Investigación en la Legislatura: varios indicios ponen bajo sospecha al chofer

A cinco días del robo de la camioneta de la Cámara, no se explicó por qué el conductor la dejó estacionada en la calle Italia.

29 Jul 2019
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Cinco días después de haberse producido el robo de la camioneta que pertenece a la Legislatura, la Policía detuvo al primer sospechoso. Ernesto Galván, de 44 años, fue arrestado ayer al mediodía en su casa del barrio 100 Viviendas de Alderetes. La Justicia ordenó su arresto al considerar que podría haber actuado como entregador.

El martes al mediodía, Galván trasladó a la funcionaria Cristina Robles Ávalos hasta la Universidad Tecnológica de Tucumán. Según dijo, no pudo estacionar la Toyota Hilux en el interior de la institución, y la dejó en Italia casi esquina Rivadavia. Una hora y 15 minutos después, de acuerdo a la denuncia policial, el vehículo había desaparecido. El robo generó un revuelo. Robles Ávalos denunció y desde la cámara comenzaron a moverse para dar con la camioneta. Con el correr de los días fueron confirmando su sospecha de que no se había tratado de un robo al voleo. La pista más firme la recibieron cuando ratificaron que el vehículo contaba con el sistema de seguridad que impide su funcionamiento si es que no se cuenta con las llaves originales. Desde la Legislatura confirmaron que ellos tenían los dos juegos originales y se las entregaron para que sean peritadas. La línea de investigación más fuerte es que alguien que tenía acceso a las llaves de la camioneta las clonó, es decir, concurrió a un cerrajería que puede hacer una copia para que el propietario del vehículo pueda usarlo. Ese trabajo, según confiaron fuentes del sector, tiene un costo de entre $7.000 y $10.000 y no es necesario presentar ningún tipo de documentación que acredite la titularidad del vehículo. Ese dato y otros como por qué no permaneció con la camioneta cuando la funcionaria ingresó a la UTN o por qué la estacionó en la calle y no la llevó a la playa de la Legislatura ubicada a tres cuadras, abrieron las sospechas en contra de Galván.

El viernes, por pedido de la fiscala Adriana Reynoso Cuello, se allanó su domicilio donde se secuestró un celular. Pese a que a esa pericia no fue realizada hasta el momento, 36 horas después, el sospechoso fue detenido. Declarará hoy en tribunales. “Con la Justicia coincidimos en que había varios indicios en contra del chofer”, explicó el jefe de Policía, Manuel Bernachi.

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