Uno de los acusados de golpear a la joven en Los Ralos “estuvo preso por robo de celulares”

La Policía dijo que están identificados los agresores, que son de esa localidad, pero hasta ayer no había órdenes de detención. Romina López dijo que tiene miedo de salir de nuevo a la calle. Recibió fuertes golpes en la cabeza. El dueño de la bailanta explicó que en la plaza "siempre hay peleas".

28 Ene 2020

“Casi me pasó lo mismo que al chico de Villa Gesell”, manifestó Vanesa Romina López, la joven de 23 años agredida a la salida de un local bailable el domingo por la mañana, en la plaza principal de Los Ralos.

Los jóvenes que la agredieron fueron identificados por la Policía, pero no fueron detenidos. Todos son oriundos de esa ciudad. Ayer, la causa ya estaba en tribunales para ser tratada por la Justicia como “robo agravado y lesiones”.

Según detalló en el parte policial el comisario Rubén Figueroa, jefe de la seccional de Los Ralos, uno de los agresores, identificado como “Maxi” Montenegro, “ya estuvo preso en esta comisaría por robo de celulares”.

LA VÍCTIMA. “Todavía me duelen mucho el cuello y la cabeza”, dijo

La chica, a quien conocen como Romina, vive en el barrio San Antonio. Salió a las 6 del local bailable “Tornado”, ubicado en avenida San Martín segunda cuadra de Los Ralos, junto a un amigo y los padres de él, que fueron a buscarlos para regresar a su casa. En la plaza, a una cuadra del local bailable, el grupo de jóvenes la atacó dejándole heridas en la cara y el cuerpo.

Después, llegaron efectivos policiales, quienes disiparon a la gente que estaba en la plaza y trasladaron a Romina al hospital.

Una vez en el centro sanitario, le diagnosticaron politraumatismos en diferentes partes del cuerpo y le colocaron dos inyecciones. A pesar del diagnóstico, le dijeron que estaba en condiciones de regresar a su domicilio, según contó ella.

JUSTIFICACIÓN. Walter Paz, dueño del local, y el custodio Navarro.

“Unas chicas me llamaban para que me acerque a la plaza, y cuando fui me empezaron a tirar la bronca”, dijo Romina, quien aseguró que primero peleó con una chica; después se sumó una tercera a la riña, y por último se metieron los demás agresores.

La víctima dijo que por los golpes tenía dificultades para ingerir alimentos sólidos, debido a que sentía un gran dolor en la mandíbula y la garganta. “No puedo ir a trabajar por lo que me hicieron. No me puedo recuperar, todavía me duelen mucho el cuello y la cabeza”, aseveró.

Además, dijo sentirse insegura después de lo que pasó. “Tal vez si salgo de nuevo me quieran volver a pegar”, señaló.

Manifestó que sus agresores viven en “Trulalá” y “La Chimenea”, dos barrios humildes cercanos al suyo, y que no es la primera vez que tienen problemas. “Los que me pegaron son ‘quilomberos’. Cuando estaba en la terminal, para volver a mi casa, una chica me contó que ‘Maxi’ agredió a su hermano y buscaba pelear con él. Además, a otra chica le pasó algo parecido, le tiraron la bronca y terminaron peleando. Siempre andan de a muchos generando disturbios”.

EL LOCAL. “Tornado” está a una cuadra del lugar de la pelea.

Según el parte policial, los agresores fueron identificados como Maximiliano Montenegro, Flor Arias, Lourdces Arias y “Beba” Medina. Otro parte firmado por el comisario Figueroa indica que los agresores fueron cuatro mujeres y un varón. Entre 300 o 400 personas fueron a bailar a “Tornado”, el local bailable de Los Ralos, el sábado por la noche. Este lugar abrió por segunda vez en la temporada, y no tienen planeado abrir el resto del año, sino únicamente durante el período de vacaciones.

Walter Paz, dueño del establecimiento ubicado a una cuadra de donde ocurrió el incidente, se desligó de responsabilidades respecto a la pelea. Dijo que dentro del local no hubo ningún tipo de enfrentamiento. “Me siento mal porque dijeron que fue en el local y pusieron mi nombre junto al caso. Escuché muchas versiones de los hechos, pero dentro ‘Tornado’ no hubo ni un roce”, aclaró.

Paz resaltó el hecho de que “la golpiza tuvo lugar en la plaza que está a una cuadra, y no en la vereda donde se encuentra el local. Y es un local bailable, más familiar, no un boliche”, aclaró.

“Nosotros priorizamos la seguridad porque es algo que nos preocupa mucho. Es por eso que cuando decidimos hacer la fiesta, contratamos a 20 personas para que se encarguen de la seguridad del local. Preferimos gastar un poco más y quedarnos tranquilos”, explicó.

Por otro lado, agregó que toda su vida vivió en la localidad, a tres cuadras de la plaza principal, y que “siempre hubo peleas en la plaza”.

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