Una mujer con Alzheimer recuperó su memoria tras seguir una nueva dieta

La mujer, oriunda de Inglaterra, incorporó a su vida una variedad rica en bayas y verduras de hoja verde.

22 Jul 2019

Cuando la demencia de su madre se volvió tan severa que tuvo que ser internada en el hospital por su propia seguridad, Mark Hatzer pensó que ya todo había terminado para ella. Pero una dieta rica en arándanos y nueces, que se diseñaron juntas, tuvo un impacto tan dramático en la condición de Sylvia que sus recetas están siendo compartidas por la Sociedad de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer había dejado a Sylvia incapaz de reconocer a su propio hijo. Mark, quien vive en Prestwich, Gran Manchester, Inglaterra, perdió a su padre por un ataque al corazón en 1987, notó por primera vez el olvido de su madre en 2015.

Tras un período en que la mujer lucharía por recordar los cumpleaños o los arreglos que había hecho con amigos, las dificultades se hicieron más evidentes y le diagnosticaron Alzheimer en diciembre de 2016.

El deterioro fue bastante rápido. La enfermedad de Alzheimer a menudo tiene el efecto secundario de la epilepsia, y después de una convulsión y una caída, en marzo de 2017, Sylvia, de 82 años, fue trasladada al Hospital General de North Manchester.

En este punto, Mark, de 50 años, consideró que su madre "alcanzó el punto más bajo de su vida", cuando no lo reconoció. Incluso, la mujer acusaba al personal del hospital de intentar secuestrarla.

El cambio

Un año después, Sylvia, una ex telefonista, volvió a su casa y hoy está irreconocible desde este punto bajo. Ella puede recordar los cumpleaños una vez más, ir a los bailes de té y puede llevar a cabo gran parte de sus propias necesidades de cuidado.

Una gran parte de la transformación se debe a una dieta y recetas que Mark y Sylvia diseñaron juntos, que contienen nueces, arándanos, moras y frutillas, y otros alimentos que estimulan el cerebro.

Decidieron que la medicación no era suficiente en sí misma; por lo tanto, teniendo en cuenta el hecho que las tasas de demencia son mucho más bajas en los países mediterráneos, decidieron copiar sus hábitos alimenticios.

“Cuando ella dejó el hospital, pensé que en lugar de la medicación prescripta podríamos intentar un tratamiento alternativo. En ciertos países, la enfermedad de Alzheimer es prácticamente desconocida debido a su dieta", contó el hombre.

"Todo el mundo sabe de pescado, pero también hay arándanos, fresas y nueces; al parecer, tienen la forma de un cerebro para darnos una señal de que son buenas para el cerebro", comparó.

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Otros alimentos que Sylvia comenzó a incorporar incluyen el brócoli, la col rizada y las espinacas, las semillas de girasol, el té verde, la avena, las batatas y chocolate negro con un alto contenido de cacao.

Otros pasos

Pero hubo otros pasos que hicieron madre e hijo juntos. Ejercicios cognitivos, como rompecabezas y palabras cruzadas, conocer gente en grupos sociales y un pequeño dispositivo de pedaleo para que Sylvia pueda hacer ejercicio en su silla.

"No fue un milagro de la noche a la mañana, pero después de un par de meses comenzó a recordar cosas como los cumpleaños y se estaba convirtiendo en su viejo yo otra vez, más alerta, más comprometida", reveló Mark.

"Lentamente recuperé a mi madre. Su memoria está mejorando todo el tiempo. Está más alerta y comprometida. Básicamente es su antigua persona de nuevo" , agregó.

“La gente piensa que una vez que obtienes un diagnóstico, tu vida está llegando a su fin. Tendrás días buenos y malos pero no tiene que ser el final", amplió.

El enfoque de Mark y Sylvia ha sido asistido y respaldado por la Sociedad de Alzheimer. La organización benéfica tiene el blog de Mark sobre la condición de Sylvia en su sitio web, comparte su régimen de dieta y ejercicio y pone sus recetas en folletos.

Fuentes: BBC, Manchester Evening News, Alzheimer Society, Cambridge News.

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