DESPLAZADOS. Miles de centroamericanos huyen de la pobreza. REUTERS

TAPACHULA, México.- El jefe de la oficina de refugiados de Naciones Unidas, Filippo Grandi, hizo un pedido para que se asignen más recursos a la agencia encargada de atender el asilo de México, abrumada con un alza en las solicitudes después de que muchos migrantes abandonaron sus planes para ingresar a Estados Unidos.
Los recursos de la agencia, la Comar, se han hecho más estrechos desde que la Corte Suprema de Estados Unidos decidió, a inicios de septiembre, restaurar una política de la administración del presidente, Donald Trump, que establece que la mayoría de los inmigrantes que quieren asilo busquen primero un refugio seguro en un tercer país por el que viajaron en su camino a Estados Unidos.
“La Comar necesita de más recursos y de más espacio para trabajar porque el desafío aumenta”, dijo Grandi, que visitó la oficina de la Comar en Tapachula, en el estado de Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala. Por allí ingresan muchos migrantes centroamericanos a México, en su camino hacia la frontera con Estados Unidos.
La Comar recibió financiamiento federal de 20 millones de pesos (poco más de un millón de dólares) en 2019, el monto más bajo en siete años. El proyecto de presupuesto para 2020 lo incrementaría a 27 millones de pesos.
El jefe de la agencia, Andrés Ramírez, dijo este mes que la Comar no alcanzará los 117 millones de pesos necesarios. Se espera que las solicitudes lleguen a 80,000 este año, más del doble que el año pasado.
La agencia para los refugiados en México se apoya en gran medida en el organismo de las Naciones Unidas para los refugiados, que ha proporcionado 112 funcionarios y ha ayudado a abrir nuevas oficinas.
En Sudamérica, el problema no es menor. Ayer, el gobierno de Nicolás Maduro acusó a autoridades de Perú de promover actos de segregación y xenofobia contra venezolanos que migraron a esa nación. El colapso económico de Venezuela ha desatado la mayor crisis migratoria en la historia reciente de Latinoamérica, de acuerdo con Naciones Unidas. (Reuters)







