El jugador que se volvió zapatilla antes que Michael Jordan

La historia del modelo que revolucionó el deporte y trascendió sus fronteras. Es la zapatilla más vendida de la historia. Por Jorge Luna Arrieta / La Voz.

01 Abr 2020
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Unas sobrevivientes All Star de la primera era, las que marcaron el inicio de un largo camino.

En diciembre de 1891, el canadiense James Naismith le dio vida al básquet, uno de los deportes de mayor crecimiento e incidencia en el mundo. Desde ese momento, toda una industria comenzó a montarse a su alrededor. Una de ellas es la de las zapatillas. Y fue Marquis Mills Converse el primero en darse cuenta de esta situación. En 1908 montó su fábrica de calzados, que tuvo como elemento distintivo la utilización del caucho en sus productos. Y el bueno de Converse se dio cuenta del fenómeno que ocurría en Massachusetts, el estado donde había nacido el básquet y en el que todos jugaban a ese deporte.

Converse decidió comenzar a producir un calzado especial para esta disciplina y así nació el modelo All Star: suela y puntera de goma, con cuerpo de lona y en formato con caña. Era una zapatilla cómoda, liviana y que ofrecía protección en los tobillos, pensada para contrarrestar las frecuentes torceduras que suelen sufrir los jugadores de básquet.

El producto All Star (salió a la venta en 1917) enamoró a todos los entusiastas practicantes de este deporte y se transformó en un éxito de ventas. Y gran parte de ese éxito se debe a Charles “Chuck” Taylor, un jugador de básquet. El entusiasta “Chuck” Taylor jugó en una época en la que no había profesionalismo. Pero se las arregló de gran modo para poder vivir de la pasión por la “naranja”.

Taylor, además de jugar, vendía zapatillas Converse. Lo que hacía era viajar por distintas ciudades y pueblos de Estados Unidos, donde dictaba clínicas de básquet (mayoritariamente en la red de colegios del YMCA, la escuela donde Naismith creó esta disciplina). Y en esos viajes, además de jugar y mostrar las All Star, las vendía. Pero lo de Taylor fue más allá: ayudó a potenciar el producto, sugiriendo algunas correcciones, como una mejor amortiguación en la suela y los dos agujeritos tan característicos de este modelo, que permite una mejor ventilación del calzado.

“Chuck” Taylor era una persona muy carismática. El básquet se fue afianzando en colegios y en universidades, combinación que le permitió transformarse en un personaje muy conocido dentro del ambiente. De hecho, se transformó también en asesor para recomendar jugadores y entrenadores.

Su fenomenal aporte generó que Converse le diera el reconocimiento de incluir su nombre en ese modelo, que pasó a llamarse Converse Chuck Taylor All Star (en 1932), algo que se puede ver en el parche que oficia como logo de ese calzado. En la década de 1930, las Chuck Taylor dominaban en presencia en los partidos escolares y los de la popular NCAA (básquet universitario). Y todos los jugadores del seleccionado de Estados Unidos que ganaron la medalla de oro en Berlín 1936 calzaron ese modelo. Las Chuck Taylor All Star comenzaron a conquistar el mundo.

Claro que su popularidad también hizo que tuvieran un uso urbano. La versión baja de las “Chuck” también fueron un éxito. No era raro ver a personalidades como Elvis Presley usando esas zapatillas. Se estima que, para esa época, Converse tenía el 80 por ciento de las ventas de calzado deportivo en Estados Unidos.

La escena de las All Star en "María Antonieta": se ven a los 10 segundos.

A pesar del paso del tiempo, las centenarias Chuck Taylor All Star se mantienen muy vivas y son las zapatillas más vendidas del mundo. La moda hizo que diferentes telas, colores, texturas, estampados y materiales la fueran renovando. En 2017, como celebración por los 100 años del modelo, Nike sacó al mercado la Converse Chuck Taylor All Star II, con unas mejoras en la suela desarrolladas por la ahora marca propietaria del modelo.

