Cartas de lectores

10 Ene 2020
1

Caja popular

Da la sensación de que la Caja Popular maneja fondos sin control alguno y pareciera que fue “privatizada” a la bancaria; lo que siempre es grave, pero en épocas de crisis económica es aún más grave. La Caja Popular es una verdadera caja de Pandora, y se la maneja “a piacere”. Pueden observarse en los últimos meses trabajadores de una empresa de vigilancia privada, casualmente la misma que presta desde hace años el servicio de seguridad en todos los hospitales de la provincia. Esta empresa le cobra a la Caja Popular $17.000.000 mensuales, y sus trabajadores se suman a los policías (en la casa central funciona desde hace años un destacamento policial durante las 24 horas del día), que cobran por el servicio de vigilancia un adicional. Eso significa que estamos pagando un servicio duplicado sin sentido, por una suma exorbitante. Señor gobernador, en la Caja también se debe intervenir; y hay que revisar todos los gastos y sus “montos”, y no sólo los que se realizan por este concepto.

Juan Pablo Leguizamón

[email protected]

El valle de Tafí, en riesgo

En el valle de Tafí, un ecosistema donde los componentes bióticos (vegetación y fauna) y abióticos (aire, suelo y agua) están vinculados e interrelacionados en un equilibrio dinámico, hay una intensa y creciente actividad humana que usa los recursos naturales con fines diversos. Si las acciones no son estudiadas y controladas, pueden afectar significativamente suelo, agua, aire, flora, fauna, paisaje, patrimonio arqueológico y arquitectónico, etc.. Si agregamos los riesgos de aluviones por la falta de sistematización de su cuenca hídrica, y el desinterés crónico en el mantenimiento del dique La Angostura (que es de tierra), el cuadro se agrava. De basura y cloacas, del tránsito caótico e inseguro, de ruido y agrotóxicos, mejor ni hablar. El mayor patrimonio del valle es su medio ambiente, y por su deterioro perdería el atractivo turístico que hoy tiene (todo ecosistema tiene límites de carga y resistencia). Por ello es difícil de entender que las decisiones relacionadas con lo ambiental estén en manos de un estado municipal y comunal (Tafí y El Mollar) sin conocimientos ni condiciones para ejercer regulaciones, seguimientos y controles racionales y eficientes. Alarma que nuestra provincia no cuente con una política de estado que asegure nuestros derechos ambientales garantizados constitucionalmente. Quienes están en el valle (lugareños o visitantes) deben aceptar que desde el momento que lo hacen pasan a integrar la red dinámica del ecosistema, que necesita compromiso y aporte de todos para ser sustentable. Se desconocen los límites de carga y resistencia del valle, pues nunca fueron calculados ni ponderados.

Juan Francisco Segura

[email protected]

Desorientado

Según informan numerosos medios, están sucediendo en el mundo diversos hechos gravísimos: un avión cayó en Teherán y fallecieron 176 personas; Australia padece incendios que causaron la muerte de 24 personas, y dejaron 1.588 casas destruidas, 5.500.000 hectáreas de tierra arrasada y 500 millones de animales muertos; en Puerto Rico un sismo de magnitud 6,4 sacudió la costa sur de la isla, probablemente el más dañino en más de un siglo. Mientras tanto, cuatro horas y media después de que Irán atacó con misiles la embajada de EE.UU. en Irak, en venganza por el atentado estadounidense que mató a uno de los más altos jefes del ejército iraní, el presidente Donald Trump aseguró “¡Todo está bien!”. Su expresión me recuerda a algunas personas que uno encuentra en la calle y saludan diciendo “¿todo bien?”, como si a su alrededor no pasara nada extraño, anormal o preocupante. Que el presidente de una de las naciones más poderosas del mundo, que acaba de cometer un hecho que puede llegar a desatar una nueva guerra mundial, se exprese de esta me deja desorientado, y me lleva a preguntarme qué grado de conciencia y responsabilidad tendrá en realidad como ciudadano y como presidente, frente a los graves hechos que ocurren en el mundo diariamente.

Daniel E. Chávez

Pje. Benjamín Paz 308, S.M. de Tucumán

Hospital Avellaneda

Todos sabemos la cantidad de gente que acude por día y es atendida en este emblemático nosocomio; conocemos también los muy buenos facultativos que allí trabajan y las diferentes especialidades que allí se cubren, comenzando por una maternidad y un servicio de emergencias con una guardia permanente. En contraposición, es pésima la organización del tránsito que constantemente circula sobre la calle Catamarca, que es angosta. Eso provoca que entre la parada de taxis, que trabaja mucho, la necesidad de que haya espacio para las ambulancias y que autos, camionetas y motos estacionan en el lugar, la situación, se complica muchísimo. Lo ideal sería ensanchar dicha arteria sobre la vereda del penal de Villa Urquiza y la vereda del frente, o sea la del hospital. Esto evitaría el caos y pérdida de tiempo que genera la circulación ininterrumpida vehicular al frente del Avellaneda.

Daniel Francisco Leccese

[email protected]

Susana Giménez I

La verdad, no veo TV, pero creo que lo de Susana Giménez mostró la total decadencia de todos esos personajes que lo único que hacen es generar más división y odio en una sociedad tan golpeada como la de Argentina. Sus dichos fueron lamentables, como los de otras personas de la farándula que banalizaron el Holocausto Judío (como la señora Fulop, en su momento). Me pregunto, ¿cómo existen estos personajes que todos los días hablan y difaman sin saber nada, mujeres y hombres que se creen jueces para emitir opiniones de temas para los que no están preparados? La respuesta es simple: la gente elige esos programas; de los contrario, no existirían. Yo entiendo la furia que despertó Giménez, pero siempre dijo incoherencias, lo mismo que Mirtha Legrand: hoy están con un político, mañana están con otro. El tema es que el organismo que existía para controlar esta clase de desbordes, el Comfer, ya no existe; y eso les permite a todas estas “celebridades” decir y hacer todo este circo en TV, ofendiendo a la gente y luego insultándose por las redes del odio. Gerard Depardieu dijo alguna vez que la TV Argentina es pornografía y tuvo razón. Lo de “la diva de los teléfonos” debe ser sancionado, y de una vez por todas la farándula argentina debe dejar de sumar más malquerencia. Usted tiene la decisión y es libre de decir no a esto.

Fernando Saade

[email protected]

Susana Giménez II

Hoy, que la plaza Independencia está cercada, nosotros, los tucumanos, podríamos aprovecharla para poner en resguardo nuestras gallinas de los miles de dirigentes susanezcos que nos llevaron a esta situación social, financiera y económica

Rubén Lazarte

Av. Juan B. Justo 2.500, S.M. de Tucumán

Susana Giménez III

El día que desfilen los “giles”, no lo duden, yo seré uno de los que andaré peleando por ser el abanderado. Alentado por mis nietos y por la esperanza de ganar algo, todos los domingos consumía el crédito de mi celular hablando al programa de Susana Giménez. Si alguna vez tuve dudas sobre si las llamadas eran reales o programadas, hoy no dudo del fraude no del engaño. Todos o casi todos los ganadores eran del centro del país; a los del norte no los hacía ganar, porque el laburante del norte se debía levantar temprano a labrar su huerta y a cuidar sus gallinitas. Lo que más me duele es haber sido tan gil, dice el tango. Señor juez o abogado, haga algo. Si es posible, que no regrese, que se quede en Punta del Este.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal Paz 1.180, S.M. de Tucumán

Comentarios