Que los adultos se vacunen es clave contra el sarampión

“Hay que ir a buscarlos e inmunizarlos”, sostuvo un funcionario de Salud. Percepción de riesgo.

26 Feb 2020

Tienen muchas ocupaciones. Además de trabajar varias horas, deben encargarse de los hijos y de sus actividades. ¿Tiempo para ir a vacunarse? “Nada”. Esto es lo que responden, en general, los adultos cuando les hablan de ir a pincharse para prevenir enfermedades como el sarampión. En estos días el Sistema de Salud nacional encendió el alerta: se reportaron 144 casos y la primera muerte desde 1998.

“En general, la población tucumana considera que es importante vacunarse. Con los niños se suelen cumplir en tiempo y forma con los calendarios. A los adultos hay que ir a buscarlos o darles ciertas comodidades, como por ejemplo poner un stand en la peatonal céntrica”, Ricardo Cortez, jefe del área de inmunización del Siprosa.

Según dijo, están muy preocupados por la situación que presenta el sarampión en el país. “El objetivo es vacunar a la mayor parte de la población; estamos con brigadas a patrullas sanitarias en las calles y yendo a los lugares de trabajo de la gente, tanto a los públicos como a los privados”, explicó el funcionario. A los adultos les están colocando en este momento tres vacunas: la triple viral (contra el sarampión, rebéola y paperas), la doble bacteriana (contra difteria y tétanos) y la que que previene la hepatitis B. Además, en pocos días comenzarán a vacunar contra la gripe y la neumonía (esta última corresponde para los mayores de 65 años).

Que se hayan registrado 144 casos este año puede parecer poco. Sin embargo, las autoridades dicen que la situación es grave. Se trata de un virus que se contagia muy rápido y la población tiene una baja percepción del riesgo que representa la enfermedad (de hecho hoy lo que más parece preocupar a la gente es el coronavirus).

Cortés remarcó que todas las personas que nacieron desde el año 65 en adelante y que no están seguras de haberse vacunado contra el sarampión deben inmunizarse. Los niños, en tanto, tienen que recibir la vacuna a los 12 meses y a los cinco años.

¿Cuál es la importancia de vacunarse? “No es solamente para protegerse uno. Es por la responsabilidad de cuidar a quiénes no se pueden vacunar (los menores de un año) o están inmunodeprimidos (el caso de la mujer que falleció la semana pasada)”, explicó el médico. El mejor escudo humano para estas personas es que la gran mayoría de la población esté inmunizada. La meta es llegar al 95% de la población, precisó.

Encuesta

Una encuesta que llevaron a cabo la Fundación UADE y la consultora Voices! entre 1.000 personas de todo el país arrojó un dato sorprendente a días de que muriera la primera persona por sarampión en muchos años. Uno de cada cuatro argentinos cree que inmuniza mejor contraer una enfermedad que vacunarse contra esa misma patología.

“Es cierto que algunos adultos todavía piensa esto sobre las vacunas. Y creen que en el caso del sarampión no hay gravedad; son solo unas manchas en la piel. El problema son las complicaciones, que pueden ser graves. Una persona con sarampión puede desarrollar desde diarrea y otitis hasta neumonía o encefalitis”, precisó Cortez.

“Por suerte no hay movimientos antivacunas en la provincia, aunque sí hay uno que otro padre que puede estar en contra de las vacunas. Son casos aislados, no grupos. En general la gran mayoría de la población opina que es esencial vacunarse”, indicó.

La encuesta nacional también reveló que cuatro de cada 10 argentinos tienen poca información sobre vacunas. Los hombres y los más jóvenes son los menos informados. A pesar de esto, el 98% de los encuestados afirma que cumple siempre con el calendario de vacunas porque le parece fundamental que tengan esta protección.

Vacunas que corresponden (calendario actualizado 2020)

Si estás embarazada:

- Triple bacteriana acelular: una dosis en cada embarazo, después de la semana de 20 de gestación.

- Antigripal: una dosis, en cualquier trimestre de la gestación. En caso de no haberla recibido en el embarazo aplicar una dosis, hasta 10 días posteriores al parto.

Los recién nacidos

- Hepatitis B: una dosis neonatal, dentro de las primeras 12 horas de vida.

- Tuberculosis (BCG): única dosis, antes de abandonar la maternidad.

A los 2 meses:

- Neumococo conjugada: primera dosis.

- Poliomielitis: primera dosis.

- Quíntuple pentavalente: primera dosis.

- Rotavirus: primera dosis.

A los 3 meses:

- Meningococo: primera dosis.

A los 4 meses:

- Neumococo conjugada: segunda dosis.

- Poliomielitis: segunda dosis.

- Quíntuple Pentavalente: segunda dosis.

- Rotavirus: segunda dosis.

A los 5 meses:

-Meningococo: segunda dosis.

A los 6 meses:

- Poliomielitis: tercera dosis con Sabin.

- Quíntuple Pentavalente: tercera dosis.

Entre los 6 y los 24 meses:

- Gripe: dos dosis, con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre la primera y la segunda.  

A los 12 meses:

- Neumococo conjugada: refuerzo.

- Hepatitis A: única dosis.

- Triple viral: primera dosis.

Entre los 6 y 24 meses:

- Gripe: dos dosis, con un intervalo mínimo de 4 semanas entre la primera y la segunda. Los menores de 24 meses que hubieran recibido dos dosis de vacuna antigripal anteriormente, deberán recibir sol una dosis.

A los 15 meses:

- Meningococo: refuerzo.

- Varicela: única dosis.

- Poliomielitis: primer refuerzo con Sabin.

- Cuádruple o quíntuple pentavalente: refuerzo de dosis.

A los 18 meses:

- Fiebre amarilla: primera dosis, solo para niños y niñas que viven en zonas de riesgo.

Entre los 5 y los 6 años:

- Poliomielitis: segundo refuerzo con OPV.

- Triple viral SRP: segunda dosis.

- Triple bacteriana celular: una dosis.

A los 11 años

-  VPH (Virus del Papiloma Humano): primera y segunda dosis separadas por un intervalo de 6 meses.

- Meningococo: una única dosis.

- Hepatitis B: iniciar o completar esquemas (3 dosis)

- Triple bacteriana acelular: una única dosis.

- Fiebre amarilla: refuerzo: 11 años para chicas y chicos que residen en zonas de riesgo.

Los adultos mayores de 65 años

- Gripe: una dosis anual.

- Vacunación secuencial contra neumococo conjugada

A tener en cuenta:

- Doble o triple viral: toda persona a partir de los cinco años debe acreditar dos dosis de vacuna con componente antisarampionoso. Las personas nacidas antes del año 1965 se consideran inmunes.

- Hepatitis B: desde 2012 es obligatoria para todas las personas de cualquier edad. Las personas no vacunadas deberán iniciar el esquema de vacunación de tres dosis. En el caso de haber recibido alguna dosis previa, completar con las dosis que falten.

- Antigripal: una dosis anual para los jóvenes y adultos con enfermedades crónicas. Se requiere orden médica.

- Fiebre Hemorrágica Argentina: exclusiva zonas de riesgo.

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