Converse, con todos sus productos, le genera a Nike ganancias por 2,5 millones de dólares al año. Y va por más. Luego de varios años con poca o nula presencia en la NBA (en la que llegó a tener a jugadores como "Magic" Johnson, Larry Bird o Dwyane Wade), Converse quiere volver a ganar mercado en la mejor liga del mundo. Para ello, este año apostó por el joven Kelly Oubre Jr. (alero de Phoenix Suns y muy activo y extrovertido en redes sociales) y por el consagrado Draymond Green (ala pivot, dos veces campeón con Golden State Warriors).

Qué pasó con “Chuck Taylor”

Durante la Segunda Guerra Mundial, fue instructor de entrenamiento de los soldados que se preparaban para ir a la guerra. En esa época, las Fuerzas Armadas de ese país decidieron equipar a todos sus elementos con este emblemático calzado.

El de “Chuck” Taylor fue el primer nombre de un deportista que fue anexado al de un calzado. Esa acción, luego, les permitiría ganar muchísimo dinero a varios deportistas. Sin embargo, “Chuck” lejos estuvo de volverse millonario. Cobró su salario como dependiente de Converse hasta que falleció en 1969, a sus 68 años. Murió a causa de un paro cardiorrespiratorio.

De todos modos, tiene varios reconocimientos. Además de la difusión del deporte que realizó como jugador, entrenador o disertante, también trabajó para que el básquet fuera nombrado deporte olímpico (algo que se materializó en 1936). Por su aporte, fue ingresado al Salón de la Fama del Básquet (que está en Springfield, Estados Unidos).

Su nombre quedó en el corazón de muchos, traspasó las fronteras de su amado básquet y hoy recorre el mundo a través de los pies de millones de personas. “Chuck” Taylor, un all star.

Otro detalle que marca la importancia que tuvo este modelo en la década del '50 se puede apreciar en la película Volver al futuro , cuando el personaje Martin McFly (muy emparentado con Nike) viaja al pasado (más precisamente a 1955) y se lo ve calzando unas Converse. Además de que eran las zapatillas que todos usaban en ese momento, la realidad también marca que Nike todavía no existía.

La NBA

Converse vio que esa liga, nacida en 1946, tenía futuro. Sus calzados hicieron pie en ella en 1949 y fueron testigo de miles de hazañas, como la noche de 1962 en la que Wilt Chamberlain anotó 100 puntos en un partido, con las “Chuck” en sus pies.

La presencia de la All Star en la NBA se vio hasta el año 1979, el último en el que un jugador profesional las usó: Tree Rollins. Este pivot, de 2,16 metros, las utilizó en sus primeras dos temporadas NBA de las 18 que disputó. La evolución tecnológica y la aparición de otras marcas le fueron quitando presencia. Sin embargo, las “Chuck” tendrían otra vida.

Urbanas

En la década del '80, la All Star encontraron un nuevo nicho. Otra vez, entre estudiantes de secundario y universitario. Pero esta vez se pusieron de moda para el uso urbano. Sin embargo, como las modas cambian, las All Star comenzaron a perder presencia. Y

ventas. De hecho, Converse ingresó en una preocupante situación económica, por las malas decisiones empresariales, y en 2001 se declaró en quiebra. En 2003, Nike adquirió la marca por 309 millones de dólares. Y revitalizó el modelo Chuck Taylor, que se transformó en un ícono de la moda.

Antecedentes no le faltaban. Ya las habían usado músicos de la talla de Los Ramones, los Rolling Stones o Kurt Cobain, y se habían visto en más de 650 películas. Tan fuerte son culturalmente que hasta en el filme de época María Antonieta se pueden ver en una escena. ¿Cómo? Así es. La leyenda cuenta que la actriz Kirsten Dunst, que interpretó a la icónica

figura de la Francia del siglo XVIII en esa película de Sofía Coppola, aprovechaba el largo de los vestidos del personaje para tapar las All Star que utilizaba, que eran muchísimo más cómodas que los zapatos de época. La directora decidió dejar ese par de zapatillas “zampadas” en una escena para darle al personaje un carácter juvenil y rebelde.

* Este texto fue publicado originalmente por La Voz . Se reproduce aquí con la autorización correspondiente.

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