“El Gordo” Reyna afrontó por primera vez a un tribunal

El cruento enfrentamiento entre dos familias.

03 Ago 2019 Por Luciana Nadales
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EN EL BANQUILLO. Isaías Reyna fue acusado de tres homicidios, la gaceta / foto de Ines Quinteros Orio

Isaías “El Gordo” Farías llegó a la sala de Tribunales tranquilo, con un andar cansino. Saludó a los familiares que decidieron acompañarlo en el primer juicio en su contra por homicidio y escuchó atentamente las indicaciones de su defensor José Molina. Por momentos sonreía, ni siquiera se imputó por el demoledor testimonio de la hermana de la víctima. “Nos habían dicho que el 24 de diciembre dejarían a uno de nosotros en el cajón. Y eso pasó”, dijo Jéssica Farías.

“El Gordo”, de 18 años y uno de los integrantes del clan Reyna, que está acusado de dirigir redes de narcomenudeo en diferentes puntos de la ciudad, está siendo enjuiciado por el crimen de Gustavo Farías, ocurrido en la vísperas de Navidad de 2016 en el barrio Juan XIII (“La Bombilla”). Meses antes, habría sido el autor del crimen de Exequiel Navarro, en el mismo vecindario, pero como tenía 15 años, nunca afrontará un juicio, al ser inimputable. También está siendo investigado por la muerte de Fabio Farías, ocurrida en junio de 2018, en Manantial Sur.

Isaías es hijo de Mario “El Mono” Reyna, que se encuentra detenido en el penal de Villa Urquiza desde hace más de un año. Él, como varios integrantes de su familia, fue detenido por la División Antidrogas Tucumán de la Policía Federal cuando desarticularon una red de narcomenudeo que operaba en “La Bombilla” y el barrio Manantial Sur.

En este debate, según los que disponen las normas procesales, el tribunal debe definir si el “Gordo” es penalmente responsable del delito del que está acusado. Si lo encuentran culpable, la pena será impuesta por un juez de Menores y, normalmente, es menor a la que se le aplica a un mayor por el mismo delito.

“Es la primera vez que vengo a juicio. Hace tres meses que estoy en Villa Urquiza pero hoy no voy a declarar. Al menos por ahora”, dijo el acusado cuando se dirigió al tribunal integrado por Luis Moralez Lesica, Eduardo Romero Lascano (presidente) y Gustavo Romagnoli.

Relato demoledor

“Lo vi a Reyna disparar a mi hermano desde su moto. Nunca se bajó. Mi hermano murió en mis piernas”, se lamentó Jessica Farías. “Estábamos en la casa haciendo unos sándwiches para esa noche de Navidad y mi hermano se fue a comprar acá cerca. Escuché tres disparos y salí corriendo”, agregó.

“Era como que sabía adónde iba mi hermano porque apareció y le disparó. Ya sabíamos que debíamos cuidarnos para ese día porque nos habían amenazado, pero nunca nos imaginamos que podía pasar esto”, remarcó Jessica.

Según dijo, Nancy Molina, que también está acusada de formar parte de la organización que se encargaba de la comercialización de la droga, habría visitado a uno de los de la familia Farías y les había advertido que los Reyna tenían pensado una venganza.

“Me acuerdo que al momento del hecho, Tatiana rodríguez, que estaba limpiando la vereda de una casa, me hizo señas. No le entendía porque no veo muy bien. Tengo problemas de vista, veo borroso. Sé que me hacía la seña como de gordo y cuando llegué al lugar adonde ella me señalaba, vi a mi hermano tirado en el piso”, relató entre lágrimas.

Más testimonios

Por su parte, Alfredo Farías, el padre de Gustavo, dijo haber visto a Reyna cuando se iba en su motocicleta luego de matar a su hijo. “Tuvimos muchas amenazas de esa familia. Antes éramos unidos. No sé por qué ellos nos tomaron tanta bronca”, expresó.

Los investigadores sospechan que la pelea entre las dos familias se podría haber iniciado por una disputa por el dominio territorial en los barrios donde residen. Esas diferencias se agravaron cuando Emanuel “El Monito” Reyna fue asesinado por Diego Farías. “El Gordo”, según los comentarios, decidió vengar la muerte de su hermano.

Ana María Jerez, madre del chico que recibió los balazos, pidió justicia y contó que hace tiempo eran amenazados por los Reyna. “Todo esto viene por un problema familiar. Me dijeron que yo iba a tener una sorpresa en la mesa y se cumplió”, dijo.

Las audiencias continuarán el miércoles. Está previsto que declare Rodríguez y después se escuchen los alegatos del fiscal Daniel Marranzino y de Molina, defensor del enjuiciado.

Postura de la defensa

Aseguran que los testimonios fueron contradictorios

“La primera audiencia del debate puso en evidencia las numerosas contradicciones en las que incurrieron los testigos que declararon. Entre ellos, dieron referencias imprecisas acerca de las circunstancias de tiempo, modo, lugar y participación de mi defendido”, explicó José Molina, defensor de Isaías “El Gordo” Reyna una vez finalizado el debate. El profesional agregó: “los Farías también hablaron de supuestas amenazas, pero sólo fueron dichos, no existe evidencia y denuncias radicadas al respecto. Falta escuchar un testimonio que puede ser clave para el desarrollo del juicio”.

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