Las amenazas del calentamiento global

17 May 2019 Por LA GACETA

Alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa o un medio por agentes químicos o físicos; contagiar o infectar a alguien, son las primeras acepciones de contaminar, un verbo bien conocido por el ser humano. La constante ejecución esta acción ha producido alteraciones en el clima. Alarmada por esta cuestión, la Organización de las Naciones Unidas convocó en Estocolmo en 1972 a la primera Conferencia sobre el Medio Ambiente para plantear ese problema y proponer soluciones. Con el objetivo de reflexionar sobre esta realidad que afecta a todos, se realizó en nuestra ciudad el Foro Internacional Climactivo, organizado por el Ministerio de Salud Pública provincial.

Un comunicador del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas expresó que el desafío como sociedad es ver cómo se maximizan los impactos positivos en todos los planos y cómo se mitigan los negativos que por la cantidad de energía que se usa tienen escala global. Propuso ir a formas de energía más amigables con la naturaleza.

Un asesor técnico del programa “Biodiversity for life”, de la Unión Europea, dijo que el calentamiento global nos amenaza. Es una cuestión de supervivencia. No quiero ser alarmista, pero dentro de 100 años, ¿nuestros hijos, nietos, con qué se van a encontrar? Si no encontramos una solución, el planeta la encontrará extinguiéndonos a nosotros. Entonces la cuestión no es saber si somos responsables o no, sino saber qué diablos podemos hacer para solucionar esto”, manifestó.

La Argentina quedó mal parada en la cumbre mundial de 2017; ocupaba entonces el lugar 46 del índice anual de los esfuerzos que efectúan los países para frenar el calentamiento global, según el informe de Germanwatch, New Climate Institute y Climate Action Network. Se advertía que nuestro país seguía siendo fuente de emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente su sector agropecuario, pero con políticas adecuadas, podía salir de la lista de los países más contaminantes.

El crecimiento de las grandes ciudades y sus vehículos generan una polución permanente que afecta la atmósfera; las grandes industrias producen desechos que luego contaminan las aguas y matan especies animales; los detergentes también arruinan las napas del suelo; las fumigaciones que protegen las cosechas de plagas a veces son las responsables de una ruptura en el equilibrio ecológico del suelo; los aerosoles -hasta los más inofensivos- aportan a la contaminación del aire; y todo ello sin contar las actividades criminales del hombre cuando ataca al medio ambiente con la tala indiscriminada de bosques o la caza de animales.

Tucumán no es ajeno a esta realidad, desde hace mucho hace sus contribuciones a esta alteración del ambiente: cursos de agua contaminados con basura o desechos industriales, la depredación del piedemonte, las urbanizaciones sin planificación, entre otras acciones dañinas, lo cual refleja una lasitud en la aplicación de las leyes, así como un analfabetismo ambiental preocupante.

Podría pensarse que el calentamiento global está lejos de Tucumán, lo cual sería un error porque estamos viviendo ya sus efectos. Este foro debería servir, entre otras cosas, para implementar una materia referida a la preservación del medio ambiente en todos los niveles educativos. Alguien dijo que el planeta puede vivir sin nosotros, pero no podemos vivir sin planeta.

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