El sueño inmóvil del ex Palacio de los Deportes

20 May 2019

Es uno de los elefantes blancos de la ciudad. Podría cumplir un rol importante en materia cultural y pese a que se elaboraron distintos proyectos sobre su destino, sigue siendo una suerte de sueño inmóvil. En marzo de 2018, se informó que antes de que el municipio capitalino realizara el llamado a licitación por la remodelación del ex Palacio de los Deportes para transformarlo en un centro de espectáculos polifuncional, la iniciativa iba a ser presentada en la Comisión Provincial de Patrimonio. El estadio, ubicado en el parque 9 de Julio, está amparado por la ley N° 7500, de Protección Patrimonial, de manera que cualquier modificación debe contar con la autorización del organismo provincial.

El subsecretario municipal de Planificación Urbana explicó que el centro tendría una capacidad para 9.000 personas, ello significaba que debía contar con más lugares de estacionamiento (se emplearía a tal fin la pista del ex autódromo), así como paradas de taxis y de colectivos. “No tocamos el parque, sino que se profundiza su tratamiento como espacio verde. Se hará una nueva forestación”, dijo el funcionario, mientras la arquitecta a cargo del proyecto señaló que estaban trabajando con la Facultad de Arquitectura de la UNT en el resguardo del parque: “estamos respetando las pautas de conservación. Utilizaremos, además de la cinta asfáltica del autódromo, las calles circundantes. No se suma pavimento”, aclaró.

La idea de la remodelación viene de tiempo atrás. En abril de 2017, el mismo funcionario municipal había afirmado que los trabajos costarían más de $ 100 millones, para lo cual se iba a solicitar ayuda internacional. Años antes, en 2013, el entonces gobernador Alperovich anunció que estaban trabajando en un proyecto para convertir el inmueble en un microestadio, donde se podría practicar tenis, boxeo, fútbol 5 y asistir a espectáculos. La iniciativa había sido confirmada por el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López. “Se trata de un sueño que compartimos con el gobernador, de generar un lugar importante. En esa zona, además, hay emplazada una gran hotelería, y la idea es poner más en valor todo eso”, dijo el funcionario tucumano. Agregó que la obra se llevaría a cabo con fondos de la Nación y estimó que podría concluirse en 2014 o 2015 (LA GACETA 30/10/13). La construcción, con capacidad para 5.000 personas, se había iniciado en 1962, pero se paralizó. En agosto de 1976, el entonces gobernador, Antonio Bussi, ordenó que en 30 días la obra fuera concluida por personal civil y militar. La estructura del techado de 4.000 m2 se efectuó en cuatro días. Fue inaugurado el 24/09/1976. El coliseo tuvo serios problemas acústicos.

Es de esperar que la próxima administración municipal concrete la remodelación anhelada. La ciudad carece de un estadio con capacidad intermedia. Durante el verano, que suele ser muy lluvioso, el estadio techado permitiría montar espectáculos sin problemas, especialmente en esa época cuando no hay demasiada oferta. Sería bueno que el sueño se convirtiera alguna vez en realidad.

Comentarios