Científicos reclaman por la desfinanciación del Conicet

Los directores de los institutos piden cambios sustanciales en la política de ciencia y tecnología para evitar la expulsión de sus investigadores.

23 May 2019 Por Roberto Delgado
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CONTUNDENTE. Los científicos posaron en el MUNT para mostrar el cartel de protesta por la política de ciencia. la gaceta / roberto delgado

Los directores de los institutos del Conicet alertan sobre “las graves condiciones que vienen afectando las tareas de investigación” en todo el país. Advierten de la desfinanciación sistemática del Conicet, la reducción del número de ingresos a la carrera –situación que “promueve el éxodo de investigadores a instituciones y universidades del llamado Primer Mundo”-, la suspensión casi total de la incorporación de personal contratado y la parálisis de obras de infraestructura.

En conferencias realizadas en todo el país, se advirtió que son 265 institutos en alerta y movilizados, y reclaman al Gobierno nacional aumento de emergencia del presupuesto del Conicet; cumplimiento de proyectos aprobados; prórroga de las becas de los jóvenes excluidos; aumento sustancial en el número de vacantes; la inmediata normalización del directorio del Conicet y la restitución del rango de ministerio a la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva.

Advierten también sobre el hecho de que el 95% del presupuesto del Conicet está destinado al pago de salarios, “una proporción evidentemente inapropiada para la satisfacción de los requerimientos y los propios objetivos del organismo”.

Daniel Campi, director del Instituto Superior de Estudios Sociales (ISEV) presentó el documento, junto a los directores de 12 institutos tucumanos. Dijo que no están recibiendo los fondos de funcionamiento; que el Estado no cumple su compromiso de financiar proyectos concursados desde 2015; y que además “hay proyectos evaluados en convocatorias posteriores que no han recibido un peso”. “Tampoco el Estado ha cumplido con los compromisos asumidos para financiar la compra de equipamiento, lo que es muy grave”, así como las dificultades para la compra de insumos. “Todo un panorama que se complementa con la reducción de número de ingresos a la carrera”. Dijo que esta situación está produciendo, más que la llamada fuga de cerebros, “una expulsión de mano de obra altamente calificada; científicos que son absorbidos por los países llamados centrales que no han invertido un peso en esa formación”.

Anteayer, agregó, recibieron la promesa del Gobierno de que se aumentaría en 1.000 millones de pesos el presupuesto para el área –mencionó 300 millones de pesos para compra de equipamiento-, la convocatoria para ingreso a la carerra de investigador para cubrir 450 cargos nuevos y el nombramiento de dos directores que habían sido electos hace más de un año por la comunidad científica. Se trata de Alberto Kornblihtt y Mario Pecheny, de postura crítica con el Gobierno, que estaban relegados por ello, señaló Campi. “Eso implicaba primero una degradación institucional del Conicet, agravada con la renuncia digna de la doctora Dora Barrancos”, del área de Ciencias Sociales y Humanidades, quien se fue precisamente en rechazo a la demora del Gobioerno en incorporar a Kornblihtt y Pecheny. Calificó el anuncio como “un alivio” que llegó por los reclamos de la comunidad científica y por el apoyo que estos han tenido en la sociedad.

Mencionó también que en el plenario de directores del Conicet realizado el 12 y 13 de abril en Córdoba se discutió sobre el desbalanceo en beneficio de lo tecnológico frente a la investigación pura. “En el Conicet había un equilibrio entre las distintas áreas; ese equilibrio se ha roto en desmedro de las ciencias sociales, de las humanidades y posiblemente de alguna otra disciplina que ha sido cuestionada por no tener utilidad práctica. Cuando sabemos que el conocimiento por sí mismo tiene una gran utilidad y nunca se sabe cuándo va a impactar transfiriéndose la tecnología. Y además, en un país y en una región con graves problemas sociales de inclusión social, habitacional y de salud, plantear que dedicarse y pensar sobre esas realidades como algo no práctico ofende la inteligencia de la gente”.

Convocatoria

“Llamamiento para que haya políticas de estado”

Los científicos difundieron también “un llamamiento a las fuerzas políticas a que haya políticas de Estado, más allá del resultado electoral”, dijo Daniel Campi. Explicó que hace tres años tuvieron reuiniones con la mayor parte de los diputados y senadores nacionales por Tucumán. “Incluso representantes de Cambiemos dijeron que sí estaban de acuerdo y en algún momento explicaron que no podían hacer nada porque era mandato partidario. Hemos hecho el esfuerzo dos años con resultado a la vista, poco feliz. Pero lo vamos a seguir haciendo”. Explicó que en función de los resultados “diría que hay que hacer mucho más; lo que pasa es que tenemos un elenco gubernamental impermeable a ideas razonables… Creo que está claro que para este gobierno la ciencia y la tecnología no han sido prioridad”.

El apoyo provincial

Planteos y dudas sobre una agencia

Un planteo singular se estableció a propósito de las políticas de apoyo a la investigación. En la conferencia estaban presentes mariano Garmendia, secretario de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la Provincia, y María Alejandra Sánchez, coordinadora académica del Ciidept (en el Ministerio de Educación de la Provincia). Esta dijo que ofrecía apoyo del ministro Juan Pablo Lichtmajer y mencionó el proyecto de creación de una “Agencia Tucumán Ciencia”. Garmendia explicó que no sabía del proyecto de la agencia planteada en Educación, pero que él había entregado un plan para crear esa agencia al Gobernador hace dos años. “Estamos esperando que aplaquen las aguas”, dijo. Por su parte, Campi mencionó que hace dos años se hizo un acuerdo con la Sidetec (que dirige Garmendia) por la que el Gobierno ofreció 2 millones de pesos para financiar 22 proyectos estratégicos. Dijo que les entregaron la mitad del dinero y que falta el resto.

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