Según Vialidad Nacional, la Circunvalación es “inmanejable”

El domingo, un hombre falleció al intentar cruzar las calzadas de la autopista. Un ambulancia lo atropelló y volcó. El titular regional de la repartición apuntó a los pasos clandestinos y a las infracciones.

20 Nov 2019 Por Luis Duarte
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SIN SEGURIDAD. El jefe regional de Vialidad había contabilizado unos 100 pasos clandestinos en la autopista. la gaceta / foto de analía jaramillo (archivo)

Tras el accidente del domingo pasado -un hombre murió atropellado por una ambulancia cuando intentaba cruzar las calzadas-, Francisco Bloser, jefe Regional de Vialidad Nacional, afirmó que es totalmente inmanejable la conducta de los peatones y de los conductores en la avenida de Circunvalación.

“Ponemos las restricciones para que no crucen por el cantero central. La gente, sin embargo, abre y roba las barandas, y hace pasos clandestinos permanentemente. Es inmanejable para nosotros la posibilidad de controlar este tema. Si bien somos ordenadores de rutas, no tenemos el poder de policía. Hacemos denuncias muchas veces por los hechos, por las salidas clandestinas”, expresó el funcionario nacional a LA GACETA.

El siniestro se registró el domingo alrededor de las 22, a la altura de Los Aguirre. La ambulancia del servicio de emergencia 107 circulaba por la autopista cuando el hombre intentó cruzar de lado a lado. El vehículo trasladaba a una mujer embarazada hacia la Maternidad.

Luego de impactar contra el cuerpo, la ambulancia volcó y terminó de costado, sobre la banquina. La embarazada y su pareja, al igual que el conductor de la ambulancia, sólo sufrieron algunos golpes.

El titular de Vialidad en el NOA aclaró que la circulación por el cantero central de la avenida de Circunvalación implica una infracción de tránsito. “Hay cruces indebidos. Los cortan y los vuelven abrir. En el acceso Norte a Tucumán, a la autopista que conduce a El Cadillal se le hizo una baranda de punta a punta para evitar el pase por el cantero central. En la Circunvalación estaba previsto hacer lo mismo, pero no se puede llevar adelante por el vandalismo que hay”, recalcó. “No se puede hacer nada, se robaron tramos de barandas”, añadió Bloser.

“Política de control”

Como lo ha venido advirtiendo durante el año, Bloser volvió a señalar que la imprudencia y los cruces indebidos reflejan que la gente hace lo que quiere en el Gran San Miguel de Tucumán.

“Desde la zona del barrio San Cayetano hasta el Acceso Norte contabilicé entre 70 y 80 pasos clandestinos. Llegando hasta Famaillá, si no recuerdo mal, serían unos 100 hace cuatro o cinco meses. Hay cruces que están hechos a una distancia de 30 metros y la gente se mete a contramano. Habría que aplicar una política de control, que muchas veces se nos escapa porque somos ejecutores de obras viales”, consideró.

El funcionario hizo hincapié en que los robos y la apertura de los cruces han sido constantes, pese a la tarea preventiva del personal de la repartición nacional. “Nosotros cerramos los pasos, pero al día siguiente los vuelven a abrir. Cortan y se llevan las barandas metálicas para hacer una salida indebida. Por seguridad vial no podemos utilizar otro elemento en el cantero que no sea un material de este tipo”, explicó.

Bloser subrayó que el vandalismo es muy grande en la zona. “Tendríamos que tener un control policial permanente, patrullajes constantes en la autopista para evitar esta situación -sostuvo-. Hicimos algunas acciones en conjunto con la Provincia, aunque al parecer es tal el problema que nos supera a todos”.

Bloser observó que la avenida de Circunvalación se caracteriza por los accidentes de tránsito debido a la imprudencia y a las infracciones viales, más que en otras autopistas de la región: “por lejos, Tucumán lleva la delantera. En otros lugares no hay tantos casos. Sucede que en la Circunvalación se da una confluencia de todo tipo de tránsito: pasante, tracción a sangre, motos y vehículos en muy mal estado, cosa que no se detecta tanto en otros puntos”.

Y advirtió: “hay un problema de cultura. Cuando el usuario de una autopista, en vez de recorrer dos, tres o cinco kilómetros para cruzar, lo hace por cualquier espacio, refleja un problema de educación vial”.

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