Los problemas de las autoridades y la comunidad aeronáuticas - LA GACETA Tucumán

Los problemas de las autoridades y la comunidad aeronáuticas

17 Sep 2019
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Las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil siguen las normas y el sistema de control de Estados Unidos, que descargan buena parte de las responsabilidades en el piloto y el propietario de la aeronave. Por eso Daniel Barafini, director de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac), considera que los problemas de seguridad de la aviación privada tienen un importante aspecto cultural: “para el Estado, y más aún para la autoridad aeronáutica, es muy difícil controlar y fiscalizar todos los aeródromos y todos los lugares donde alguien puede operar. Entonces el tema cultural es importante, porque para el piloto estar habilitado es responsabilidad propia, y las condiciones de la aeronave son responsabilidad del propietario”.

La fiscalización

El consultor aerocomercial Franco Rinaldi interpreta que el número de incidentes y accidentes de aviación general en la Argentina es preocupante. “Más que preocupante. En términos generales, la estructura es floja. La aviación general opera en aeródromos que están fuera del sistema nacional de aeropuertos. Son pistas con menos controles, sin el mantenimiento adecuado, con pilotos que no son debidamente chequeados antes de salir y aviones con una sola persona capaz de pilotarlos. En términos generales, el control sobre la aviación general tiene el resultado que vemos en la cantidad de sucesos de alto impacto, que son demasiados en relación con otros países de la región”, advierte.

Este diario comparó estadísticas de accidentes y encontró, por ejemplo, que en lo que va de este año en Chile ocurrieron 19 y en Argentina, 30. Sin embargo, de acuerdo con la Dirección General de Aeronáutica Civil del país trasandino, durante 2018 allí se accidentaron 40 aviones: uno más que los que registró la Jiaac en Argentina. Los accidentes registrados por la Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil de Colombia son sensiblemente menores (ver gráfico).

La cuestión económica

Por su parte, el piloto privado tucumano Guillermo Fares relacionó los problemas de seguridad operacional con el, desde su punto de vista, deficiente trabajo de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). “El sistema de control que hay, si lo querés evadir, lo podés evadir. Porque si vos querés no anotar una hora de vuelo para evitar que se te amortice el avión y así bajar tus costos operativos, lo podés hacer”, revela.

Fares se refirió además a los problemas de bolsillo de los propietarios de un sector particular, el de la aeroaplicación. “Si yo tengo un avión agrícola para servicio de fumigaciones -ejemplifica-, hago el mantenimiento como corresponde y pago todos mis impuestos, tengo que cobrar U$S 5 el minuto. Pero al lado mío hay un tipo que no mantiene el avión, evade y te pasa un presupuesto de U$S 2,5 el minuto. Y yo tengo que seguir viviendo y entonces no me queda otra que hacer lo mismo. Claro que en cualquier momento se me puede plantar el motor y me puedo matar, pero tengo que seguir viviendo”.

De esta manera, Barafini apunta al tema cultural, Rinaldi denuncia ineficiencia por parte de la ANAC y Fares le atribuye buena parte del problema a los elevados costos del sector. Sin embargo, el piloto también resume las tres cuestiones: “la solución para mí parte de que el sistema de control sea mucho más eficiente, la comunidad aeronáutica mucho más consciente y los impedimentos económicos menores. Es muy complejo”.

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