Cuarentena: una vuelta a viejos amores

Los juegos de mesa, la radio y la lectura vuelven a florecer en el encuentro de padres e hijos.

29 Mar 2020
1

EL PREFERIDO DE TODOS. Sánchez Matías y su familia se reúnen en los momentos libres para poner a prueba sus conocimientos en el famoso juego “Carrera de mente”.

Como si un perfume con notas de nostalgia nos hubiera rociado, los días de resguardo están devolviéndonos a ese pequeño yo que no le debe nada al mundo. La magia que desprende la radio y su particular forma de acompañar la mantienen inmutable en el tiempo. De igual forma, cuando las pantallas no existían, los juegos de mesa y los libros eran el antídoto para ganarle al aburrimiento. Hoy, y más allá de la revolución tecnológica, los pasatiempos vintage hacen justicia después de mucho tiempo.

“Después de trabajar home office, lavar los platos y acomodar la casa, los juegos de mesa son una buena opción para pasar el rato”, cuenta Guadalupe Sánchez Matías. Nacido en la década del 40, el Buraco es uno de los predilectos en la familia de la estudiante. Cuando cae la noche, el chocolate no puede faltar en las rondas de preguntas y respuestas. “Nos gusta intercalar entre Carrera de mente y El erudito. Podemos pasar horas jugando sin que nos demos cuenta”, afirma Sánchez Matías.

Si hay algo que la cuarentena hizo evidente fue que los aparatos electrónicos no están listos para perpetuar su encanto. “Estar 24 horas con el celular es cansador. Por eso es que  termino jugando al Ludo o al UNO con mis hermanas”, confiesa Martina Casares.

La consigna de los jueves “throwback Thursday”, que consiste en postear una foto del pasado, traspasó la pantalla para convertirse en una realidad de todos los días. Según Sánchez Matías, retomar actividades en familia le trae nostalgia de sus vacaciones en la playa cuando era niña. “Las competencias que se armaban son inolvidables”, recuerda la joven.

A Gastón Vázquez, los juegos de mesa lo transportan a esos años donde las obligaciones no existían. “La mayor preocupación era jugar”, agrega.

Top 5 de los imbatibles

“En días comunes era normal que salgan entre cuatro y cinco pedidos por semana. Ayer vendí 10 juegos de mesa en cuestión de horas”, detalla Luján Bestani, quien tiene un emprendimiento familiar. “Hay muchos que están acostumbrados a tener su vida fuera de casa y ahora no saben cómo hacer”, opina Silvina Petersen, comerciante del rubro. Puede ir mutando pero por ahora el ranking ltiene en primer lugar a la Lotería. Luego le siguen el Ludo, la Oca, el UNO y el Jenga. “¡Me preguntaron por el juego de la perinola! Hace años que no lo veo, realmente me sorprendió”, relata Petersen.

La cajita que habla

Con más inocencia que picardía, todo niño pensó que detrás de esa red metálica llamada “parlante” se escondía una persona que hablaba sobre el estado del tráfico. Escuchar una voz amigable en tiempos de pandemia sirve de ungüento contra las malas noticias.

“Siempre fui de escuchar radio porque ayuda a distraerme y ahora más que nunca”, afirma Carlos García, fanático de la música de los años 80. El bombardeo de información en los canales de noticias y en los portales de internet obliga a buscar alternativas. “Entiendo que debemos estar al tanto de lo que sucede, pero cansa. Por eso elijo la radio, me relajo con la música y a la vez rememoro viejas épocas”, reflexiona Celia Caram.

Si un buen tema la encuentra en solitario, nada le provoca más alegría que aumentar el volumen al máximo y hacer el coro. “Antes de dormir, apago la televisión y enciendo la radio para bajar un poco los decibeles”, revela la maestra jardinera.

¡Sí a las historias!

Tomar el valor de terminar un libro o comenzar otro se hace mucho más fácil cuando alguien nos dice que debemos quedarnos en casa por el bien de todos. “En mi rutina normal el hábito de la lectura no tiene mucho espacio. Ahora estoy contenta porque tengo tiempo de abocarme a los libros que tenía abandonados”, relata Delfina Castillo.

“Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña”. Así es como varias librerías tucumanas buscaron incentivar el consumo de literatura con servicio de delivery.

Natalia Viola, encargada de una librería de barrio Norte, señaló que los encargos con envío aumentaron en los últimos días. “Llevaron libros clásicos, otros que vienen con música y láminas para dibujar”, apunta.

Análisis del fenómeno

La doctora en Sociología María Paula Carreras explica por qué el ser humano tiende a regresar al pasado en situaciones angustiantes. “Tener presente momentos que ya vivimos nos hace sentir seguros y tranquilos porque los asociamos con un estado de felicidad y contención”, afirma.

Por otra parte, Carreras afirma que en estos momentos es normal el fortalecimiento de vínculos cercanos, incluso de forma virtual. “Hay una necesidad de reconstruirnos a nosotros mismos a partir del otro. Justamente el corte de rutina nos invita a cuestionarnos y repensarnos como personas desde otro punto”, sentencia la especialista. (Producción periodística: Milagro Molina)

Comentarios