En el tatami y en la pista, la misma pasión

Arroyo (yudoca) y Escalera (piloto) se mantienen concentrados para cuando el deporte retorne.

23 May 2020

Javier Arroyo y Gonzalo Escalera practican deportes muy diferentes, pero están unidos en la pasión por la actividad competitiva. Además tienen en común haber ganado el “Canillita de plata” en sus disciplinas en la fiesta del deporte de LA GACETA de la temporada pasada.

Arroyo, yudoca, mantiene contacto pleno e intenso contra un rival que lo tiene cara a cara en el tatami. En extremo diferente es lo que ocurre con Escalera, que conduce un kart enfundado en un traje antiflama, equipado con casco, guantes, botas deportivas y que recién se cruza con el contrincante cuando deja de girar en el circuito.

Para los dos, competir en los mundiales de su deporte es una oportunidad que no se compara a ninguna otra competencia. Tanto en yudo como en el karting de la modalidad Rotax las citas mundialistas se dan todos los años. Con la crisis sanitaria, los torneos internacionales de las más variadas disciplinas se suspendieron, y lo siguen haciendo.

“Te pincha los ánimos y las ganas de entrenarte”, reconoció Arroyo. El Mundial Master estaba programado en Polonia para septiembre. Temprano, la Federación Internacional de yudo lo pospuso. La reunión Mundial de los Rotax sigue en pie con escenario confirmado, entre el 7 y 14 de noviembre, en Bahrain, en medio del desierto. “Lo veo complicado”, contó tibiamente Escalera.

ESTUDIO. Escalera está feliz con las clases virtuales porque no se retrasará.

Es probable que el comité de la Rotax esté a la expectativa de la evolución de la pandemia y su progreso. A diferencia del yudo, el automovilismo tiene factores que lo convierten en un buen candidato para un pronto regreso, siguiendo las medidas de higiene y seguridad. La complicación que percibe Escalera viene más por el lado de la cantidad de personas que se concentran en un Mundial Rotax. “Convoca a gente de todas partes del mundo. Y si alguien tiene el virus, es muy probable que haya una contagio masivo”, explicó, consciente de que, por las investigaciones que se vienen haciendo, se sabe que la covid-19 busca ese tipo de entorno para expandirse.

Así que Escalera ya se va escudando preventivamente en el aislamiento para que, de producirse la suspensión, no lo tome de sorpresa, como a Arroyo. “El deportista vive de los estímulos, del entusiasmo y de las proyecciones. La cuarentena se declaró justo cuando yo tenía que competir en un Nacional, perdí la plata de los pasajes. Me convenía que sea este año por una cuestión de edad y porque en 2019 había conseguido una medalla”, lamentó Arroyo, que fue tercero en Marruecos. “Me perjudica muchísimo”, insistió. “Cada vez me voy haciendo más grande y se me hace más difícil soportar los entrenamientos”, reconoció el yudoca de 35 años.

ACTIVO. El yudoca, entre otros elementos, practica con una liga de yudo. También tiene un par de tatamis.

Con 17 años menos, Escalera sabe que tendrá más oportunidades de subirse al kart en pruebas internacionales. En promedio, su carrera no está ni a la mitad, motivo por el cual el estudiante de Administración de Empresas proyecta su futuro también en otras categorías. “Tenía planteado probar un fórmula (similares a los autos de F-1, pero más pequeños) y, si se podía, hacer otra categoría más”, apuntó sobre las metas 2020 que se vieron totalmente alteradas por la pandemia. “Conseguir el pase al Mundial en la Grand National era también un objetivo”, reconoció Escalera con respecto al torneo que en Argentina tiene las plazas mundialistas en juego.

Diferencias

Lo que esta pandemia les causó a nivel personal se anota entre las cosas que los diferencian. “Me ayudó a crear un vínculo muy grande con mi hija; la puedo ver más seguido y disfrutar de ella, que quizás era algo que había perdido”, reconoció Arroyo. “Si bien soy un padre presente, esto me ayudó a crear una unión más familiar”, dijo feliz el yudoca sobre su relación con Catalina.

“Nunca pensé atravesar algo así. Leí cosas sobre pandemias de hace muchos años atrás, pero no pensaba que la iba a vivir. La verdad es que, por suerte, siento que no me afectó tanto”, calificó sus sensaciones.

SE ENTRENA. El piloto, que también hace natación, ejercita dos horas durante la pandemia para que el regreso sea mejor.

Sin embargo, se detuvo en su discurso para hacer una salvedad esperable. “Sólo la parte deportiva es la más me gusta y extraño, pero trato de hacer algo de entrenamiento físico con los elementos que tengo en casa. Después me la paso estudiando porque es algo que me entretiene mucho”, explicó Escalera que, a diferencia de Arroyo, mantiene hasta el momento la motivación mundialista.

Comentarios