Una prima monja del papa Francisco será su traductora en Tailandia

Ana Rosa Sívori, de 77 años, se instaló en 1966 como misionera y aprendió el idioma "como vía de llegar hasta la población más desfavorecida".

16 Nov 2019
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PAPA FRANCISCO. LA GACETA/ARCHIVO

Una prima del papa Francisco que llegó a Tailandia como misionera hace más de medio siglo oficiará como su traductora durante la visita oficial del pontífice al país asiático, que comenzará el próximo miércoles. 

Se trata de Ana Rosa Sívori, de 77 años, quién se instaló en 1966 como misionera a Tailandia, poco más de un año después de entrar en la vida religiosa, y actualmente es una de las regentes de las cinco escuelas católicas para niñas que tiene la congregación de las Hermanas Salesianas en ese país.

"El papa sugirió a los organizadores que yo fuera su traductora durante su viaje a Tailandia. Para mí fue una grata sorpresa y es un orgullo", dijo a EFE Sívori, frente a la capilla de la congregación en Bangkok.

La última vez que los primos coincidieron fue en Roma en 2015, durante una parada en un viaje de regreso a la Argentina de la monja.

La religiosa, que aprendió la lengua local "como vía de llegar hasta la población más desfavorecida", será la encargada de adaptar los sermones de las misas que ofrecerá Francisco, a quien se refiere con tono cariñoso como Jorge, su nombre de pila.

"De joven, Jorge era un chico muy estudioso y amante del fútbol. Nuestra familia está muy unida y en Argentina siempre coincidíamos en las reuniones familiares", contó la monja, quien comparte bisabuelo con el pontífice.

Francisco estará tres días en Tailandia en un visita calificada como un "peregrinaje por la paz y para promocionar el diálogo interreligioso", que coincide con el 350 aniversario de la fundación por el papa Clemente IX de la "Misión para Siam", como se conocía antiguamente a este reino asiático.

Sívori dijo que el catolicismo tiene "buena salud" en Tailandia a pesar de la pequeña comunidad de devotos, menos de 400.000 fieles, el 0,58% de los 60 millones de habitantes.

"La clave es el respeto y el derecho a la libertad religiosa", apuntó la monja, quien recordó que "no pudo pegar ojo" la noche en que su primo se convirtió en Papa el 13 de marzo de 2013.

Para mantener el contacto, Ana Rosa y Jorge Bergoglio son "muy tradicionales" y continúan utilizando las cartas escritas a mano, aunque para "asuntos urgentes" también acuden al correo electrónico, pero con la mediación del secretario del pontífice.

"Será una ilusión verlo, charlar y compartir el viaje con él", concluyó Sívori, a quien ayudarán en la tarea de traducir los discursos del Papa religiosos hispanohablantes y profesores de Español de la universidad de Chulalongkorn, indicó EFE. (Télam)

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