Se convirtió en Doctor de la UNT por Zoom y desde el living de su casa

Marco Giusta tiene 34 años y defendió su tesis de posgrado por videoconferencia. Cómo se preparó y qué hizo para montar el set en medio de la cuarentena.

09 Abr 2020 Por Julio Coronel

Se levantó a las seis de la mañana, se dio un baño y se fue directo al living de su casa, en el barrio de Floresta. Marco Giusta se había preparado durante meses para la defensa de su tesis doctoral. Debido a la cuarentena, todo lo que había planeado se vio modificado y se terminó convirtiendo en el primer doctor en Arqueología que consigue graduarse por videoconferencia. 

Arqueólogo recibido en la Universidad Nacional de Tucumán, desde 2015, Marco tenía fecha para defender su trabajo justo el 20 de marzo. Un día antes, el presidente Alberto Fernández firmó el decreto que confirmaba algo que ya sabía. “Una resolución de la de la UNT había anticipado días antes que todo se iba a paralizar. Ese día me llamaron de Postgrado y me avisaron que se suspendía”. Pero le hicieron la propuesta: una videoconferencia.

Aunque reconoce que en el Instituto Lillo las defensas virtuales son cada vez más habituales, no sentía que era el momento indicado. “No me convencía mucho. ‘Mi casa es medio un lío, estoy con los chicos (sus hijos tienen 7 y 4 años), internet se cae, no sabemos cómo puede salir. Prefiero esperar’”, fue lo primero que respondió. Pero pasaron los días y fue madurando el ofrecimiento hasta que aceptó. Fijaron fecha para el martes 7 de abril. 

Para muchos argentinos trabajar es un privilegio pero hacerlo en casa, durante la cuarentena, con toda la familia dando vueltas es casi una misión imposible. Para conseguir el espacio ideal para la defensa, Marco tuvo que reacomodar el living de su casa -“ahí está el módem”, sostuvo-, trasladar un escritorio y hasta desarmar una carpa que habían instalado sus hijos. “Me fui a dormir temprano y los chicos se quedaron viendo una película, con su mamá, hasta las 2 la mañana”. La idea era despejar el escenario para que la puesta en escena no sufra alteraciones. Al menos ése era el plan. 

Marco Giusta

“Para darme ánimo me puse un jeans, una camisa y zapatillas, que no usaba desde hacía 15 dias”, siguió con el relato, en el que detalló que a las 8 ya había chequeado que todo funcionaba bien. 

A las 9, la sala de Zoom (la plataforma para conferencias estrella de la cuarentena) estaba lista: el tribunal, compañeros, familiares y amigos presentes, desde la virtualidad. “Lo bueno de esta experiencia es que, de haber sido presencial, muchos no habrían podido asistir por las distancias”, admitió. Su compañera, en cambio, escuchó su exposición entre los dos pequeños, desde la cama. 

Dirigido por el Dr. Carlos Angiorama, el trabajo de Giusta gira sobre los modos de construir y habitar en la Puna de Jujuy, en la localidad de Antiguyoc, durante los últimos años de la época colonial. Su exposición duró 37 minutos. Sin embargo, el único de los casi 40 asistentes a la videoconferencia que no pudo escuchar el dictamen fue él. “Se me cayó la conexión. Hasta que logré conectarme con el celular, ya había pasado todo”.

Sin abrazos y con saludos a la distancia, Marco festejó en la intimidad con su familia nuclear ése 10 que no escuchó. “Fue raro. Lo único que hicimos fue pedir empanadas”.

Su trabajo

Con el apoyo del Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES), unidad ejecutora del Conicet, y del Instituto de Arqueología y Museo de la UNT, Giusta y el equipo liderado por Angiorama trabaja en dos sitios históricos arqueológicos del período colonial. Están situados geográficamente en el departamento Rinconada, al noroeste de Abra Pampa, a poco más de 200 kilómetros de San Salvador de Jujuy.

Quebrada del Maray, en la Puna jujeña, es uno de los sitios arqueológicos en donde Giusta concretó su trabajo de campo.

“Estos poblados están más alejados, como a dos horas en vehículo, y el acceso a los sitios no es sencillo. Uno de los objetivos era conocer cómo había sido el impacto de la conquista europea en la zona, en donde hubo emprendimientos mineros y agrícolas de españoles y la población indígena y mestiza era la mano de obra. En mi tesis he planteado que fue habitado entre 1774 y 1824, cuando terminaron las guerras de la Independencia”, explicó el doctor Giusta.

Algunos antecedentes

El aislamiento obligatorio comenzó a cambiar las costumbres de los ámbitos sociales y académicos de todo el país. En los últimos 15 días, en la Universidad Nacional de La Plata una estudiante se convirtió en Licenciada en Astronomía,  en la Universidad de San Martín se graduó un Doctor en Ciencia y Tecnología, en la Universidad Nacional de Rosario se graduó una Doctora en Ciencias Sociales y la Universidad Nacional de San Juan, a una Doctora en Ciencias Biológicas.

“La furia de buscar el oro”. Los asientos mineros del siglo XVIII y XIX en la Puna de Jujuy, Argentina

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