcaron el rumbo, como Albrecht, Nasif Estéfano, Ginel, Saldaño y San Jorge. Como ellos, miles de tucumanos, verdaderos campeones de la vida, ¡Gracias LG!

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.180  Barrio 20 de Junio

San Miguel de Tucumán


- Atahualpa Yupanqui

Alguna vez dijo: “Así voy por el mundo, sin edad ni destino, al amparo de un cosmos que camina conmigo; amo la luz y el río, y el silencio, y la estrella, y florezco en guitarras porque fui la madera”. Atahualpa Yupanqui, a 28 años de su fallecimiento, el artista de nuestro folclore más destacado y reconocido en el mundo. Entre algunos premios están: Academia Charles Gros de París-Francia; orden Francisco de Miranda-Venezuela; honoris causa de las universidades de Córdoba, Tucumán y Tecnológica de Lima, Perú. Distinciones honoríficas y artísticas en Japón, Alemania, España, Checoslovaquia, México, Costa Rica y Uruguay. Su obra literaria forma parte de estudios de la facultad de Letras de París y la Universidad de Casablanca. Autor de la poesía una cantata con motivo de los 200 años de la revolución francesa en 1987, titulada “La palabra sagrada”, a pedido de la Universidad y comuna de Nanterre y que fuera editada en forma bilingüe. Anteriormente editó los libros “Piedra sola”, “El camino”, elemento inspirador del canto; “Tierra que anda”; “Cerro bayo”; “Guitarra”; “El pasador perseguido”; “El canto del viento”; “Del algarrobo al cerezo”, “La capataza”; muchas de estas obras, traducidas al francés, al holandés y al japonés. Registró de su autoría alrededor de 1.400 canciones, de las cuales 108 fueron dedicadas a nuestro Tucumán; entre ellas, bellísimas zambas: “Luna tucumana”, “Piedra y camino”, “La pobrecita”, “La Tucumanita”, “La zarateña”, “Tierra querida”, “A Burruyacu”, “A Villa Luján”, “Nostalgias tucumanas”, “La andariega”, “La viajerita”, “La raqueña”, “La añera” (con Nabor Córdoba), “Viene clareando” (con Segundo Aredes). Otro de sus versos dice: “¿Qué tendrás, tierra mía, para que yo me sienta un poco de tu drama y un poco de tu fiesta…? ¡Eres la vida misma! Muchas gracias maestro Atahualpa Yupanqui, en nombre de todos los que amamos nuestra música, nuestra cultura y sus tradiciones.

Oscar Benito Castillo

Catamarca 328 - Yerba Buena


- Los que no dan el ejemplo

No me equivoqué cuando en el espacio “Cartas de Lectores” de LA GACETA, de fecha 08/05, expuse mi rechazo a la desigualdad social que genera el nepotismo en  familias con abultados ingresos, y los grupos familiares que no pueden cubrir sus necesidades básicas. El artículo “Yo te avisé” del periodista Álvaro Aurane (15/05), informó (una sociedad bien informada decide bien) sobre un acto repudiable consumado por un conspicuo grupo de políticos de la provincia en Banda del Río Salí, violando el decreto presidencial Nº 297/2020, que impuso el aislamiento obligatorio en el territorio Nacional. El objetivo de la comida fue recomponer las relaciones entre las cabezas del Gobierno provincial, la herramienta fue el asado que se concretó el sábado 9/5/20, en la ciudad del Este. La juntada de quienes deben ser los cumplidores y garantes de las normas legales es otra muestra de cómo la pandemia, la desconfianza, la ambición y el miedo influyen en la política, que a escondidas del pueblo, en medio del terror y la desesperación de la gente, trataron de cerrar una grieta de la peor forma. Si no consiguen su objetivo, algunos responsables de los organismos autárquicos, (intendentes) perderían económicamente, o salvarían sus administraciones superando a Judas Iscariote; buscaron evitar una crisis de gobernabilidad en sus distritos a través del asado criollo, violando las normas de emergencia sanitaria. Lejos de lograr el objetivo, el anfitrión exhibió un poder económico inadmisible en lo peor de la crisis; las conclusiones a que puede llegar la sociedad sobre este acontecimiento pueden ser diversas, pero la realidad marca tres facetas del encuentro: a) un intento desesperado por salvarse de un inminente naufragio político e institucional, que de ser realidad destruiría el intento de perpetuarse en el poder de varios de los comensales; b) la manifestación del poder económico de una familia favorecida por el nepotismo, evidenciado en el precio del vino consumido que oscila entre $ 969 y los $ 4.617, que por tratarse una selecta concurrencia no es descabellado que el anfitrión haya optado por lo más caro, para agradar a sus agasajados, por lo tanto una unidad de la bebida consumida supera la carga mensual de la tarjeta “Alimentar” de una familia en crisis alimentaria, c) en el plano laboral, el contenido de 750 ml, de la bebida consumida superaría el haber mensual de un obrero transitorio municipal. Esta aberración sin duda caló hondo en el ciudadano común, que se tiene que tragar más de 60 días el “quedate en casa”, sin poder cubrir las necesidades de la familia. Este desliz político e institucional estimulado por el miedo, la ambición y la gula originó presentaciones judiciales por violación a las normas legales en vigencia, referidas a la covid-19 en todo el país. Luego de semejante papelón, al intendente anfitrión le resultará más complicado persuadir al vecino a cumplir las normas sanitarias que él no cumplió.

