Un debate, cuatro posturas y varios roces

Leito embistió contra Alfaro, mientras que Pecci y Pérez reclamaron dejar de lado las chicanas y atender el reclamo de los vecinos.

16 May 2019 Por Juan Manuel Asis
1

EL FINAL. Leito, Pecci, Pérez y Alfaro exhiben las caricaturas realizadas por Ricardo Heredia y Héctor Palacios. Acompañan Servetto y van Mameren. LA GACETA / FOTO DE JUAN PABLO SÁNCHEZ NOLI

› Análisis

Chicanas obvias y una sorpresa hacia el final

Fue un debate “picante” desde lo político, con chicanas obvias. Ninguno se salió del libreto que vienen ejecutando electoralmente. Desde ese marco, no hubo sorpresas. Se limitaron a ratificar y a consolidar sus diferencias frente al votante, hasta con sobreactuación. El intendente Germán Alfaro (Vamos Tucumán) defendió su gestión, no mencionó una sola vez al Gobierno nacional y, como era de esperar, atacó al gobernador, Juan Manzur, especialmente en materia de seguridad. Hasta preguntó qué obra pública millonaria hizo la Provincia, para dejar picando una comparación. Golpeó donde siempre y miró para “arriba” a la hora de criticar, como manda el manual. Mario Leito (Frente Justicialista por Tucumán) se concentró en el jefe municipal. Todos sus dardos fueron dirigidos a Alfaro; se obsesionó por mostrarse frente a los que estaban siguiendo el debate como la única opción electoral al intendente. Y como era de esperar, le achacó ser el representante de Macri en Tucumán, luego de objetar la política económica nacional. Vino preparado para “tapar” a sus adversarios y erigirse, desde la crítica y hasta levantando la voz, como “el” opositor. Trató de “polarizar”. Nadima Pecci (Fuerza Republicana) intentó quebrar -a veces infructuosamente- esa “pelea” que pugnó por imponer el presidente con licencia del “decano”, aunque aprovechó esa circunstancia para justificar la pretensión electoral de FR de quebrar la hegemonía política de los oficialismos, provincial y municipal, del manejo de Estado. En los ocho minutos libres, la candidata de FR quedó relegada a un segundo plano a partir de los desencuentros verbales entre Alfaro y Leito, que no se privaron de chicanas -“sos ñoqui”, “no se te cae una idea”, respectivamente-. Juan Luis Pérez (Hacemos Tucumán) fue el único de los cuatro que aludió al principal candidato de su espacio, José Alperovich, y de manera reiterada, defendiendo la necesidad de que intendente y gobernador sean del mismo color político. También fue superado por la disputa de aquellos. Alfaro sorprendió al final: atacó a Ricardo Bussi, abriendo una puerta a la especulación sobre a qué espacio considera el rival a vencer en la capital. Pegó arriba, no a Pecci; también como dice el manual.

Comentarios