Cartas de lectores

09 Ene 2020

Una ONU contra los incendios

A diario somos testigos de las enormes cifras que se gastan en mantener las guerras con aviones, drones y armamentos, cuyos enormes costos serían muy difíciles de estimar para nosotros podamos. Por otro lado, y por incoherente que nos pueda parecer, vemos que a ninguna de las grandes potencias planetarias involucradas en los costosos e irracionales conflictos bélicos, les interesan para nada los daños que ocasionan los incendios, que todos los años se suceden en diferentes continentes. Así hemos visto como Chile, California y ahora Australia han sido y están siendo diezmadas por los impresionantes incendios que deterioran la fauna y la flora de todo un continente, con un impacto definitivamente global. Al respecto, quienes integran la Organización de las Naciones Unidas debieron haber creado hace ya mucho años una organización, asistida por todas las naciones amantes de las guerras, que sea capaz crear grandes equipos de asistencia para los países, pero no sólo con especialistas sino también con equipamiento. Por ejemplo, mantener una flota de aviones preparados para combatir las llamas. Creo que al ser humano le sobra agresividad para destruir, pero le falta la sensibilidad necesaria para proteger al planeta con el mismo interés con que se programan las guerras. En todo caso, no veo que los responsables de mantener el planeta tengan en cuenta que estamos sobre un insignificante satélite que gira en el espacio infinito.

Humberto Hugo D’Andrea

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Mala noticia para construir la UE

La victoria por mayoría absoluta obtenida por Boris Johnson en las elecciones británicas de diciembre despeja las dudas sobre el futuro del Brexit. El Reino Unido saldrá de la Unión Europa el próximo 31 de enero y los británicos abrirán una nueva página de la historia en la que son más las incertidumbres que las certezas. Es una mala noticia para la construcción de una Unión Europea que asiste perpleja al auge de los nacionalismos populistas cargados de promesas utópicas. Son varios los factores que explican esta victoria. Johnson, a pesar de su perfil atrabiliario y polémico, se presentaba con una propuesta clara frente al cansancio social por el pantano del Brexit, y ha trabajado a fondo en la campaña electoral, estimulando las emociones de una sociedad que acudía mayoritariamente a las urnas. Otro factor ha sido la incapacidad del candidato de la oposición, Jeremy Corbyn, de proponer una alternativa realista y creíble a la de los conservadores. El rancio radicalismo de Corbyn y sus ambigüedades en torno del Brexit, han terminado hundiendo a los laboristas en sus tradicionales feudos del norte obrero.

Valentín Carrillo

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Clausula gatillo y crisis

La suspensión por 180 días de la cláusula gatillo, en el marco de un paquete de medidas de ajustes. Lo hace, según analistas del movimiento obrero de la provincia, con la convicción de que en las próximas paritarias la dirigencia colaboracionista va a acordar la eliminación definitiva de la cláusula gatillo”. A diferencia del oficialismo nacional, no hubo ningún bono ni adelanto a cuenta de las negociaciones salariales. Ha comenzado, entonces, un movimiento de lucha en franca expansión. “Las base se movilizan y desafían a los dirigentes”, ha titulado LA GACETA. También tituló “Docentes de ATEP acusan a Toledo de ser funcional a Manzur”. ¿Razones? El “gatillo”, en consideración del trabajador, es la “coronación”, en los últimos tiempos, de una sumatoria de agravios. ¿Ejemplos? Los sueldos se están pagando en fecha cada vez más atrasada sin ninguna compensación y los empleados cargan con el pago de intereses por el atraso del pago de las tarjetas, las tarifas o los alquileres. A eso se suman la no promulgación de la segunda ley de titularización, docente votada en la Legislatura, que involucró a 5.000 docentes. El gobierno, con resultados electorales en manos, creyó que empezaba la historia con su segundo mandato. Pero las dificultades fueron signando su gestión. Un crédito de $ 3.000 millones para afrontar el pago de sueldos a finales de 2019; un Presupuesto 2020 aprobado con modificaciones y recortes al Poder Ejecutivo sin prescindencia de la Legislatura, que una división larvada de manzuristas y jaldistas. La historia no se desarrolla con una planificación de antemano. Como las revoluciones, suele escapar a directivas. La cláusula no es como el extinto “bono navideño”. En poco tiempo se ha combinado una crisis gubernamental junto con una situación insoportable para el trabajador y su familia. Donde todo tiene ver que con todo. ¿Las medidas de Manzur podrán equilibrar las cuentas públicas? Los salarios de los trabajadores, en lugar de desequilibrar la economía, la reactivan. La coparticipación federal, como renta provincial, se cae por el hundimiento de la economía. Pero se han volcado dineros para subsidiar a diversos grupos capitalistas, como los empresarios del transporte. ¿Resultantes? Un estado de conmoción.

