Los rondines: “estamos en el horno, vivimos de esto” - LA GACETA Tucumán

Los rondines: “estamos en el horno, vivimos de esto”

Vigiladores y vecinos pretenden que se les dé una autorización para seguir cuidando a los rondines.

26 Mar 2020
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“Y estamos en el horno, vivimos de esto”, contó Carlos Ramírez, uno de los rondines que realiza tarea de seguridad en un barrio cercano a Villa 9 de Julio. “Los policías nos corren a nuestras casas porque no podemos estar en la calle. Los vecinos se enojan porque creen que nos estamos haciendo los pícaros. Y con esta situación no puedo alimentar a la familia”, agregó.

La cuarentena preventiva obligatoria generó una insospechada polémica en los barrios de toda la provincia. Los decretos nacionales y provinciales dejaron afuera a esta actividad. Los silbatos dejaron de sonar desde hace ya casi una semana. Y no fueron contemplados como trabajadores esenciales porque se trata de un servicio informal, que no está reglamentado y, mucho menos, autorizado. Por este problema, el rondín se queja con la Policía porque no lo deja trabajar; el vecino, primero le reclama al “cuidador” porque no presta servicio y luego de enterarse de lo que está ocurriendo eleva su malestar a los funcionarios de la fuerza.

“No tengo idea cuantos somos en total. Pero cada grupo que cuida un barrio está integrado por entre 10 y 15 personas. ¿Cuántos barrios hay en la capital? Decenas. Y hay algunos lugares donde hay dos y hasta tres grupos haciendo lo mismo”, agregó Ramírez.

PIDE TRANQUILIDAD. El subsecretario de Seguridad Ardiles dijo que hay más policías en las calles.

Julio Décima, es otro rondín que trabaja en el barrio Modelo. “Estamos hasta que nos corren. Parecemos nosotros los delincuentes. Hago esto porque no tengo otra cosa para ganarme el dinero con el que alimento a mi familia. Espero que las autoridades hagan algo y recapaciten sobre esta situación”, señaló.

“Lo único que pretendemos es trabajar tranquilos. Hacemos lo que los policías no pueden hacer por distintos problemas. Ellos confían en nosotros siempre y ahora nos quieren mandar a la casa. Prefiero exponerme a la enfermedad antes que decirle a mis hijos que no tengo plata ni para comer”, agregó Mario Fernández, también rondín del barrio Kennedy.

Los vecinos

“Creo que fue un aspecto que quedó olvidado con respecto a los permisos de trabajo. Se autorizó a los trabajadores de la salud, a los de la limpieza y a los almacenes y supermercados, pero creo que se olvidaron del tema seguridad. ¿Quién nos cuida en los barrios?”, planteó Teresita Barrionuevo, quién encabezó un reclamo vecinal en barrio El Bosque.

“Estamos preocupados porque se ha retirado a los rondines de algunas cuadras cercanas. Con los vecinos tomamos cartas en el asunto porque solo quedaron los que cuentan con uniforme para trabajar”, señaló la vecina. “Vivimos rodeados de asentamientos peligrosos como el Sifón, la Bombilla y el Chivero. La Policía recorre poco esta zona, por eso le pagamos a tres chicos que se turnan para cuidar la cuadra. Con dos vecinos fuimos a pedir un permiso en la comisaría para que los dejen trabajar, pero nos dijeron que no depende de ellos la autorización”, añadió.

María Laura de Pereyra vive en el barrio Centenario, que está en plena Villa 9 de Julio. “Por aquí circulan todos los chicos que van a comprar droga en los quioscos de la zona. Buscan cualquier cosa para hacer dinero. Los rondines los espantan. Ellos están todo el día en diferentes turnos y nos cuidan más que los policías que pasan por aquí de vez en cuando”, comentó la mujer en una entrevista con LA GACETA.

“Si nos quedamos sin ese servicio estamos muy complicados. Ellos son los que nos dan la seguridad. No sólo cuidan la cuadra, sino que acompañan a las personas que van a tomar el colectivo. Es un servicio esencial que no se puede quitar”, opinó Juan García, vecino del barrio Obispo Piedrabuena.

Versión oficial

“La circulación de los rondines no está autorizada por el Gobierno, así que ellos tiene que cumplir la cuarentena como cualquier otro ciudadano”, señaló el subsecretario de Seguridad José Ardiles.

El funcionario agregó: “no realizan una actividad formal, ellos dicen ser empleados de seguridad privada, pero no están reglamentados. Además en este momento la Policía está en las calles realizando los controles oportunos. Se han detenido a más de 900 personas incumpliendo la cuarentena y que circulaban por las calles sin justificativo”.

Ardiles aseguró que los efectivos policiales están permanentemente afectados en recorridos por toda la provincia. “El viernes quedó conformado el Consejo Provincial de Complementación, que desde el 2004 se ocupa principalmente de temáticas criminales, se aboque a combatir la crisis de esta pandemia”, concluyó. (Producción periodística Santiago Re y Gustavo Rodríguez)

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