LUTO. Una mujer iraní muestra una foto del general Soleimani y una inscripción en su mano. Irán estuvo tres días de duelo después del asesinato. reuters

WASHINGTON/ BAGDAD.- El Gobierno iraní no quiere un nuevo pacto nuclear. Ayer, después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, aprobara “severas y sustanciales” sanciones contra Irán al tiempo que ofrecía negociar un acuerdo de no proliferación nuclear “para que Irán pueda crecer y prosperar”, el embajador persa ante las Naciones Unidas, Majid Takht Ravanchi, contestó que su país no se prestará al diálogo mientras padezca el “terrorismo económico” de Estados Unidos.
Mientras tanto, el comandante iraní Esmail Ghaani, nuevo jefe de la Fuerza Quds, anunció que continuará con la política de seguridad exterior de su antecesor, Qassem Soleimani, a quien Estados Unidos asesinó hace una semana. Ghaani, que también está al frente de los Guardias Revolucionarios, advirtió que los ataques contra bases estadounidenses en Irak, perpetrados el martes, no serán los últimos. “Habrá una venganza más dura pronto y en toda la región”, amenazó.
Así, las declaraciones del reemplazante de Soleimani contradicen a las del ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, que manifestó anteayer que la represalia de Teherán había sido proporcionada y ya había concluido. Hace dos días la hipótesis bélica parecía desvanecerse, pero ahora el siguiente movimiento de la república islámica resulta incierto.
Ya está hecho
Ayer, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump anunció que acababa de firmar un nuevo paquete de medidas económica contra Irán, aunque no entró en detalles. “Ya está hecho -sentenció-: lo acabo de aprobar junto a los funcionarios del Tesoro. Hemos aumentado las sanciones. Son severas y sustanciales”. Y también constituyen un nuevo golpe a las vitales exportaciones de crudo de Teherán, que se han reducido desde 2018, cuando Estados Unidos se retiró del pacto nuclear.
Además, el presidente republicano consideró que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) debería impulsar el ingreso de los países árabes aliados. “Podría llamarse OTAN-ME (Oriente Medio, por sus siglas en inglés), o tal vez OTAN más Oriente Medio”, bromeó.
Más allá del hipotético nombre, Trump argumentó que una eventual ampliación de la alianza le permitiría a los soldados de su país volver a casa y ayudar a los posibles nuevos miembros a prevenir los conflictos y mantener la paz en la región. La embajadora de Estados Unidos ante la OTAN, Kay Bailey Hutchison, interpretó luego que el presidente de su país busca que aliados extra-OTAN como Egipto, Israel o Jordania se involucren en Irak. “Creo que es algo que el Consejo de la OTAN debería debatir”, transmitió.
Año electoral
La Cámara de Representantes de Estados Unidos votaría hoy, a propuesta del Partido Demócrata, una resolución de poderes de guerra para que Trump no pueda emprender acciones bélicas contra Irán sin la aprobación del Congreso. Su presidente, la democráta Nancy Pelosi, explicó que el proyecto se debe a que su bloque no cree que, “en términos de lo que es de dominio público”, el Poder Ejecutivo haya hecho al país más seguro al matar a Soleimani. Hacía alusión a la justificación que ha dado Trump sobre el asesinato, según la cual el general iraní tramaba “siniestros e inminentes ataques” contra diplomáticos y personal militar de Estados Unidos en Irak.
En este contexto, los analistas no esperan que Trump emprenda una guerra total en un año electoral. Ali Alfoneh, investigador principal del Instituto de Estados Árabes del Golfo en Washington, pronosticó una solución negociada para el último enfrentamiento.
“La Administración Trump no parece perseguir activamente una guerra”, observó. Trump ha criticado a menudo a sus predecesores por involucrar a Estados Unidos en guerras largas y costosas.
Respuestas indirectas
Durante su carrera, Soleimani forjó una esfera de influencia iraní que abarca a varias fuerzas paramilitares y atraviesa Siria, Líbano, Irak y Yemen. Alfoneh previó la posibilidad de que Irán recurra a esas milicias de la región si Estados Unidos no retira sus sanciones. “No espero ataques directos de Irán porque necesita un alivio económico -analizó-. Lo que sí puede suceder es que veamos más respuestas indirectas a través de las fuerzas proiraníes”.
Sin embargo, fuentes anónimas de Washington han transmitido que tienen indicios de que Teherán les ordenó a sus aliados que se abstengan de nuevos ataques contra tropas estadounidenses. Y fuentes de los servicios de inteligencia norteamericanos han dicho que Estados Unidos asume que Irán trató deliberadamente de evitar bajas militares norteamericanas en sus ataques con misiles. (Reuters)




