“Serán varias generaciones de petisos nutricionales”

Advertencia del titular de la Asistencia Pública.

26 Diciembre 2019

El director de la Asistencia Pública de San Miguel de Tucumán advirtió que hay alrededor de 25.000 niñas y niños en la provincia, menores de seis años, en riesgo de convertirse en “petisos nutricionales”. El funcionario municipal Eduardo Gómez Ponce respaldó los dichos del ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, quien había expresado que a causa de la crisis económica habrá una generación de niños que tendrán un déficit en el desarrollo de su talla por una alimentación basada en harinas.

“Es correcto lo que dice el nuevo ministro de la Nación, pero me animaría a decir que serán varias las generaciones. Hay una historia de más de 20 años de afectación alimentaria. Estamos en las puertas de 2020, la debacle económica arrancó en 2000-2001. Allí hubo un primer registro de pobreza que llevó a las políticas públicas sociales y de salud acertadas del gobierno de Néstor Kirchner. En 2008 hubo una nueva debacle económica, de carácter internacional. En ese momento la Nación deja de emplear las tablas de talla y peso de Lejarraga y Orfila, y se modifican los parámetros para ocultar a los desnutridos crónicos. Son varias generaciones de petisos nutricionales en los últimos años”, consideró Gómez Ponce.

El pediatra explicó técnicamente el alcance de la malnutrición. “Malnutrición es el título principal y dentro podemos tener personas desnutridas, con sobrepeso y con obesidad. Dentro de la obesidad, hay niños que por razones sociales tienen afectada su alimentación y son obesos pero petisos, porque tienen una desnutrición crónica que llega a tener esa manifestación pondoestatural que es ser petisos alimentarios. No fueron diagnosticados a tiempo. Quizás comenzó a manifestarse la malnutrición a los cuatro años y luego se detiene su crecimiento porque es un desnutrido crónico y será petiso crónico. No se desarrolla en su talla y sigue alimentándose a base de farináceos: le faltan proteínas y micronutrientes adecuados. También hay chicos delgados y petisos nutricionales, por su alimentación”, continuó.

“Si ay 45 millones de personas en el país y se hace un corte por grupo etario, el 13,5% son niñas y niños menores de seis años. Son aproximadamente 6 millones de personas. De acuerdo a las estadísticas de pobreza, la mitad de los niños está bajo la línea de la pobreza. Unos 3 millones no pueden acceder a la alimentación necesaria. Las estadísticas de Nación arrojan que casi un 25% de ese universo de niñas y niños menores de seis años son desnutridos crónicos: más de 750.000 niños revisten esa condición, que los lleva a ser petisos nutricionales”, estimó Gómez Ponce. Aclaró que petiso nutricional es una persona que no llega a desarrollar la talla que podría de acuerdo a su información genética, porque no se ha alimentado correctamente. “En Tucumán, aplicando la misma fórmula, el último censo habla de 1,4 millón de personas. Si el 13,5% son niñas y niños menores de seis años, eso arroja 202.500 infantes. De esa cifra, la mitad es pobre: 100.000. Si hay un 25% de desnutridos crónicos, que van camino a ser petisos nutricionales, son alrededor de 25.000 casos con déficit de talla. Siempre hablo de este segmento, de menores de seis años, porque necesitan de sus padres para alimentarse porque a partir de los seis ya pueden ingresar al circuito de comedores escolares”, agregó.

El análisis de Gómez Ponce coincide con el que había realizado Víctor Gallo, jefe del Servicio de Nutrición del Hospital de Niños: “hace tiempo que estamos gestando una generación de niños petisos y gordos. Esto no es de hace cuatro años sino de hace ocho o nueve años. Son chicos con baja estatura para la edad que tienen debido a la mala nutrición: hay una falta de nutrientes, no de todos. Lo que les falta es zinc, hierro y proteínas suficiente, pero les sobra hidratos de carbono”. Y agregó: “vivimos en una provincia donde se consume mucha harina y azúcar, se alimentan de mate cocido, tortillas, facturas, pan, y en los comedores, polenta, fideos, arroz y poca carne”.

Tarjeta para alimentos

Gómez Ponce ponderó el lanzamiento de la tarjeta alimentaria que lanzó la Nación, de $ 4.000 a $ 6.000, para familias con niños menores de seis años para adquirir alimentos, que se implementará en Tucumán a partir de febrero.

“Es una medida acertada para atacar el hambre en lo inmediato. Pero hay que hacer un seguimiento, porque si bien las tarjetas son para familias con niños menores de seis años para adquirir alimentos, si en la familia hay mas integrantes y no alcanzan los ingresos, probablemente ‘estiren’ esos fondos para comprar comida para todos. Si siguen comprando fideos y arroz, continuará el problema por la alimentación a base de farináceos. Deben comer proteínas, carne, huevo, leche; hidratos de carbono; frutas y verduras. Si llenamos la panza a los niños con farináceos, seguirán malnutridos”, consideró.

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