Messi, el oro y la nostalgia

Al ganar su sexto trofeo, el rosarino dejó entrever que se viene el momento de la despedida.

03 Dic 2019
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EXTRATERRESTRE. Después de otra temporada extraordinaria, Lionel Messi volvió a ganar el trofeo que se entregó en Paris. reuters

Fue el fin de una novela que tenía un epilogo cantado. Lionel Messi consiguió ayer su sexto Balón de Oro que se entregó en Paris. A los 32 años, el rosarino pasó a la historia como el máximo ganador por encima del portugués Cristiano Ronaldo quien ostenta cinco.

La “Pulga”, que asistió a la gala con su esposa Antonella Roccuzzo más sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, mostró su satisfacción por esta nueva consagración y aseguró que le queda más tiempo para seguir disfrutando del fútbol, pero advirtió que “se viene el año de la retirada” porque es consciente de su edad en la máxima competencia.

“Ojalá me queden más años para seguir disfrutando. Sé de la edad que tengo, que se viene el año de la retirada, si bien me quedan más años, pero el tiempo vuela y pasa todo muy rápido; quiero seguir disfrutando del fútbol, la familia, los rivales y el fútbol”, declaró Messi en la gala realizada en el Teatro del Châtelet de París, Francia.

“Hace diez años recibí mi primer Balón de Oro. Recuerdo que en esa ocasión vine con mis tres hermanos, tenía 22 años y era impensable lo que vivía. Diez años después recibo el sexto, en un momento totalmente diferente en mi vida personal, con mi esposa y tres hijos, y como decía mi mujer, en todo este tiempo no dejé de soñar, de crecer, de seguir mostrando día a día, disfrutando del fútbol porque hago lo que amo desde que tenía uno o dos años”, manifestó el mejor jugador del planeta.

Messi agradeció a los periodistas que votaron y lo eligieron el mejor jugador del mundo en la temporada como también a sus compañeros de Barcelona de España y el seleccionado argentino.

“Me hicieron pasar un año maravilloso. Más allá de ganar o perder, fue increíble, son parte de este reconocimiento también”, apuntó el crack rosarino, quien es el goleador histórico de Barcelona y Argentina, con 613 tantos en 700 partidos. Una cifra que estremece.

En el segundo lugar de la votación quedó Virgil van Dijk, quien fue sin dudas uno de los mejores futbolistas de la última temporada, mientras que Cristiano Ronaldo quedó tercero.

El portugués no asistió a la ceremonia, ya que se quedó para la entrega de una distinción en Milán. Fue la excusa porque sabía que no ganaría el premio principal. Precisamente, a Van Dijk le preguntaron, antes de oficializarse a Messi como ganador, si por el faltazo de CR7 tenía más chances. Y respondía con ironía: “¿Era rival?”.

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