
ENCARGADO DE NEGOCIOS LIBIO. Bashir Ali Elakkari ayer, en Tucumán. la gaceta / Foto de José Nuno

Bashir Ali Elakkari (1954, Libia) dice que cree que su país norafricano está cerca de la paz y que los argentinos jugarán un papel destacado en la reconstrucción. Elakkari está convencido de que la democracia ganará la guerra que estrangula a Libia desde 2011. La caída y muerte del tirano Muamar el Gadafi desató una contienda entre el Oeste y el Este que el diplomático resume como una pelea entre demócratas y golpistas. En el salón de actos de la Sociedad Sirio Libanesa de esta ciudad, el encargado de Negocios del Gobierno que controla el sector occidental asegura estar convencido de que los bienes y servicios que produce la Argentina satisfacerán las necesidades libias. “Imagino a médicos tucumanos en la atención de las víctimas de la guerra”, proyecta.
Con el objetivo de establecer relaciones que ayuden a materializar futuros intercambios, Elakkari participó en la ceremonia de inauguración del Congreso Mundial del Azúcar, y mantuvo entrevistas con el gobernador Juan Manzur, y los ministros Juan Luis Fernández y Rossana Chahla, y visitó empresas. “Recuperaremos la paz y vamos a necesitar su producción”, subraya en presencia de Virgina Ávila, subsecretaria de Relaciones Internacionales de la Provincia.
Con un inglés muy dinámico que denota su formación y experiencia, el diplomático enfatiza que Libia importa casi todos los alimentos que consumen sus habitantes. Como contrapartida, el 97% de la economía del país gira alrededor del petróleo (limita con el Mar Mediterráneo, Túnez, Argelia, Níger, Chad, Sudán y Egipto). La subsecretaria Ávila apunta también en un inglés impecable que los garbanzos y porotos son básicos en la dieta de los libios, y que, por ende, allí aparece una oportunidad nítida de negocios para los agricultores tucumanos.
“Nosotros valoramos la relación con la Argentina porque allá por los años 70 firmamos acuerdos de cooperación binacional. De modo que hay una estructura legal que cubre todas las áreas de interés mutuo capaz de impulsar y dinamizar el vínculo”, informa Elakkari. Y añade: “nuestros países tienen un gran potencial en agricultura, ganadería, minerales, energías renovables, tecnologías, hidrocarburos, salud y educación. Su tierra es fértil: ¡ustedes son capaces de alimentar a 500 millones de personas!”.
El encargado de Negocios de Libia considera que para conseguir los beneficios recíprocos sólo es necesario cerrar acuerdos comerciales y de cooperación. “Nuestras charlas para encontrar vías de entendimiento están siendo muy positivas. Nosotros no esperamos caridad: estamos listos para pagar por esta asistencia”, precisa.
Al representante comercial de Libia le preocupa especificar que en su país hay un proceso de diálogo en marcha. Se suponía que las partes en conflicto iban a reunirse a mediados de abril, pero, según relata Elakkari, las bombas del Este interrumpieron las conversaciones programadas en Trípoli y las agresiones recrudecieron. El encargado de Negocios explica que la población está intensamente armada, y que los ataques no respetan reglas humanitarias mínimas, como preservar hospitales, escuelas y aeropuertos. En comparación con la guerra que padece Libia, la crisis económica y política de la Argentina luce pequeña. Según Elakkari, que llegó a Buenos Aires en 2017, los argentinos somos capaces de superar las adversidades que nos aquejan: “yo confío en ustedes porque son muy patriotas y quieren a su país. Son corajudos y voluntariosos, y están listos para avanzar. Lo he observado con mis propios ojos cuando los Cascos Blancos llegaron a la frontera libia en 2011”.







