Salis volvió a aportar datos para esclarecer el crimen de Mariotti

Se arrestó a un rondín. El primer detenido por el caso complicó la situación de los otros sospechosos. Podría ser beneficiado con la figura del testigo arrepentido.

ENTERRADO. El cuerpo de la víctima fue hallado en el patio de una propiedad, en la zona sur de la capital archivo ENTERRADO. El cuerpo de la víctima fue hallado en el patio de una propiedad, en la zona sur de la capital archivo

En un poco más de dos semanas, y a menos de 48 horas de que se resuelva su situación procesal, Yamil Salis volvió a declarar ante la Justicia. Uno de los tres detenidos por el crimen de Pablo Maximiliano Mariotti se presentó ante la fiscala Mariana Rivadeneira y aportó nuevos datos clave para el esclarecimiento del caso. Horas después, personal de la División Homicidios de la Policía detuvo a un sospechoso y, al cierre de esta edición, estaban tras los pasos de un segundo posible involucrado.

La víctima había dado el 6 de febrero las últimas señales de vida a sus allegados. Nada se supo de él de ahí en más y se sospechaba que había sido víctima de un crimen. El jueves 20 de ese mes, Salis decidió presentarse ante la Justicia después de que los policías allanaran su vivienda. Allí, contó que a “Marolio”, como llamaban los amigos a la víctima, había sido asesinado y que su cuerpo estaba enterrado en la casa de un tío suyo.

Horas después, los investigadores se presentaron en la casa de Olleros al 100 donde encontraron el cuerpo del joven, secuestraron documentación de las propiedades de Mariotti y joyas. El primer arrestado por el caso, no acusó, pero complicó procesalmente a Lucas Gordillo, a la pareja de éste, Solange “Barbie” Manzanares Beltramino, y a Rolando “Roly” Morán.

Cuando declaró ante la fiscala, habló también de la participación de tres hombres de tonada cordobesa en el crimen. Dijo que él no pudo determinar quién había matado a “Marolio” porque le habían tapado el rostro con una bolsa. También reconoció que había utilizado la camioneta de un familiar para trasladar el cuerpo, pero aclaró que lo había hecho porque era amenazado de muerte por Gordillo.

A partir de sus dichos, se presentaron Beltramino y Morán, que además de negar la versión de Salis, dijeron que no tenían ninguna vinculación en el caso. Antes de ser trasladado a un calabozo, el sospechoso adelantó que ampliaría su declaración cuando tuviera elementos para probar sus palabras. Y ese paso lo concretó el viernes a la tarde, cuando la actividad era prácticamente nula en Tribunales.

El joven, que trabaja en el puesto de comercialización de verduras en el Mercofrut, insistió en su versión, que fueron probadas con imágenes captadas por una cámara privada. Allí se podría observar a los tres imputados sacando elementos del vehículo que sería de propiedad de Morán el sábado 8, día en el que supuestamente enterraron el cuerpo de la víctima. Esa toma tira por tierra las versiones de la pareja Gordillo y de su amigo, que trabajaba como empleado del legislador Gerónimo Vargas Aignasse.

La Policía, por pedido de la Justicia, detuvo ayer a José Miguel Antonio Escudero y buscó sin éxito a otra persona, por lo que ya fue declarado prófugo. Ambos habrían sido empleados en la empresa de seguridad que tenía Gordillo. Se sospecha que los dos podrían tener algún tipo de participación en el hecho. Por ahora, en el ocultamiento del cuerpo.

“Desde un primer momento Salis colaboró para que se supiera la verdad. Primero aportó datos para que encontraran el cuerpo y, en su ampliación de declaración, también habría sido de utilidad”, explicó Alejandro Diéguez, defensor de Salis. El abogado habría solicitado a la fiscala que le otorgue el papel de testigo arrepentido a su defendido. Se resolverá el martes, cuando Rivadeneira defina su situación procesal. La figura del arrepentido está regulada por la Ley 27.304, sancionada por el Congreso el 19 de octubre de 2016 y promulgada por el Poder Ejecutivo Nacional el 2 de noviembre de ese mismo año. Esta norma sustituyó el artículo 41 del Código Penal, permitiendo que se puedan reducir las penas de los partícipes o autores de un delito.

Esa información o datos tienen que ser precisos, comprobables y verosímiles. Además tienen que contribuir a evitar o impedir el comienzo, la permanencia o consumación del delito; a esclarecer el hecho y a revelar la identidad o paradero de autores, instigadores o partícipes. No sólo eso, los datos aportados por el arrepentido tienen que ser suficientes para que permitan un avance significativo de la investigación, y a recuperar los bienes o ganancias del delito, o conocer cómo se financian las organizaciones criminales.

El beneficio para quien declara como arrepentido es la reducción de la pena a la de tentativa, es decir, de un tercio a la mitad. Esta figura aplica sólo para los siguientes delitos: producción y tráfico de drogas, prostitución y trata de personas, secuestro extorsivo, asociación ilícita, delitos aduaneros como el contrabando, corrupción de menores, pornografía infantil, privación de la libertad, prevaricato, delitos contra el orden financiero o económico y los delitos relacionados con la corrupción.

Puntos claves

1- Pablo Maximiliano Mariotti fue asesinado entre la noche del 6 y la madrugada del 7 de febrero. Al cuerpo lo enterraron el sábado 8.

2- Lucas Gordillo (está prófugo) y Rolando Morán fueron los autores del crimen. Los otros tres habrían colaborado.

3- Hasta el momento no se confirmó el móvil del crimen. Se sospecha que Gordillo lo mató por una deuda que mantenía con Mariotti.

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