Pedro Pablo Verasaluse

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Un sensible doble juego

Está poniéndose de manifiesto en distintas áreas laborales: nuestro Presidente, en un afán silencioso y reservado de cumplir con el FMI, se encuentra abocado a buscar todo tipo de variables para los trabajadores de nuestro país. Y su actitud no es la de mantener lo que veníamos cobrando, y a eso añadirle un porcentual compatible con el aumento de costo de vida de 2019; sino la de disminuir sensiblemente lo que en, función de actualizaciones, tenemos que ganar. Si Alberto Fernández mezcla de manera impropia lo que percibimos empleados y jubilados con lo que tenemos que pagarle al FMI, estamos frente a un gran problema. La experiencia que vivimos en otras circunstancias es un antecedente de negativa trascendencia. Argentina, en las condiciones actuales, no puede ni comenzar a pagar. Es razonable que cuanto antes comience (si no ha empezado ya) a negociarse una mayor extensión de plazos, en condiciones más favorables. El FMI y el mundo deben comprender que todos queremos salir de este entramado irrazonable. El Fondo no debió prestrarle a nuestro país la cantidad de dinero que le envió. La mano que nos dio el presidente Donald Trump fue negativa. Posiblemente, no tomó consciencia del estado desastroso en el que se encontraba nuestro país. Pongo en tela de juicio el criterio de la ex titular del FMI, Cristina Lagarde: el préstamo que estaba en juego era de tanta importancia que debió haber analizado exhaustivamente el estado de nuestra economía para recién aprobarlo. Ese crédito no debió ser otorgado, ni mucho menos en esas condiciones. En definitiva, las autoridades de nuestro país hacen todo tipo de esfuerzos para comenzar a superar esta grave situación, pero se necesita tiempo, serenidad, cautela y sentido común. Estamos al borde de un abismo, a igual que casi todos los ciudadanos argentinos. Todos esperamos que las próximas medidas que se tomen alivien la tensión en que vivimos.

Hector Leonardo Bravo 

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Trenes para refundar el país

Al finalizar el convulsionado 2001, se me ocurrió escribir una Carta de Lectores que se publicó en LA GACETA bajo el título “Refundar la Argentina “. Releyéndola, me di cuenta de que después de 19 años tiene plena vigencia. Y ahora, en plena ebullición de los primeros pasos del nuevo Gobierno nacional, deseo reiterar la propuesta. Mi modesta idea consiste ahora, como entonces, en refundar la red nacional de ferrocarril, por toda la extensión de nuestra república. Este tejido ferroviario fue inexplicablemente desmantelado, haciendo desaparecer poblaciones enteras a lo largo del recorrido que iba de norte a sur y de este a eeste. Esas localidades se transformaron en verdaderos pueblos fantasmas. El desmantelamiento del ferrocarril obligaron a sus poblaciones para engrosar las miles de “villas miserias” que ahora tiene nuestro país. “Para lograr la refundación de la red ferroviaria nacional es necesario convocar de inmediato a todos los ingenieros viales y profesionales especializados, formados en nuestras universidades, y darles la oportunidad de crear nuevas fuentes de trabajo, y efectuar la planificación valiéndonos de la experiencia de la mayoría de los países del mundo que hoy disfruta de su modernidad para volver efectuar los tendidos de las vías, reactivación de la industria metalúrgica, y todas las otras industrias que se requieren”, escribí en aquel momento. Esto generaría trabajo genuino y productivo, y haría que todos los pueblos que fueron devastados por el cierre de los ramales volviesen a tener vida, para albergar a los millones de conciudadanos que fueron expulsados forzosamente de su tierra. No sólo todos los países desarrollados poseen activas redes ferroviarias sino que, sin entrar en comparaciones, la extensión del territorio argentino hace imprescindibles a los ferrocarriles para conectar al país, a su gente y a su producción.

Federico Yurcovich

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