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Mesa de Gestión Ambiental: 10 años de trabajo contra la quema de caña

La certificación de la norma Local g.a.p. para un cultivo sin uso del fuego, creada por el organismo, es única en el mudo. Un municipio de Bolivia tomará como modelo el accionar de la Mesa.

04 Abr 2020
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LOGROS. Merced de las constantes acciones de la Mesa de Gestión Ambiental, durante el año pasado se quemaron en Tucumán unas 36.000 hectáreas menos que durante la campaña anterior; esto significa una reducción de un 14% LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO

Desde su creación la Mesa de Gestión Ambiental de Cruz Alta (MGA) logró diseñar y ejecutar estrategias para la erradicación gradual de la quema de caña. Local g.a.p. y el plan de educación son algunos de sus productos más exitosos.

En mayo la MGA cumplirá 10 años de experiencias en Tucumán, desde que se constituyó en la Agencia del INTA de Banda del Río Salí del INTA. Nació con la intención de discutir y de construir una propuesta que logre la erradicación gradual de la quema de caña de azúcar -según la legislación vigente-, junto a diversos actores vinculados a la problemática.

Durante su largo recorrido trabajó con estrategias de intervención destinadas a los productores y a la sociedad civil; y logró herramientas para la transformación cultural y tecnológica de la quema, con distintos niveles de éxito.

Entre los logros más importantes con el sector productivo se encuentra el diseño y la puesta en funcionamiento de la certificación de las normas de Buenas Prácticas Agrícolas: local g.a.p. Tucumán Caña de Azúcar Sin Uso del Fuego. Mediante esta las empresas garantizan que el proceso de cosecha y el manejo de residuos en sus campos se realiza sin el uso del fuego.

Con su entrada en vigencia, Tucumán se convirtió en el primer lugar del mundo que posee un protocolo internacional de gestión ambiental en este cultivo. El acceso a la certificación permite incorporar Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en los campos, para reducir potenciales quemas accidentales o ajenas en las explotaciones cañeras. Significa, además, una prueba sustancial para deslindar la responsabilidad en las multas que impone la Dirección de Fiscalización Ambiental, ante el incumplimiento de la Ley Nº 6253 -prohíbe la quema de vegetación en la provincia-. Finalmente, mejora la imagen del sector ante la condena social que lo ubica como único responsable de la problemática.

Un concepto central es sus acciones son las BPA entendidas como una manera adecuada de producir y de procesar productos agropecuarios, de modo que sus procesos cumplan con los requerimientos necesarios para una producción sana, segura y amigable con el ambiente.

Entre 2015 y 2017 se fueron sumando empresas, y Tucumán alcanzó las 15.000 ha certificadas con local g.a.p. Con el fin de potenciar esta cifra, en 2018 las hectáreas certificadas llegaron a 27.538; mientras que el año pasado cerró con 45.101 ha certificadas. Este número convirtió a la caña en el cultivo con mayor cantidad de hectáreas certificadas en la provincia, seguido del limón.

Menos fuego

Este dato alentador se complementó con una reducción del porcentaje de quema en el cultivo, respecto de los seis años anteriores. El año pasado se detectaron 50.250 ha del área cañera tucumana sometidas a quema; esto significa un 18% de las 275.290 ha cosechables. Pero respecto de 2018, esta cifra representó una disminución cercana a un 14%. en otras palabras, el año pasado se quemaron 36.250 ha menos que durante el mismo período de 2018. Así lo determinó la sección Sensores Remotos y SIG de la Estación Exerimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), integrante de la MGA.

Esta reducción de la quema se logró merced del trabajo de concientización y de sensibilización realizado por la MGA y por otras instituciones, como el Gobierno provincial. También, gracias al esfuerzo de los productores, que aplicaron prácticas innovadoras y medidas preventivas en sus campos. Por último, las condiciones climáticas favorecieron a que no se propaguen los focos registrados.

Capacitación

En materia de concientización y de educación, el producto más importante de la MGA fue el diseño de un plan de capacitación, mediante el cual agentes del Sistema Provincial de Salud concurren a las escuelas para construir los conocimientos sobre la quema, junto a alumnos y a docentes. A estos se les propone la creación de materiales que sirvan para concientizar a los vecinos de su comunidad.

Para acompañar el proceso de aprendizaje se elaboraron dos materiales didácticos: un folleto y un video (https://inta.gob.ar/videos/erradicacion-de-la-quema-de-canaverales). Para la opinión pública se creó un spot para difundir por radio y por televisión (https://inta.gob.ar/videos/entre-todos-podemos-cuidar-nuestra-provincia).

En los dos últimos años, en la vinculación estratégica con los Ministerios de Educación y de Salud de la provincia, se avanzó en una nueva propuesta para ampliar y para volver más eficiente la socialización de la problemática en el territorio. Se trabajó con pedagogos especialistas del Gobierno provincial, para diseñar un proyecto de formación de los docentes como capacitadores en el aula para la prevención de las quemas.

La propuesta incluye un plan de capacitación para los maestros, con la participación de representantes de la MGA como docentes, y con material bibliográfico. La formación otorgará puntaje docente y tendrá como evaluación final la realización del taller con los alumnos en cada escuela, en el cual disertarán los agentes sanitarios.

El año pasado, además, la MGA trascendió las fronteras del país y fue tomada como modelo para implementar una experiencia similar en Bermejo, Bolivia. Lo hizo en el marco del proyecto “Sensibilización ambiental y aprovechamiento de los residuos agrícolas de cosecha de la caña de azúcar” del Fondo Argentino de Cooperación Sur-Sur y Triangular, de Cancillería Argentina junto a Bolivia y a España.

Integrantes de la MGA capacitaron a representantes multisectoriales del municipio boliviano, para el diseño de estrategias que permitan el aprendizaje de nuevas tecnologías por parte de los productores y la sensibilización ambiental en la comunidad.

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