Hay dos rutas de la muerte, dicen en el sur

Al igual que en el viejo trayecto, los accidentes de tránsito mortales marcan a la nueva traza de la ruta nacional 38.

24 Ago 2019 Por Rodolfo Casen

La nueva traza de la ruta nacional 38, a partir de la inauguración del último tramo en 2014 (Aguilares-Alberdi), se transformó en otra “ruta de la muerte”. Es lo que afirman automovilistas y funcionarios de Defensa Civil del interior tucumano, sobre la base de las inquietantes estadísticas de accidentes de tránsito que se registran sobre esta carretera. “Antes, la única ruta de la muerte era la vieja traza. Se pensó que con la habilitación de la alternativa, que se extiende desde Famaillá hasta Alberdi, las tragedias se iban a reducir. Pero no. A veces intervenimos hasta en dos percances viales por día”, sostuvo Ariel Dip, director de Defensa Civil de Famaillá e integrante de un grupo de rescatistas de esa ciudad.

El hombre estuvo al frente de las tareas de rescates de las cuatro víctimas mortales (todos docentes) y de dos heridos, saldo que dejó el jueves a la tarde el choque frontal entre una Nissan March y un Fiat Argo. El accidente se registró sobre la traza nueva, a la altura de la escuela Agrotécnica de Famaillá.

“Cuando se comenzó a construir la traza nueva se dijo que iba a ser solo para vehículos livianos. Sin embargo, cuando se la inauguró, comenzaron a circular todo tipo de rodados. Y las consecuencias están a la vista. Ahora, tenemos otra ruta de la muerte”, apuntó Dip.

En una semana, la traza vieja de la 38, en el tramo Famaillá- Aguilares, registra el saldo de tres muertos y cuatro heridos. Mientras que en la ruta nueva hubo que sufrir cuatro muertos y cinco heridos.

Hasta sulkys

El gerente regional de Vialidad Nacional, Francisco Bloser, aclaró que por la carretera que se comenzó a construir en 2004 pueden circular los transportes pesados, siempre y cuando lo hagan respetando las normativas establecidas en la Ley Nacional de Tránsito.

En cambio, tienen prohibida su circulación los transportes cañeros, los tractores y otros vehículos pesados vinculados con las actividades agrícolas. En Tucumán, sin embargo, estos últimos rodados circulan sin inconvenientes. Lo hacen a partir de licencias concedidas por la provincia. Bloser dijo haber visto circular hasta sulkys.

Imprudencias

El funcionario insistió en que la principal causa de accidentes en las carreteras es la falta de apego a las normas de tránsito. “Aunque se debe circular a una velocidad máxima de 110 kilómetros por hora, la mayoría lo hace por arriba de ese límite. Así, toda mala maniobra implica el riesgo potencial de convertirse en una tragedia. Lo cual se multiplica exponencialmente cuando el tránsito es intenso. También es costumbre adelantarse en las curvas o en sectores de poca visibilidad”, expuso el funcionario.

Bloser criticó, además, la actitud de aquellos que en las autopistas se cruzan por el cantero central cuando tienen aperturas de retornos debidamente señalizadas por donde deberían efectuar la maniobra. Agregó que, de manera imprudente, los automovilistas han establecido 100 cruces clandestinos a lo largo de la autopista Famaillá-Tucumán, y otros tantos entre Famaillá-Alberdi. “Son accesos indebidos peligrosos para los usuarios”, insistió.

Dip, por su parte, remarcó que la tragedia se presenta con frecuencia por la costumbre de no usar el cinturón de seguridad. En el accidente de Famaillá, los tres fallecidos salieron despedidos de su vehículo.

Humo y celulares

Los automovilistas opinaron que si no se respetan las normas de tránsito en la provincia, es porque los controles no existen.

“Lamentablemente, todos somos hijos del rigor. Si una ley no va acompañada de una sanción efectiva, no se la respeta. Y eso es lo que sucede aquí. A cualquier hora se observan circular rastras cañeras tiradas por tractores y, a veces, sin luces”, planteó Marcos Diaz, de Aguilares.

Según Andrés Sánchez, transportista de Concepción, el uso del celular mientras se conduce se incorporó ahora también como otro de los factores de los accidentes. “El teléfono móvil, cada vez con mayor frecuencia, aparece como una causa posible de muchos accidentes. Es una conducta tan peligrosa como manejar en estado de ebriedad” apuntó.

Carlos López, por su parte, hizo hincapié en otro factor: la quema de cañaverales. “En estos días es común toparnos con varios tramos de la ruta con espesa nubes de humo, proveniente de la quema de cañaverales. Por la baja visibilidad ya se produjeron varios accidentes. Es vital erradicar este problema”, remató.

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