Un período de fluctuaciones, con más shock que gradualismo

Los últimos 10 años se caracterizaron por una elevada inflación con estancamiento. Entre cepos, deudas y aumento del gasto público.

29 Dic 2019 Por Marcelo Aguaysol

La economía argentina de la última década se ha caracterizado por las fluctuaciones. El país no tiene términos medios en la evolución de su actividad. Pendula entre el crecimiento y la recesión, aunque esta última ha decidido quedarse y eso se ha reflejado en gran parte de los indicadores socioeconómicos. El ajuste es una mala palabra para la política pero, cada gestión, a su manera, ha decidido encarar medidas tendientes a encarrilar el rumbo económico del país. De Cristina Fernández, pasando por Mauricio Macri y llegado a Alberto Fernández, todos los gobiernos de la última década han pedido esfuerzos extraordinarios a los agentes económicos (empresas, industrias, PyME, consumidores, asalariados y jubilados, entre otros) que, en muchos casos, han sido traumáticos.

Un resumen de lo acontecido en la segunda década del siglo XXI lo ha expuesto el economista Esteban Domecq, director de Invecq Consultora Económica. “El mejor momento en términos de resultados fue el de 2010-2011, momento del crepúsculo de la economía K”, afirma a LA GACETA. Si bien la inflación venía en aumento y los desequilibrios macro estaban comenzando, la economía todavía tenía un desempeño regular, sostiene. Otro momento positivo fue el de 2017, donde la economía se recupero, la inflación se desaceleró y el cambio de rumbo de la gestión de Cambiemos permitía ser optimista a mediano y largo plazo.

Sin embargo, advierte el experto, el peor momento de la economía fue el segundo trimestre de 2018. La sequía y el “sudden stop” (la desaceleración repentina en la entrada de capitales privados a la economía), con el posterior salto cambiario, hicieron que la economía entre abruptamente en recesión y le puso fin al gradualismo económico de Cambiemos, sintetiza Domecq.

En una opinión coincidente, el doctor en Economía, Adrián Ravier, puntualiza que en la década anterior se duplicó el gasto píblico sobre el Producto Bruto Interno (PBI), desde un 25% promedio hasta un 48% promedio sobre el Producto. “Ese peso sobre el mercado y las empresas anticipaba un largo estancamiento de la economía, con probabilidades de crisis, que permitiera poco a poco ir ajustando esa expansión del estado que no se puede sostener”, recuerda. A partir de 2010, puntualiza, “lo que vimos fue un estancamiento económico en la actividad de 2010 a 2015 con unn pequeño ajuste en 2016 con el gobierno de Mauricio Macri”.

Ravier habla, además, de una recuperacion parcial en 2017 a base de deuda y crisis en 2018. Tanto este año como el que vendráse fue y se irá ajustando el problema de la década en cuestión. “El problema es que estamos teniendo crecimiento y el origen de eso viene de hace varios años”, acota.

¿Cuánto ha incidido la política sobre la economía en la última década y viceversa? Domecq contesta que “la política ha condicionado el 100% del funcionamiento de la economía. “El desmanejo económico es consecuencia de una política irresponsable que, constantemente, quiere satisfacer demandas sociales insatisfechas, pero que, de alguna manera, son muy inconsistentes en función de lo que esta economía puede dar”, afirma. Según observa, hay una importante disociación entre lo que la sociedad pide y lo que la economía puede dar. “Lo que la política quiere hacer es obviar esa disociación y nos termina metiendo a nosotros en problemas. Es 100% consecuencia de la política este mal desempeño económico”, reafirma.

El gran karma argentino pasa por las conductas que adoptan los políticos en tiempos electorales, sostiene el economista de Invecq. “Cada vez que la política quiere saltarse los atajos para trabajar los temas estructurales, de fondo y sembrar bases de crecimiento sostenible, arranca una carrera electoral. Eso implica tomar decisiones priorizando el corto plazo (los atajos), porque esa es la manera que tiene la política de juntar votos con dos instrumentos riesgosos: el atraso cambiario y la expansión del gasto público.

1- El proceso de  estanflación 2011-2019

Un escenario de alta inflación (superior al 20% anual) con estancamiento de la actividad.

2- De la intervención a la regularización del Indec

De las críticas a una supuesta manipulación de datos hasta el reordenamiento estadístico.

3- La sequía de 2018, el “sudden stop” y el FMI

El peor escenario: el campo sin divisas, el freno de capitales y la renegociación con el Fondo.

4- La cumbre del G20, algo inédito en la Argentina

El 30 de noviembre y el 1 de diciembre de 2018, Macri recibió a los líderes globales.

5- El cepo cambiario período 2011-2015 y el actual

Para evitar más inflación y que se deprecie el peso, se limitó la compra de divisas.

6- La polémica por las estadísticas de pobreza

En la gestión K se llegó a medir un 5% de pobreza. Ahora se la estima en 34,1% (UCA).

7- Default 2014, los holdouts, el embargo de la Fragata

El fallo del juez Griesa marcó la cesación de pago, que afectó hasta la Fragata Libertad.

8- El proceso de corrección macro de la economía

El gradualismo le dio paso al shock para tratar de mejorar los indicadores macroeconómicos.

9- La incidencia electoral en la economía de 2019

Las PASO marcaron un antes y un después para el país, con una fuerte devaluación del peso.

10- La agudización de la estanflación 2018-2019

El actual gobierno adoptó medidas que tienden a cambiarle la cara a la economía.

Comentarios