José Emilio Gómez

Reyes Católicos 112 - Banda del Río Salí


- Reinventar nuestros valores

Y de pronto empezamos a aplaudir para dar las gracias en un exceso de gratitud ante el miedo a la idea de la desconocida enfermedad y la cercana muerte. No hay mal que por bien no venga; la crisis nos está haciendo descubrir que un médico, una enfermera/ro, un recolector de residuos, un policía, las personas que atienden los comedores comunitarios, etcétera, son más importantes que un famoso futbolista, que un político oportunista o que un empresario millonario insensible, y que aquella gente es más decisiva para tender sus generosas manos desinteresadamente. Clamamos todos por una vacuna para salvarnos del virus, pero sabemos que no se puede comprar lo que todavía no existe; caemos en cuenta de lo importante que es la salud de cada uno, no solo la nuestra, sino también la del otro, y que acaso tenemos invertida la escala de valores; y así, de pronto sin previo aviso, se llenó el mundo con la nefasta promesa  de una apocalipsis; y de pronto las fronteras con nuestros vecinos se cerraron, nada de dar la mano, apenas, si no lo puedo evitar, el codo, menos un beso o un abrazo y cuanto más lejos, mejor. Y empezábamos a darnos cuenta de lo que era realmente importante; entonces nos dimos por enterados de que todos somos importantes e iguales, que la equidad en el contagio se repartía igual entre ricos y pobres. Las potencias que se creían infalibles, aquellas del “primer mundo” vieron cómo se puede caer, pese a toda su tecnología y su ciencia; y se dieron cuenta de que un hospital se hizo más importante y más urgente que un misil. No hay lugar seguro, en la mente de todos caben todos y empezamos a comprender a todos, y dentro de una paranoia hervida de desinfectantes nos damos cuenta, de que yo tengo agua y el de más allá no y su vida está en riesgo. La solidaridad se tiñe de miedo mientras estamos perdidos en el aislamiento. Reflexionamos que vale la pena reinventarnos y que existe una sola alternativa, ser mejores juntos, sin grietas. A veces la vida nos da un alerta y nos grita qué es lo importante; nos perdemos en los mil quehaceres diarios y de repente nos llega un diminuto virus (el enemigo invisible) para decirnos que lo importante es la vida, la solidaridad, la empatía, el reconocimiento del otro y de los otros. Esta lucha compartida debería servir para hacer hincapié en lo que nos une por encima de los viejos enfrentamientos y divisiones que hoy parecen triviales. Es la gran oportunidad para ponerse en la piel del otro, en los que sufren hambre y todo tipo de indiferencia, en la falta de justicia y oportunidades. Estoy seguro de que podemos derrotar a la covid 19, así como nos acostumbramos a los efectos destructores de nuestra tecnología intoxicada de poder, de nuestro crecimiento demográfico sin freno como la ambición desmedida de políticos corruptos amparados por la impunidad indigna, la suciedad, la contaminación, etcétera. El hombre puede mejorar la calidad de su existencia si, en vez de imponerse a la naturaleza y a los más débiles y vulnerables de su misma especie como conquistador, colabora en el continuo acto de creación en que participan todos los seres vivos. De otro modo, esta condenado a sobrevivir como algo infrahumano.

Pablo José Giunta

Jujuy 575 - San Miguel de Tucumán


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: [email protected], consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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