Independiente, de un 2-0 cómodo a sufrir hasta el final para no perder con Lanús

Romero había hecho valer "la ley del ex" ante su ex equipo, pero el "Granate" se recuperó con los goles de Valenti y un Sand que casi logra un 3-2, pero el palo le dijo que no. Final, 2-2 y título de partidazo.

15 Sep 2019
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CON TODO. En un inicio bastante luchado, Independiente encontró la llave el gol ante Lanús. TÉLAM

Nada parecía indicar que Independiente y su gente se iban a retirar “golpeados” de su propia casa. Habían encontrado la llave del gol ante Lanús y abierto a su favor un partido que pintaba para servirle como punto de resurrección a un presente con lo tiene con demasiados altibajos. Y como tales, el resultado que pudo ser suyo casi se va a la bolsa de valores de la visita. Fue un 2-2 para el infarto.

Como en todo duelo cerrado al inicio, Independiente había hecho fácil lo difícil: romper el cero. Fue Silvio Romero el que lo consiguió, rubricando así que la “ley del ex” en el fútbol sí existe. A los 24 minutos del primer tiempo y gracias a una gran definición, el delantero marcaba el 1-0. Todo parecía indicar que la fiesta iba a ser del “Rojo”.

Más cuando apenas transcurridos 45 segundos del segundo tiempo Romero volvía a encontrarse con el gol (2-0) después de una gran asistencia de Pablo Pérez. Todo muy lindo en Avellaneda, hasta que el sueño comenzó a mutar en pesadilla.

Apenas 2 minutos después de la conquista local, Lautaro Valenti cambió por el descuento una jugada de pizarrón: tiro libre indirecto, pase atrás y remate del juvenil a ras del suelo. Hubo un pequeño desvío que confabuló a su favor, pero qué va. Gol y punto.

Independiente sintió el golpe en demasía. Empezó a jugar inquieto y lo terminó sufriendo con el 2-2 parcial, cinco minutos después del empate. El “Libertadores de América”, entonces, se transformó en una cámara de alta presión.

Sueltos, los hombres de Lanús apelaron a la contra y al juego corto y preciso. Así fueron abriéndose camino y chances de gol. La más clara llegó por intermedio de quien había conseguido la parda, José Sand

Implacable, “Pepe” intentó un remate bajo y cruzado que Martín campaña rozó con una mano. La suerte cayó del lado de Independiente, porque el disparo del goleador “Granate”, que tenía destino de 3-2, pegó en el palo derecho del arquero uruguayo y salió. Antes de la de “Pepe” hubo otra más, esta vez fue una salvada en la línea.

Los márgenes empiezan a achicarse en el equipo de Sebastián Beccacece, el DT del último subcampeón de la Superliga con Defensa y Justicia que en un grande como Independiente no alcanza a dar pie con bola. Al DT y al equipo les urge ganar. Nada más claro que eso.

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