Instan a Manzur a descartar al aspirante a juez que falseó su CV

Canelada (UCR) dijo que Ojeda Ávila mintió y no debe ser designado

10 Dic 2019
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SELECCIONADOR DE JUECES. El gobernador Manzur en una foto de archivo. la gaceta / foto de Osvaldo Ripoll (archivo)

Sería inadmisible que el gobernador Juan Manzur enviara el pliego de Walter Ojeda Ávila a la Legislatura para cubrir interinamente la vocalía de la Sala I de la Cámara Penal de esta capital, según el legislador José María Canelada (UCR). El opositor envió ayer una nota al titular del Poder Ejecutivo para exhortarlo a descartar al aspirante a juez que adulteró su curriculum vitae y que, tras las revelaciones, en noviembre de 2018 se vio obligado a renunciar a una designación precaria en la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción. Pese a que al menos tres instituciones abrieron procedimientos respecto de aquellos hechos, ninguna de ellas los esclareció y, trece meses más tarde, Ojeda Ávila volvió a quedar en condiciones de ser nombrado juez al integrar una lista de candidatos confeccionada por el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM).

“El derrotero de la fallida designación de Ojeda Ávila se inscribe en una de las páginas más vergonzantes de la vida institucional de Tucumán desde la creación del CAM (2009). Hace poco más de un año, los legisladores decidimos rechazar el acuerdo que usted había solicitado luego de que se detectaran numerosas irregularidades y la inclusión de datos falsos por parte de Ojeda Ávila en el curriculum vitae. La situación dio cuenta de que el postulante lisa y llanamente había mentido”, expresó Canelada luego de que trascendiera la noticia de que el abogado estaba otra vez en carrera para ingresar a trabajar en los Tribunales.

El legislador radical recordó a Manzur que, ante las primeras falsedades advertidas, él ya le había solicitado que retirara la designación de Ojeda Ávila. Y transcribió distintos fragmentos de aquella petición: “el ejercicio de la función judicial exige de hombres y de mujeres probos. La probidad, conforme lo establece la Real Academia Española, es honradez, rectitud de ánimo e integridad en el obrar. ¿Cómo es posible que el profesional postulado tenga tales requisitos si ha incurrido en tan grosera y palmaria mentira? ¿Va a poner en riesgo usted a los tucumanos permitiendo que esta actitud pueda replicarse cuando Ojeda Ávila deba administrar justicia? ¿Se imagina cuánto daño produciría si utiliza la mentira como ‘herramienta’ para decidir sobre los derechos de los ciudadanos?”.

Sin sanciones

El ordenamiento jurídico permite a Manzur elegir a cualquiera de los concursantes incluidos por el CAM para la cobertura transitoria del cargo de camarista penal. Con 77 puntos sobre 100, Ojeda Ávila ocupa el tercer lugar de la lista para la subrogancia de la Sala I: está ubicado atrás del juez federal Juan Carlos Nacul (85) y de Carlos Felipe Díaz Lannes (78,5). Le siguen los postulantes Carolina Epelbaum (74,85); Patricio Prado (73,5); Agustín Puppio (71,7); Fanny Siriani (71); José Francisco Luque (70,25); Miguel Mario Flores (70); Javier Elías Arce (68,3); Patricia del Valle Carugatti (66,5); Manuel Agustín de San Ramón Pedernera (66); Martín Cacici (65,75); Laura Julieta Casas (65); Oscar Alfredo López Ibarra (65) y Ernesto Enzo Nieva (58,5).

El postulante cuestionado por falsear el CV ingresó a la nómina porque no recibió sanciones por consignar que tenía un premio como alumno universitario destacado por no reprobar materias pese a que había acumulado 19 aplazos en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Tucumán. Además y entre otras falsedades, Ojeda Ávila dijo que poseía una maestría y presentó un título apócrifo cuando no había aprobado el trabajo final.

El caso generó la apertura de un sumario en el CAM; los preparativos para el envío de las actuaciones al Tribunal de Ética y de Disciplina del Colegio de Abogados de la Capital, y la interposición de una denuncia penal en la Fiscalía de Mariana Rivadeneira. La inacción, las demoras y la ausencia de rendición de cuentas públicas favorecieron al aspirante a juez. Las averiguaciones de LA GACETA permitieron comprobar que ni el CAM ni el Colegio esclarecieron los hechos todavía mientras que no fue posible acceder al estado de la causa en manos de Rivadeneira.

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