Hace cinco semanas que el cemento, la arena y el agua no ingresan a las mezcladoras. Desde que comenzó la cuarentena, los baldes están vacíos, las palas guardadas, los ladrillos apilados y los hierros intactos. Y ese silencio total en las obras -públicas y privadas- permite dimensionar que desde hace 36 días hay decenas de empresas paralizadas y sin cadena de pagos, y unos 5.000 obreros en sus casas cumpliendo con la cuarentena, pero sin ingresos garantizados.
La obra pública es una de las actividades denominadas esenciales y está exceptuada por la Nación del aislamiento preventivo por la covid-19. Por el momento, el sector no está habilitado en Tucumán. En la Casa de Gobierno, no obstante, estimaron que la próxima semana habría una apertura. El sector privado, en cambio, debería aguardar un poco más.
El titular de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), David Acosta, aseguró que la situación es crítica. “Hubo un compromiso, y están pagando el salario mínimo vital y móvil ($16.875), pero es por abril. La preocupación es qué va a pasar después. Hay compañeros que ya no tienen para comer”, dijo el dirigente. Agregó que, con ayuda del Gobierno provincial, están entregando módulos alimentarios a aquellos trabajadores en situaciones más vulnerables.
El líder del gremio en Tucumán precisó que el sector privado empleaba a casi 3.000 trabajadores hasta el parate y que alrededor de 2.000 estaban en la obra pública. Además, aproximadamente 6.000 ya estaban desempleados.
En otras provincias
Ayer la Nación, mediante la Decisión Administrativa 625/2020 publicada en el Boletín Oficial, autorizó la obra privada en Entre Ríos, Misiones, Salta, San Juan, Neuquén, Santa Cruz, Mendoza, Jujuy y La Pampa. Se dispuso un estricto protocolo de seguridad e higiene con pautas como, por ejemplo, un tope de empleados, turnos y distanciamiento social.
El presidente de la Cámara de Empresas de la Construcción Privada de Tucumán (Cecoprit), Edgardo Lichtmajer, subrayó que la actividad está paralizada, pero que hay firmas que pagan a los trabajadores aún sin poder producir. “Los últimos ingresos importantes han sido hasta el 15 de marzo. Es un panorama muy complicado. Se está cortando la cadena de pagos”, dijo.
Lichtmajer afirmó que propusieron a la ministra Carolina Vargas Aignasse una apertura escalonada de la actividad acompañada de un protocolo de seguridad e higiene que se está terminando de confeccionar. No obstante, comentó que no les dieron garantías de que se vaya a aplicar debido a la alta densidad poblacional de Tucumán.
Similitudes y diferencias
“Hay miembros que se preguntan por qué nuestra provincia no flexibiliza (la obra privada) si hay otras que tienen mayor cantidad de casos de coronavirus. (En el Gobierno) están muy preocupados por el tema sanitario, pero les hemos hecho saber que después vamos a tener un problema económico. La actividad ya venía cayendo y esto ha sido la espada de Damocles”, enfatizó el titular de Cecoprit.
Lichtmajer comparó -y diferenció- la obra privada con la cosecha del limón (exceptuada), donde decenas de trabajadores viajan en un mismo ómnibus al campo. “En nuestra actividad, el 90% de los obreros se moviliza en moto”, remarcó.
El presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción (CTC), Jorge Garber, explicó que en la reunión con la ministra solicitaron que en un principio se habiliten las obras públicas en el Gran Tucumán. La propuesta acercada es dividir a los trabajadores y formar dos turnos de trabajo para activar las obras públicas, que son al aire libre y fuera de las áreas de mayor conglomeración.
“Sabemos que el Gobierno tiene que priorizar que el virus no se propague, pero hay que ver de qué manera dar trabajo a determinados grupos. Necesitamos que todos los ententes pongan un poquito de su parte para que las empresas puedan hacerse de los fondos para pagar a los obreros”, reflexionó Garber.
Un consejo de activación económica
La legisladora Nadima Pecci (Fuerza Republicana) presentó un proyecto de ley para crear el Consejo Provincial de Activación Económica para evaluar las problemáticas de sectores productivos privados y entregar posibles soluciones.
“La idea del proyecto es dar al sector que genera las riquezas participación activa y protagónica en la elaboración de las políticas económicas, sin que esto implique una cesión de responsabilidades”, argumentó la parlamentaria.
Según se detalló, el consejo tendría autonomía orgánica, económica y funcional. Actuaría en vinculación con los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Iniciativa en el Concejo de Yerba Buena
Decenas de las obras paralizadas están en Yerba Buena. Es por esto que el concejal peronista Alejandro Sangenis confeccionó un proyecto de resolución -que contaría con el aval de la mayoría de los miembros del Concejo Deliberante- para que el Municipio eleve a la Provincia, y a su vez a la Nación, una excepción a la actividad en la ciudad.
La iniciativa detalla que cientos de trabajadores y profesionales han dejado de percibir ingresos debido al parate. Además, argumenta que la habilitación ayudaría también a combatir la proliferación del mosquito del dengue en terrenos que pueden haber quedado con cacharros.
Imputado por habilitar la obra privada
El intendente de la localidad cordobesa de Leones, Fabián Francioni, fue imputado ayer por la presunta comisión del delito de “abuso de autoridad” porque, según la investigación, habría violado las normas del aislamiento a partir de la supuesta autorización para que trabajen obreros privados de la construcción.
Representantes de distintos sectores de la construcción habían solicitado días atrás al Gobierno de Córdoba que la obra privada sea incluida dentro de las actividades exceptuadas. En los fundamentos del pedido remarcaron la necesidad de reactivar esa industria como motor del crecimiento y del sustento de miles de trabajadores.








