Detrás del operativo antidroga, apareció otra figura ilegal: los afters. Se trata de fiestas clandestinas donde se venden alcohol y, según se sospecha, drogas sintéticas.
“Los mismos dueños de boliches organizan fiestas de música electrónica. Además de durar más de 10 horas, y son súper locas, la gente consume éxtasis”, contó Mauro Toledo, un estudiante universitario de 21 años.
“Son fiestas iguales a las del boliche sólo que de día. Es un movimiento que creció mucho. Antes no se organizaban afters tan importantes. Ahora hay cada vez más. Acá en Tucumán todos hacen lo que se les canta”, agregó el joven en una entrevista con LA GACETA.
“Arman estos afters más que nada con fines de lucro. Ponen una o dos barras con bebida en una casa”, explicó Patricio Orellana, uno de los Dj´s más requeridos en las fiestas y boliches tucumanos. “A la bebida la venden mucho más barata que en un boliche y una de estas fiestas puede durar de 3 a 8 horas”, agregó.
“Una noche estaba de Dj en uno y cayó el IPLA. Suspendió la fiesta y secuestró todo. Hay gente que tiene muchos contactos en la Policía o en el IPLA (Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo) y logra que el encuentro no termine ni nadie se entere en dónde se está llevando a cabo”, continuó.
El músico contó que estos afters son organizados por un grupo de personas, generalmente por los mismos dueños de centros nocturnos. “Mientras menos se sepa la dirección, mucho mejor. Ellos viralizan la fiesta por las redes sociales pero el domicilio por mensaje privado”, dijo. Aclaró que utilizan se inclinan más por la red social Instagram que Facebook y WhatsApp.
“El objetivo del after siempre fue de que sigas de fiesta porque entras al boliche a las 3 y hasta las 5 te venden bebidas alcohólicas. Se les hace corta la noche y obviamente sacan más plata después”, concluyó Orellana.
Por su parte, “Sofi” (quien pidió que no se revelara su apellia), trabaja como Relaciones Públicas de un reconocido boliche electrónico y dijo que estos afters son promocionados a través de páginas de Facebook. “Nadie está obligado a consumir sustancias ni la música hace que consumas. Hay muchos que no lo hacen o sólo toman alcohol, como también tenes los que se enpastillan”, afirmó.
El consumo de sustancias creció en Tucumán de acuerdo a la información brindada por el Jefe de Toxicología de la Municipalidad capitalina Alfredo Córdoba. “El éxtasis junto al LSD son sustancias ilícitas y es lamentable lo que está sucediendo. Me parece muy bien que hayan realizado operativos porque la salud pública peligra”, dijo.
El especialista agregó: “Estas drogas provocan alucinaciones y son súper estimulantes. Generalmente se utilizan en fiestas electrónicas. El éxtasis provoca el aumento de la temperatura del cuerpo y por eso necesitan consumir agua”, continuó.
“Cuando comercializan estas drogas, no saben qué provoca en la persona que la consume. Hasta puede ser un menor. Al consumir sienten euforia pero después tienen un cuadro de depresión. Es realmente triste que ocurra este tipo de situación”, finalizó el especialista. (Por Luciana Nadales)







