Aceitar la relación y no perder de vista los compromisos mutuos. Esas fueron dos de las prioridades del encuentro que ayer mantuvieron, en Buenos Aires, el gobernador Juan Manzur y el vicegobernador Osvaldo Jaldo con el presidente electo de la Nación Alberto Fernández. La fotografía de la reunión, que se extendió durante una hora y media, sirvió como un mensaje externo e interno. Hacia afuera en virtud de los comentarios que surgieron en ámbitos políticos respecto de las diferencias de opinión del mandatario tucumano y del futuro jefe de Estado en torno de la figura del secretario general de las Organizaciones de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, y su actuación en el caso de Bolivia.
En Washington, Manzur había hecho la primera escala de su gira por Estados Unidos visitando al dirigente uruguayo y ese mismo día Alberto Fernández lo criticó al afirmar que sería recordado como el que realizó la peor gestión en el organismo. La otra diferencia se relaciona con el proyecto de ley para despenalizar el aborto que, en un principio, el nuevo jefe de Estado anunció que iba a enviar cuanto antes al Congreso para su tratamiento. Manzur, en ese aspecto, tiene un pensamiento diferente, a tal punto que declaró que Tucumán era una provincia provida y que él estaba a favor de la dos vidas.
El gobernador relativizó esas diferencias y señaló que son propias de un espacio pluralista. Sin embargo, en su charla con LA GACETA, remarcó que el presidente electo “reafirmó el compromiso y el afecto por Tucumán”. En ese sentido, el titular del Poder Ejecutivo indicó que avanzará con la presentación de los proyectos ejecutivos para la ejecución de obras públicas, actualmente paralizadas por falta de financiamiento federal. Recordó que el propio Fernández firmó, en agosto pasado en Rosario, un compromiso con varios mandatarios provinciales, con el fin de alentar la ejecución de trabajos con recursos nacionales.
“Está claro que el nuevo presidente tendrá una clara orientación hacia el desarrollo de las economías regionales. Ha dicho que gobernará junto con los 24 gobernadores y así será”, puntualizó el mandatario provincial. Ese es un mensaje puertas adentro del Partido Justicialista. Manzur ha perdido terreno en la puja por el armado del gabinete nacional, ya que había propuesto varios nombres para la primera línea del elenco con el que Fernández debutará en el cargo de presidente. “Ese no ha sido tema de conversación en la reunión. Creo que él tiene todo el derecho de armar su elenco de colaboradores en función de las necesidades de gestión y ese tema lo considero secundario en la nueva relación que se viene entre Nación y provincia”, indicó Manzur. Sin embargo, se espera que el 6 de diciembre se anuncien algunos tucumanos entre los convocados para el Gobierno nacional.
El binomio
El otro mensaje interno está relacionado con el acompañamiento de Jaldo a esta incursión por Buenos Aires. La foto con el presidente electo implica la confirmación de una relación estrecha entre el número uno y dos de la provincia. “Somos un equipo. Tengo un vicegobernador que, desde hace años, viene acompañando la gestión. Trabajamos codo a codo. En este gobierno no existe la gente suelta, que trabaja en soledad y toma las decisiones de esa manera”, remarcó.
1- Las obras
El gobernador Juan Manzur le acercó al presidente electo Alberto Fernández, una batería de proyectos que contemplan soluciones habitaciones y trabajos para la extensión de la red de agua y cloacas.
2- La prioridad
Manzur será uno de los que promoverá la liga de gobernadores en la nueva etapa que se le abre a la Argentina con la administración del referente peronista. Esa liga será clave para el apoyo a las primeras medidas nacionales.
3- La relación
De a poco, Manzur vuelve a dialogar con referentes del kirchnerismo. Algunos consideran necesario que el gobernador reconstruya la relación con la vicepresidenta electa Cristina Fernández de Kirchner.







